1 febrero,2025 4:45 am

El Mercado Central, centro neurálgico del comercio de la ciudad en el que reina el caos

 

Acapulco, Guerrero, a 1 de febrero de 2025.- El Mercado Central y sus alrededores forman un circuito caótico de comercio en calles completamente cerradas y banquetas tomadas por los puestos ambulantes, y con una escasa presencia de fuerzas de seguridad pese a los constantes hechos de violencia producidos en la zona.

A casi 20 meses del incendio de la nave mayor que la dejó inservible, la reconstrucción avanza lentamente y sólo hay una gran estructura metálica en medio del terreno vacío y rodeado de láminas, en los márgenes de la colonia Progreso, una de las 10 zonas de Acapulco consideradas dentro de la estrategia de seguridad Guerrero por la Paz.

Un recorrido de El Sur en los alrededores del Mercado Central ayer a mediodía registró la afluencia de cientos de vecinos de Acapulco, y algunos cuantos extranjeros deambulando en las calles cercanas, comprando en los puestos de frutas, verduras, carne, pescados y diversos artículos del hogar instalados afuera del mercado.

El 9 de octubre pasado, un par de semanas después del paso del huracán John, la recién electa alcaldesa de Acapulco, la morenista Abelina López Rodríguez, encabezó con la presencia del Cabildo en pleno el arranque de la reconstrucción con una inversión de 200 millones de pesos, la primera etapa duró hasta diciembre, y la obra continuaría en 2025.

No se percibe un gran avance de la nueva nave mayor siniestrada en la madrugada del 5 de junio de 2023, salvo una alta estructura metálica en medio del terreno donde estaban los puestos de mercado perdidos en las llamas.

Tras el gran incendio los locatarios del Mercado Central experimentaron los desastres provocados por los huracanes Otis y John; otro incendio de menor magnitud en los puestos semifijos, mayoritariamente de pirotecnia, en la calle 2 de Agosto, paralela a la frontal avenida Diego Hurtado de Mendoza; y un siniestro más justo en Navidad, el 25 de diciembre pasado.

Esta zona de Acapulco tiene un largo historial de violencia, entre los hechos más recientes se encuentran los disparos a las 11:40 de la mañana del 11 de noviembre pasado en contra de un sitio de taxis ubicado en la esquina de la calle 16 de Septiembre y la avenida Constituyentes, es decir, frente al Mercado Central.

Cinco días antes, a mediodía, hombres armados asesinaron a un hombre e hirieron a dos más en la avenida Diego Hurtado de Mendoza, a un costado de la nave de pescados y mariscos.

A la 1 de la tarde del mismo día en que la alcaldesa de Acapulco estuvo en el Mercado Central, un taxista y una usuaria fueron heridos de bala en la calle 16 de Septiembre, frente a la estación de Bomberos del municipio que sigue sin operar desde el huracán Otis.

Pese a estos antecedentes, no más de 10 integrantes de la Secretaría de Marina (Semar) estuvieron desplegados ayer en la tarde a lo largo de la banqueta de la avenida Constituyentes, entre los puestos ambulantes afuera del Mercado Central.

No se vieron más agentes de seguridad de esta institución o de alguna otra dependencia de seguridad en las calles aledañas al Mercado Central en las que hay un sinfín de puestos semifijos.

Fueron recorridos los puestos de la calle Durango, en algunos puntos tan estrecha que los carros tienen que pasar cuidadosamente para no llevarse algún palo puesto en la calle que sostiene el mecate que amarra las lonas que cubren las verduras y las frutas y otros productos.

Es el mismo escenario de las calles 16 de Septiembre, Ignacio Vallarta y Feliciano Radilla, esta última inexistente para los coches e incluso apretada para los clientes del mercado. Lo que no se vio fue algún gran acumulamiento de basura, con excepción de los desechos tirados por los comerciantes en las calles.

El mal olor de las aguas residuales de la esquina de la avenida Cuauhtémoc y la calle Manuel Acuña forma parte del paisaje de este gran centro comercial en los márgenes de la colonia Progreso, una de las 10 elegidas por el gobierno federal para atender las causas de la violencia, que para la Cuarta Transformación son la pobreza y la falta de oportunidades, acercando servicios públicos y programas sociales.

Texto: Ramón Gracida Gómez / Foto: Carlos Carbajal