
Gaspard Estrada
Tras la invasión ilegal de la Embajada de México en Quito, por parte de miembros de la policía y del ejército ecuatorianos, Ecuador vuelve a estar en la agenda mediática internacional. El pasado domingo, más de 13 millones, de los casi 18 millones, de ecuatorianos estaban habilitados para votar (en Ecuador el voto es obligatorio) en un referéndum en el que se formularon once preguntas. Cinco de ellas eran vinculantes, mientras que otras seis eran consultivas.
Entre las propuestas más importantes figuran medidas para permitir que los militares patrullen con la policía para combatir el crimen organizado (algo que actualmente sólo puede ocurrir bajo un estado de emergencia,con un límite de 90 días); permitir la extradición de ecuatorianos (actualmente prohibida por la Constitución); y aumentar las penas para los culpables de delitos violentos. El recuento rápido realizado por el consejo electoral mostró un respaldo de entre el 60 y el 73 por ciento a las medidas centradas en la seguridad, que incluyen un control más estricto de las armas en las zonas cercanas a las prisiones, la prohibición de la libertad condicional para delitos como el secuestro o la financiación del terrorismo, entre otros, y la posibilidad de que los militares utilicen las armas confiscadas. En cambio, las medidas de corte económico, como la transformación de la ley laboral y la autorización para llevar adelante procesos de arbitraje internacional, fueron rechazados por la población.
Estos resultados tienen una razón: En la última década, las bandas de traficantes de cocaína se han expandido por todos los rincones de América Latina, convirtiendo países antes tranquilos como Ecuador en nuevos campos de batalla. En este sentido, Noboa, hijo de un magnate bananero, llegó al poder el pasado noviembre como el presidente más joven de la historia de Ecuador (36 años), con la promesa de frenar la delincuencia desenfrenada que ha transformado ese país en otro, plagado de violencia y guerras territoriales entre cárteles de la droga. En enero, Ecuador acaparó la atención mundial cuando unos hombres armados irrumpieron en un programa de televisión en directo y decenas de funcionarios de prisiones fueron tomados como rehenes. Desde entonces Noboa se embarcó en un programa que ha declarado la “guerra” a más de 20 bandas criminales que califica de “terroristas”. Para ello, no ha dudado en promulgar el estado de excepción durante 90 días.
Pero a pesar de ello, si bien los números gubernamentales han dado cuenta de una disminución de las actividades delictivas, la violencia continúa azotando las calles de Ecuador. De hecho, mientras se celebraban las votaciones del referéndum, las autoridades informaron de la muerte de un director de prisiones en la provincia occidental de Manabí y de un posible intento de motín en una prisión de la provincia de Los Ríos. La agencia penitenciaria SNAI no dio detalles sobre la muerte del director de una de las prisiones en Manabí, Cosme Damián Parrales, pero dijo que estaba investigando.
Para los defensores del gobierno de Noboa, estos resultados van a apuntalar las aspiraciones reeleccionistas del presidente interino, en la perspectiva de la elección presidencial de mayo de 2025. Para varios analistas, el golpe contra la Embajada de México, a poco más de diez días del referéndum, tenía una evidente intención electoral, a pesar del costo político y diplomático de tal acto, violatorio del derecho internacional. Sin embargo, desde una perspectiva de mediano y largo plazo –y pensando, sobre todo, en la elección presidencial de 2025– está claro que, si bien este acto pudo tener un impacto positivo de corto plazo para el gobierno en el resultado electoral, su gravedad será sin duda un lastre para todo el gobierno y la persona de Noboa. En este sentido, es posible que Ecuador sea excluido de varias iniciativas internacionales, tanto en América Latina como a nivel global. Y, de manera más general, lo mas probable es que la inseguridad no disminuya de manera estructural sin una reforma de fondo de la política antidrogas.
* Director Ejecutivo del Observatorio Político de América Latina y el Caribe (OPALC), con sede en París
Twitter: @Gaspard_Estrada


