
Acapulco, Guerrero, a 21 de diciembre de 2024.- Derechohabientes de la Unidad de Medicina Familiar número 9 del IMSS se quejaron de la falta de medicamentos para distintas enfermedades. Algunos llevan hasta un mes esperando que se les surta su receta de medicinas para el dolor u otros tratamientos que no deberían suspenderse.
En el pasillo que va a la ventanilla de Contabilidad, ayer después del mediodía había una fila constante de entre 15 y 20 personas que acudían a pedir que el instituto compre sus medicinas porque en la farmacia les dicen que no hay, pero la respuesta para los que acudieron por primera vez es que vuelvan en ocho o 10 días hábiles y a la mayoría de los que ya hicieron el trámite se les decía que regresaran el martes para preguntar nuevamente.
En la fila había una señora que acudió por la medicina de su esposo que sufre de dolor en la espalda y ya acudió a Traumatología y Rehabilitación. Contó que desde hace un mes no se le surten las recetas de pregabalina ni piroxicam y que ésta última la tuvieron que comprar.
Otro paciente con problemas de presión arterial, asma y neumonía dijo que desde el 10 de diciembre ha acudido dos veces a la farmacia sin respuesta.
Un señor contó que tiene una semana que se le terminó el medicamento para la próstata, ayer acudió a su cita con el médico familiar, pero en la farmacia le dijeron que no lo tiene y por eso acudió a hacer el trámite.
Otro acudió a la ventanilla porque no ha recibido la medicina para una infección y un complejo de vitaminas que toma mensualmente y que tiene la receta del médico desde hace dos semanas.
Una mujer acudió también a hacer el trámite porque en la farmacia la semana pasada le dijeron que acudiera hoy por sus medicinas para la hipertensión y tiroides, pero no había, y se quejó del desabasto porque es un tratamiento que debe tomar todos los días. Contó que una medicina le cuesta 400 pesos para 28 días, que “es un dinero que no tiene uno”, porque además el problema es una constante, y mostró sus pies hinchados a consecuencia de la enfermedad.
Otra señora, de 74 años, dijo que iba porque desde hace 15 días está en espera de recibir carbonato de calcio para los huesos, y reclamó que le sale mejor comprarla porque al acudir varias veces al IMSS tiene que gastar en transporte y pagar taxis.
Una de las derechohabientes le reclamó a la encargada de la ventanilla que se le dijera que debía regresar en otros ocho días por la medicina y demandó hablar con el director.
Texto y foto: Yee Trujillo


