9 noviembre,2024 9:08 am

Se debe aprovechar la coyuntura de los huracanes para construir un corredor cultural: Carranza

 

Acapulco, Guerrero, 9 de noviembre de 2024. Los acapulqueños, aseguró el artista plástico Jesús Carranza Martínez, tienen la oportunidad de elegir qué tipo de ciudad quieren ahora que se encuentran en medio de su reconstrucción tras los impactos de los huracanes Otis, el año anterior, y John, en septiembre pasado.

En ese contexto, señaló que la cultura debe dejarse de ver como un adorno, un estorbo y debe volverse fundamental, no sólo para la reconstrucción espiritual y emocional de la ciudad, sino también para la reconstrucción física y hasta económica de la misma.

Durante una charla sostenida con el artista, comentó que a la cultura debe vérsele de manera transversal con otros sectores como el turismo y la economía, por lo que propuso la creación de un corredor cultural desde el Museo Fuerte de San Diego y hasta La Quebrada, que reactive la zona centro del puerto y que tomando lo ya existente, añada algunas ideas más, para ofrecer al turismo más que sol, arena y playa “permitiendo por ejemplo, a los poquísimos turistas extranjeros que aún nos visitan, una oferta que nos haga más atractivos”.

Se trata, abundó, de empezar a trabajar en la activación real del antiguo corredor desde el Fuerte, sobre la calle Morelos, donde ya están el Museo de las Siete Regiones, el de La Máscara y el Museo Naval de Acapulco, que apenas tienen actividades.

Luego, extender el corredor hasta el Zócalo y luego sobre la calle Hidalgo, la avenida Adolfo López Mateos, hasta llegar a La Quebrada, regresando al centro por la calle del mismo nombre, luego Roberto Posadas para retomar Morelos, propuso la creación de cuatro pequeñas casa-museo.

“Una sería una sencilla pinacoteca municipal permanente con exposiciones temporales; se podría rentar o comprar (el espacio) que deberá generar inicialmente un interés artístico y luego comercial en torno al mismo –cafés, pequeños restaurantes–, dándole al visitante, principalmente de Canadá y Estados Unidos, que aún nos visitan, que se quedan hasta seis meses, una opción atractiva más allá de lo mismo de siempre.

“Luego, crear el Museo Jorge Campos. Porqué, porque somos futboleros. Jorge Campos se crió aquí, en el centro de la ciudad, ahí está su familia, y yo no creo que si se le busca en estos momentos de emergencia, de reconstrucción, se niegue a colaborar para el proyecto. Es una opción para otro tipo de turismo, incluso para nosotros los locales. Premios, uniformes, fotografías, incluso trasmitir desde ahí partidos, hacerlo interactivo, vivo, que incluya visitas importantes que detonen la zona con eso, el futbol”.

Sobre el mismo corredor, agregó Carranza Martínez, “una tercera casa-museo: la de El Caracol. Por un lado, el caracol es un símbolo ancestral de los pueblos prehispánicos y por el otro tenemos caracoles por todo el país, variedad de ellos a lo largo de todo el litoral del (océano) Pacífico de Guerrero y en él se ofrecerían actividades lo mismo actividades culturales tales como exposiciones temporales pero también muestra de trabajos educativos y científicos involucrando a escuelas de ecología, universidades, oceanólogos, ambientalistas, fotógrafos marinos, biólogos, que enriquezcan la oferta cultura pero también nuestros conocimientos”.

Finalmente, una casa-museo del vestido. “Porque entre otras cosas, tenemos una riqueza cultural en Guerrero respecto a ese tema: tenemos los trajes amuzgos, los de acateca, los de las siete regiones, pero también tenemos diseñadores locales reconocidos como para poder hacer un fashion show cada cierto tiempo y atraer al mismo tiempo a turistas y a un grupo social local que gusta de este tipo de eventos a los que se sumarán talleres, charlas y exposiciones de ropa de grandes personalidades”.

En todos los casos aseguró quien fuera consejero municipal de Cultura en dos ocasiones, “el entusiasmo lo va a generar el ambiente de estos pequeños museos y dependerá también de quien los dirija y coordine.

“Eso ya lo vimos cuando teníamos la Casona de Juárez, ahora inexistente, en ese entonces vimos cómo detonó la zona en torno a ese pequeño espacio que lo mismo ofrecía exposiciones de pintura, obras de teatro, presentaciones de libros, conciertos musicales etcétera.

“Cómo se puede lograr, pues con la colaboración de los tres niveles de gobierno más la iniciativa privada. Cómo se puede desarrollar, pues trabajando primero artistas con instancias como la comisión de cultura municipal  para elaborar algún proyecto”.

Históricamente los gobiernos sólo invierten en infraestructura turística, “ahí es donde meten dinero, pero en estos momentos, en medio de su reconstrucción tras los impactos de los huracanes Otis (él mismo apenas y sobrevivió a diversas lesiones por aquel huracán) y John, tenemos la oportunidad de elegir qué tipo de ciudad queremos y te recuerdo: los pueblos viven de su cultura, la cultura es el reflejo del alma de los pueblos, y si no volteamos a esto, a la cultura, si no trabajamos nuestra manera de ser, de pensar, si nos mantenemos en esta ansiedad en la que vivimos, no lo dudes, en la próxima crisis vamos a terminar a matarnos unos a otros”.

Texto: Óscar Ricardo Muñoz Cano