16 diciembre,2024 7:31 am

América, tricampeón de la Liga MX

Se convierte en el primer equipo en la historia de los torneos cortos que se adjudica tres coronas al hilo, luego del 1-1 (3-2 global) sobre Rayados en la Final del Apertura 2024

Guadalupe, NL, 16 de diciembre de 2024. El América es ya un equipo de época, el primer tricampeón en la historia de los torneos cortos luego del 1-1 (3-2 global) sobre Rayados en la Final del Apertura 2024.

Un golazo de Richard Sánchez guió a las Águilas a su tercer título consecutivo, al número 16 de su historia, cuatro arriba de su más cercano perseguidor.

Al 24’, el paraguayo colgó el balón en el ángulo superior derecho. Él solo sabe de golazos. América, de paso, se vengó de las derrotas en las Finales contra Rayados, tanto en el Apertura 2019 como en la Concachampions 2021.

Las Águilas fueron unas antes y otras después de André Jardine, quien celebra su sexto título en apenas un año y medio al mando, que lo convierten en el DT azulcrema más ganador y en el único con tres Ligas.

En la cancha de Rayados, el América plantó un 5-4-1 que mutaba a 4-3-3 a la ofensiva. El equipo vivió uno de sus torneos más complejos y estuvo cerca de ni siquiera clasificar al Play-In, pero ya en la Fase Final supo sostenerse primero ante Xolos y después contra Toluca y Cruz Azul, dos de sus verdugos en la Fase Regular.

El América es tricampeón porque en la Liguilla alzaron la mano elementos que en la Fase Regular tenían un rol secundario, como Richard, porque Ramón Juárez e Israel Reyes y Sebastián Cáceres estuvieron impasables en la zaga, porque Henry Martín respondió como siempre pese a la lesión muscular al inicio del partido y que lo obligó a salir al 41’, y también porque en el momento de más adversidad tuvo un poco de suerte como en aquel remate al travesaño en un remate de Sebastián Vegas.

Al 85’, Rayados empató con un gol de Johan Rojas, al driblar a Kevin Álvarez y guardar el esférico cerca del poste izquierdo, pero el América supo sufrir, no hoy, todo el campeonato, y por ello el americanismo está más vivo que nunca, más orgulloso, porque su equipo se ha convertido hoy en el primer tricampeón de la historia en los torneos cortos.

Nacido para ser Águila

Cuando fue contratado en el verano del 2022, André Jardine parecía poca cosa ante el interés del América en el técnico mundialista Gregg Berhalter y en el humo de candidatos inexistentes como Marcelo Gallardo.

Unas semanas antes, el técnico brasileño estuvo a punto de eliminar a las Águilas en la Liguilla del Clausura 2022. Con muy poco arsenal en el Atlético de San Luis le hizo ver su suerte a los azulcremas y, de paso, dio una probadita de su manejo táctico.

Jardine, está claro, fue lo mejor que pudo pasarle al América.

La afición y prensa cuestionaban sus méritos para dirigir a los de Coapa, más cuando en su debut perdió contra Bravos de Juárez en el Apertura 2022 y luego no podía cerrar los partidos. En septiembre de ese año, las Águilas golearon 4-0 a Chivas y comenzó el idilio.

Bajo la tutela de Jardine, el América se coronó en aquel torneo al vencer a Tigres en la Final, un semestre después tuvo a Cruz Azul como víctima y ayer también dio cátedra al mantener a raya al Monterrey.

De la fiesta al desencanto

Los Rayados pasaron de la ilusión por la sexta estrella a la tristeza.

Por tercera ocasión, la afición albiazul vio cómo un rival se coronó en el Estadio Monterrey, diluyendo la fiesta.

Desde la salida del equipo de El Barrial, decenas de aficionados siguieron el recorrido del autobús hasta el “Gigante de Acero”.

La avenida Las Torres se convirtió en un carnaval. Papel picado y cohetes pintaban un gran ambiente.

Hasta Jordi Cortizo, quien sigue en recuperación de una lesión, llegó hasta las lágrimas al ver el recibimiento mientras era transportado en una van del club.

Dentro del recinto, un tifo recibió a los jugadores al momento de calentar, aunque desde ahí se presagió una mala situación.

“Es la hora, que sepan que salimos a garnar… la copa”, decía la manta.

Pero bastó un golazo de Richard Sánchez para frenar el ímpetu de la afición de Rayados.

Conforme pasaba el tiempo, la hora de ganar no se daba para el Monterrey.

Ni el show de luces al medio tiempo, recordando a varios el orgullo de ser regio y Rayado, levantó a la afición.

En el reloj quedaban minutos, pero la gente se cansó ante la inoperancia de sus jugadores.

Sin embargo, llegó Johan Rojas para presionar a las Águilas y levantar a los seguidores regios.

Pero fue demasiado tarde, las cosas no salieron como se esperaba y el Monterrey se volvió a quedar a las orillas del título.

Y en Cdmx, la celebración en el Ángel de la Independencia

Los últimos segundos parecían interminables a través de los celulares y tabletas de la mayoría de los aficionados que llegaron al Ángel de la Independencia a medio partido o incluso antes.

Estaban seguros de que su equipo ganaría al cuadro de Monterrey, ciudad con la que hay una marcada rivalidad.

Quizá por eso, tras el silbatazo que decretó al América como tricampeón del futbol mexicano, los seguidores azulcremas explotaron con dos frases que repitieron en las vueltas que dieron a la Glorieta en la que se ubica la Columna de la Independencia: “¡Sí se pudo, sí se pudo!” y “¡el que no brinque es regio, el que no brinque es regio!”.

Ataviados con playeras amarillas de reciente modelo y vintage también, los americanistas de cepa y uno que otro villamelón tiñeron de ese color los sentidos de Paseo de la Reforma que convergen con el Ángel, ese que ya se está acostumbrando a verse muy águila.

Las vallas que rodean al emblemático monumento y los puestos semifijos en las aceras de la avenida no impidieron los cánticos y la lluvia de cerveza y espuma, ya clásica en este tipo de festejos, así como el humo y aroma de varios que se echan un porrito.

El frío tampoco impidió beberse una chela bien muerta o un azulito con harto hielo pero sí mucho colorante y a algunos osados a dejar sus torsos desnudos para mostrar los músculos, la pancita y los tatuajes del Ame o de lo que fuera.

Por ahí un vendedor de ponche casi hizo su agosto, casi porque hubo quienes querían esa bebida caliente a base de frutas con un poco de ron o tequila.

Como fuese, la celebración se dio en grande pues conforme la noche avanzaba llegaba más gente, incluida alguna despistada que fue corregida cuando gritó “¡América, bicampeón!” porque el equipo ligó el tercero, para que lo odien más.

Texto: Edgar Contreras / Agencia Reforma