
El gobierno de Palestina advierte de “las restricciones de movimiento” que incluyen redadas y detenciones de las personas en la zona por parte de las autoridades de Israel. La población necesita “más que nunca una protección internacional”, reclama
Ciudad de México, 5 de marzo de 2024. El gobierno palestino ha denunciado ayer que las autoridades de Israel han convertido las vidas de los palestinos en Cisjordania y Jerusalén Este en “un infierno insoportable” a través de sus operaciones de seguridad y sus constantes restricciones en el territorio.
El Ministerio de Exteriores palestino ha señalado que “la ocupación convierte la vida (en Cisjordania) en un infierno insoportable con la intensificación de su presión y las restricciones de movimiento a los ciudadanos palestinos”, que incluyen redadas y detenciones y advierte sobre los “graves riesgos” de hundir a Cisjordania en la “violencia y anarquía”, según información de EFE
Así, ha advertido en un comunicado en su cuenta en la red social X de que estas políticas “conllevan graves riesgos de hacer estallar la situación en Cisjordania y sumirla en una espiral de violencia y caos, algo que ayudará a los intereses de la gubernamental derecha israelí”.
Por ello, ha recalcado que la población palestina “necesita más que nunca una protección internacional” y ha incidido en que “ha pasado el tiempo que sirviera como preludio para la aplicación de la autodeterminación en la patria, lejos de la ocupación por parte del régimen de apartheid israelí”.
“La ocupación impone un cerco injusto en la Cisjordania ocupada, donde llevar a cabo incursiones que se han saldado con mártires, arrestos, destrucción de infraestructuras, cierre de carreteras, levantamiento de puertas de metal y aumento de los puestos de control”, ha dicho.
El Ministerio de Exteriores de la Autoridad Palestina ha definido ayer como “valiente” la decisión de España de sancionar a un primer grupo de doce colonos extremistas de Cisjordania y ha asegurado que es un “paso” en la “dirección correcta”.
El comunicado llega en medio del repunte de la violencia desde 2023, especialmente a raíz de los ataques ejecutados el 7 de octubre por el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamas), que dejaron cerca de mil 200 muertos y unos 240 secuestrados. Israel lanzó en respuesta una ofensiva contra la Franja de Gaza que se ha saldado con más de 30 mil 500 muertos, incluidos, 13 mil 400 niños, a los que se suman más de 400 en Cisjordania y Jerusalén Este a manos de las fuerzas israelíes y en ataques perpetrados por colonos.
Al menos doce palestinos han muerto ayer de madrugada tras varios bombardeos del Ejército de Israel contra la ciudad de Rafah, situada en el sur de la Franja de Gaza y donde se espera que las tropas israelíes lancen una ofensiva terrestre en medio de una grave preocupación internacional por la gran cantidad de civiles allí refugiados, que se estiman en torno a 1.5 millones de personas.
Así también, al menos ocho palestinos han muerto este martes de madrugada tras un bombardeo del Ejército de Israel contra la ciudad de Jan Yunis, situada en el sur de la Franja de Gaza, en un momento en el que las autoridades palestinas denuncian una “catástrofe humanitaria y sanitaria”.
El ataque se ha producido contra una vivienda familiar cerca del Hospital Europeo de Gaza, según han informado fuentes médicas locales a la agencia de noticias palestina WAFA.
El Ministerio de Sanidad gazatí ha indicado en un comunicado que los médicos “se han quedado sin capacidad para tratar a los enfermos” y ha advertido de que la situación sigue empeorando a medida que avanza la ofensiva del Ejército de Israel en la zona, donde ya han muerto más de 30 mil 500 personas.
Por otro lado, las Fuerzas Armadas israelíes han publicado ayer grabaciones de audio en las que supuestos trabajadores de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos en Oriente Medio (UNRWA) evidencian de su implicación en los ataques de las milicias palestinas contra territorio israelí del 7 de octubre.
“Tenemos rehenes mujeres. ¡He capturado a una!”, afirma Yusef al Hawayara, miembro de Hamas y profesor de árabe en una escuela de la UNRWA en Deir al Balá, según la grabación publicada por el Ejército israelí. “Todo está bien. Vamos a entrar en la Mezquita de Al Aqsa”, añade posteriormente. Al Hawayara explica que tras entrar en Israel “les dispararon a los ojos”, “son acciones por la liberación, si Alá quiere”.
Al Hawayara relata a un amigo que había apresado a una “sabaya”, término utilizado por extremistas islamistas para referirse a una esclava sexual.
Israel ha señalado a doce trabajadores de la UNRWA por su “implicación directa” en los ataques del 7 de octubre.
El gobierno de Israel ha tildado de “desafortunada” la decisión de la Comisión Europea de desembolsar 50 millones de euros de la ayuda anual prevista de 82 millones a la UNRWA y ha subrayado que “legitima la participación” de empleados de la agencia en “actividades terroristas”.
El organismo europeo afirmó la semana pasada que su decisión llega tras una evaluación de las “gravísimas acusaciones” vertidas por Israel contra varios trabajadores de la UNRWA por su presunta implicación en los ataques ejecutados el 7 de octubre por el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamas).
Por otro lado, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ha acusado a la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de ser un “cómplice indirecto del genocidio que ejecuta el gobierno sionista de Israel” contra los palestinos en la Franja de Gaza.
“La Corte Internacional de Justicia y esos organismos judiciales multilateral son cómplices indirectos del genocidio que ejecuta el gobierno sionista de Israel contra loa habitantes de la Franja de Gaza, con su silencio”, ha declarado durante la retransmisión de su programa Con Maduro. (Con información e Agencias).
Texto: Europa Press / Foto: tomada de Internet


