27 julio,2023 9:36 am

Desaparece en la capital jornalera agrícola; piden a las autoridades que la localicen

 

Chilpancingo, Guerrero, 27 de julio de 2023. Verónica Zúñiga Nava, una jornalera agrícola de Chilpancingo, desapareció el 2 de julio en la capital y sus familiares pidieron ayer a las autoridades su intervención para localizarla.

La hermana de la desaparecida, informó que Verónica salió de su casa ubicada en la colonia CNOP, al noreste de Chilpancingo, el 2 de julio y el 3 todavía la vieron en el centro de Chilpancingo.

Al día siguiente, el 4 de julio, sólo recibieron un mensaje en el que les dijo que estaba en el panteón del centro de la ciudad porque le llevó flores a su bebé, que hace dos meses murió.

“Hasta ahí supimos de ella y su última conexión en el celular fue a la 13:08 horas de ese día, después ya no supimos nada”.

Verónica, de 42 años, es madre de cinco hijos; dos de sus hijas están casadas, tres siguen solteros y dependen de ella, además del bebé que recientemente se le murió, “ella es madre y padre y la mayor de cuatro hermanos que somos”, contó su hermana ayer después de la protesta que cada mes realizan organizaciones sociales en el antimonumento a los 43 en el monumento a Las Banderas por el caso Ayotzinapa.

Contó que la desaparición de su hermana ha provocado que su madre haya caído en cama por la angustia; “ya no come, ya no duerme porque no tenemos noticias, es increíble que nadie la haya visto y  que nadie sepa nada”.

La hermana de la desaparecida explicó que por temor no habían hecho la denuncia pública, debido a que algunas personas les dijeron que a veces es contraproducente, “pero es mi hermana y yo la quiero conmigo”.

Clamó a quienes se la llevaron que si ya se la mataron “por lo menos que me entreguen su cuerpo para que yo la entierre y nuestro corazón se calme tantito porque esto ya no es vida, es una angustia que no sepamos nada”.

Pero dijo que su corazón le dice que Verónica está viva “y así pasen años no me voy a cansar de buscarla hasta que yo la encuentre”.

A las autoridades les exigió que hagan algo por encontrarla, “que se levanten de sus escritorios y dejen el aire acondicionado un ratito, que hagan algo porque no nos han dicho nada, no sabemos nada”.

Dijo que en el panteón donde estuvo la última vez y en los locales cercanos hay cámaras y no es posible que nadie sepa nada, “no se puede desaparecer un ser humano como si se lo hubiera tragado la tierra”.

Explicó que ella y su hermana son jornaleras y trabajan en los plantíos de jitomate y chile de Sinaloa, a veces se van a Sonora a cortar uva, y en otras ocasiones a Baja California a cortar tomate.

“Esa es nuestra vida, somos gente de campo, humilde, no somos delincuentes, andamos entre el lodo, qué nos pueden quitar a nosotros si es que la secuestraron, trabajamos por temporadas”.

Explicó que a pesar de que han salido constantemente a trabajar a otros estados siempre han regresado a Chilpancingo.

 

Texto: Zacarías Cervantes / Foto: Jessica Torres