18 diciembre,2023 4:09 am

Si se da oportunidades a la gente ya no habría crimen organizado, plantean en foro de Segalmex

 

Los problemas que genera la delincuencia se agudizan cada vez más, “ahora ya no solamente van con los empresarios, ya ahora van sobre la gente más pequeña”, señala el sacerdote Marcos Linares

 

 

 

 

Chilpancingo, Guerrero, 18 de diciembre de 2023. En un foro organizado por la Secretaría de Agricultura, Seguridad Alimentaria Mexicana (Segalmex) y Diconsa, el sacerdote Marcos Linares Linares expuso que, si se le dan oportunidades a la gente, se acabaría el crimen organizado.

Al terminar su ponencia La Economía Solidaria en el Desarrollo del País, este sábado en el auditorio de la Rectoría de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), un asistente le preguntó cómo resolver el problema del crimen organizado, que en Guerrero extorsiona, asesina, desaparece y desplaza de sus lugares de origen a las poblaciones, además de que “se han apoderado prácticamente de todos los productos agropecuarios, a lo que contestó: “es un tema muy delicado porque se ha ido agudizando cada vez más, ahora ya no solamente van con los empresarios, ya ahora van sobre la gente más pequeña”.

Los proyectos que estamos planteando no son para grupos en particular, sino para la sociedad, y relató: “en Michoacán la gente esta mala, mala, aún tiene cosas buenas, y cuando ve que estás trabajando para la comunidad, y no sólo para ti, te respetan”.

Agregó que, en un pueblo de aquella entidad, Tumbiscatío “en la parte más lejana, de ahí cerquita era La Tuta, el profe. Un día fuimos con un grupo para llevarles un torton de cemento, para que hicieran una presa, para que tuvieran agua”.

“Estábamos en un saloncito haciendo la entrega, cuando de repente invade pura gente armada, me asusté, y me dice el cura, no tengas miedo, ellos son gente de aquí”, citó.

Expuso que el jefe puso una revolvedora nueva, “hasta dónde entonces estos proclamos sociales que tenemos son en verdad un reclamo a la injusticia que estamos viviendo, a las faltas de oportunidades”.

Contó que una señora le confió que sus hijos son parte de la delincuencia organizada, “pero son los únicos que nos traen de comer a mí y a mi esposo”.

“Ese es el sistema que nosotros tenemos que romper, generar oportunidades para la gente, no hay que ir al efecto, hay que ir a las causas”, planteó.

 

El cacicazgo social y político, la desigualdad y la exclusión

El panelista Juventino Cota Montaño advirtió que a Guerrero lo cabalgan tres jinetes del apocalipsis: “el cacicazgo social y político, la desigualdad y la exclusión y el estancamiento económico… el estado vive desde hace décadas una parálisis económica, que necesita romperse para superar la desigualdad, la exclusión y el caciquismo”.

Agregó que en Guerrero como en el resto del país, se requieren además de fuertes políticas sociales que ya existen, “fuertes políticas económicas para detonar el desarrollo, generar riqueza, superar la desigualdad y lograr la pacificación”.

“Partimos de algunas premisas inocultables y evidentes… en la entidad con la inercia de la economía estatal, no existen posibilidades de una transformación radical de la economía en el corto, ni en mediano plazo”, advirtió.

Dijo que en Guerrero nunca ha existido un Plan Estatal de Desarrollo, “que marque un rumbo y una vocación, más que la machacona idea de que el estado debe desarrollarse por el turismo… lo más aproximado a un plan estratégico de desarrollo fue el Plan del período del gobernador Cervantes Delgado”.

“Tercero, la llamada vocación turística, que existe, a la cual se le apostó por los gobiernos estatal y federal y que dio excelentes resultados en las décadas del 50 a los 80s del siglo pasado, en el marco del modelo neoliberal de país, que se implementó desde Miguel de la Madrid, derivó en un desarrollo excluyente, concentrado en los polos de Acapulco, Zihuatanejo y Taxco, concentrador de la riqueza y generador de gran pobreza”, indicó.

Siguió: “la vía capitalista clásica del desarrollo económico, la gran industria en Guerrero está cancelada y no tiene posibilidades de corto, ni mediano plazo, por la ausencia de capitales, por el atraso de las comunicaciones y la conectividad, por las pocas capacidades sociales en el sector y por los altos riesgos de la inseguridad”.

“Quinto, el sector terciario, los servicios que están concentrados en la burocracia (el gobierno estatal tiene 123 mil empleados, sin posibilidades de aumentar) y en el sector educativo, tampoco tienen posibilidades de sacar del bache a Guerrero”.

“Sexto, el Plan Estatal de Desarrollo vigente, no contiene una visión, aunque dice en varios”, mencionó.

Dijo que en el Plan Estatal de Desarrollo 2021-2027 se informa que el 40 por ciento de la población guerrerense vive en comunidades de 100 a 2 mil 500 habitantes; el 17 por ciento en comunidades de 2mil 500 a 15 mil y el 8.3 por ciento en comunidades que van de 15 a 49 mil habitantes.

“Si sumamos 40 más 17, más 8.3 por ciento, tenemos que el 65.3 por ciento de la población guerrerense vive en comunidades rurales o con un alto componente rural”, agregó.

“Si más del 65 por ciento de la población del Estado vive en comunidades rurales o con alta dependencia de las actividades rurales y que además según los estudios ahí se encuentra el mayor potencial económico para detonar el crecimiento, la lógica política nos dice que hacia ese espacio deben orientarse los esfuerzos de las políticas públicas para romper el marasmo, el pantano, la parálisis económica de Guerrero”, expuso.

Propuso como estrategia de desarrollo económico del estado, “lo que podemos llamar la vía campesina al desarrollo y la pacificación de Guerrero”, que significa una reorientación significativa, tal vez radical, de las prioridades en las políticas públicas, en la definición de presupuestos y en proyectos estratégicos, para recuperar la productividad, generar riqueza, recuperar el tejido económico y reconstruir el tejido social roto desde hace tiempo”.

 

 

 

 

 

 

Texto: Rosendo Betancourt Radilla/ Foto. Jesús Eduardo Guerrero