
Cristóbal Miguel García, el joven de San Miguel Totolapan, quien a los 17 años construyó un acelerador de partículas y ganó el Premio Nacional de la Juventud, es considerado uno de los 200 líderes del mañana
Ciudad Altamirano, 28 de diciembre de 2024. El próximo genio de la computación podría salir de la sierra de Guerrero, pero podría ser que nunca haya tenido enfrente una computadora, por eso necesitamos encontrar y canalizar a nuestros jóvenes, consideró el científico oriundo de Tierra Caliente, Cristóbal Miguel García Jaimes.
El joven recibió el apodo de El Chico Partículas, alrededor de 2015, cuando a los 17 años logró construir un acelerador de partículas, lo que le mereció el premio nacional de la juventud, y a su vez logró concluir su carrera como físico en la UNAM, donde realizó su maestría y ahora se encuentra por concluir su doctorado en Suiza, que se prevé que termine en 2025.
Por ahora, Cristóbal Miguel García, originario de San Miguel Totolapan, es considerado uno de los 200 líderes del mañana, por el mundo de la ciencia. Esto lo ha colocado como un referente nacional.
Más allá de eso, para El Chico Partículas una de sus principales preocupaciones sigue siendo la falta de oportunidades en la zonas rurales, como San Miguel Totolapan, así como otras de Guerrero y el país, adonde la ciencia no ha podido llegar.
Por ello es que ha desarrollado, desde su tesis, un proyecto llamado La Combi de la Ciencia y desarrollado una asociación civil que pretende financiar cursos, talleres y otras presentaciones, para llevar el conocimiento a las zonas más alejadas.
El proyecto no es casualidad. El Chico Partícula es originario de uno de los municipios considerado de los más violentos de Guerrero. En donde, además, la parte de la sierra cuenta con pocas escuelas y con pocas oportunidades de conectividad con el mundo de la ciencia. Esto ha formado parte de la visión de García Jaimes.
Esta semana tuvo la oportunidad de visitar a su familia en San Miguel Totolapan. Fue invitado a la universidad particular Arquímedes, de Ciudad Altamirano, para firmar un convenio de colaboración, precisamente con el proyecto La Combi de la Ciencia.
Abordado durante el evento, dijo que es muy necesario que los gobiernos pongan interés en detectar a los nuevos valores entre la juventud. “Se tiene que detectar y canalizar, es como cuando llueve mucho, pero si no tenemos recipientes para captar el agua, esa agua pasará, se va y no la aprovechamos. Necesitamos de esa forma captar a nuestros jóvenes valores”.
“Yo no me considero un genio, pero tal vez en la sierra esté el próximo genio de la computación, pero quizá nunca haya tenido una computadora enfrente, porque no le hemos dado el apoyo”.
“Si en Guerrero tenemos a jóvenes muy destacados hay que darles seguimiento, darles la beca, la computadora, canalizarlos y tener mucha paciencia, porque ese seguimiento no dará frutos en uno, dos o tres años. Esto es de mucha paciencia”.
Miguel García dijo que actualmente se encuentra en Suiza y que concluirá su doctorado en 2025, que aún tendría que hacer un posdoctorado en México, que lo acredite para que, como científico, pueda acceder al derecho de presupuesto para investigación.
El científico guerrerense se encuentra en el proyecto de desarrollo del acelerador de particular, que permite mostrar el crecimiento o reacción de una partícula que en un proceso natural podría tardar miles de años, pero en una máquina que acelera el proceso permitiría mostrar nuevos componentes o derivados de particulas que generen elementos nuevos para el uso médico, el desarrollo agrícola, entre otros.
Sin embargo, en medio de su desarrollo profesional, mantiene el proyecto social de La Combi de la Ciencia, que sería un vehículo que traslade, de pueblo en pueblo, herramientas y conferencias que lleven el conocimiento científico a las zonas rurales.
Texto: Israel Flores


