
Acapulco, Guerrero, a 3 de marzo de 2025.- Vecinos de la colonia Ampliación La Libertad no han sido notificados de que serán reubicados, desde el censo que se hizo el año pasado ninguna autoridad ha acudido a la zona para informarles qué sucederá con sus predios.
El viernes de la semana pasada, durante la conferencia mañanera de la presidenta Claudia Sheimbaum Pardo, se informó que en Acapulco mil 400 familias serán reubicadas por las afectaciones que sufrieron por las lluvias del huracán John, en la conferencia se dijo que estaban en la búsqueda de predios para la construcción de casas.
A cinco meses de que pasó el huracán John ninguna autoridad ha acudido a hablar con los vecinos afectados, lo único que saben es que se consideran afectados los que están dentro de los 20 metros de las márgenes del arroyo, pero no tienen ninguna información oficial.
El vecino Eric Jiménez quien estaba en su casa retirando tablones que compró con el dinero que recibió por Otis, dijo que ellos no han recibido ningún aviso de que serán reubicados.
El vecino Rosalino Barrera Millán quien se encontraba haciendo limpieza en su predio contó que nadie ha acudido a la colonia a informar de que serán reubicados.
Otro vecino, que se fue a rentar por la destrucción de la zona dijo que ya va a regresar a su casa, que la renta es cara, más de 2 mil pesos, más los servicios de agua y luz. Contó que en esa condición hay mas vecinos que ya van a regresar a sus casas.
A tres meses de que inicie la temporada de lluvias, en mayo de este año, en la zona no se han hecho trabajos de limpieza para evitar que las piedras que arrastró la lluvia sigan su recorrido hacia la parte baja de la colonia donde habitan cientos de familias.
Lucran con las afectaciones
Los vecinos de la colonia Ampliación La Libertad contaron que hay quienes lucran con las afectaciones que a ellos les causó el huracán John, primero en el censo que realizó el gobierno federal fueron registradas 70 familias pero les dijeron que no les darían apoyos a todos, solo al propietario de la casa, aunque el predio fuera un hogar multifamiliar, pues viven hasta tres familias.
Luego se fueron a un refugio temporal, a la escuela Artículo 123, donde sólo estuvieron casi tres meses porque los sacaron porque les dijeron que tenían que reanudar las clases.
El gobierno municipal les ofreció pagar la renta a las familias afectadas durante un año, mientras se resolvía la situación de sus viviendas, el líder que hizo las gestiones fue Allan Gómez pero nunca informó a los vecinos sí consiguió el apoyo, a principios de febrero, un grupo de damnificados fue al ayuntamiento a preguntar quienes son las familias que reciben el beneficio de la renta, les dijeron que el gobierno municipal si paga la renta, pero no les podían decir quienes son los beneficiarios, les dijeron que busquen a Allan Gómez, y entre los vecinos, lo que saben es que Allan Gómez sólo paga la renta de una familia, y el gobierno municipal no les quiere informar quienes son los demás beneficiarios.
También a principios de febrero se enteraron de que hay una lista de vecinos que serán beneficiarios de reubicación, pero son vecinos de la colonia Miguel Hidalgo que no fue afectada por el huracán John, de acuerdo con los vecinos de la colonia Ampliación La Libertad, un grupo de vecinos de la colonia Miguel Hidalgo fueron a la Ciudad de México a entregar un oficio y por eso fueron considerados como damnificados pero los daños que presentaron fueron los que causó el huracán Otis.
Una vecina de la calle Niño Artillero que vio la lista de los vecinos de la colonia Miguel Hidalgo, fue quien les informó que ellos no están en esa relación de beneficiarios con la reubicación.
Durante los primeros tres meses y mientras estuvieron en el albergue, relataron los vecinos, recibieron ayuda y visita de funcionarios y políticos, pero después de eso nadie se ha acercado a ellos.
Contaron que fueron líderes de la CTM con una organización americana que les ofrecieron construirles sus casas de manera gratuita pero ellos tendrían que pagar el predio que tenía un valor de 800 mil pesos, pero solo quedó el ofrecimiento, ya nunca volvieron para explicarles cómo pagarían el predio, si sería de manera individual o de manera colectiva, un vecino dijo que de manera individual ellos no podrían pagar 800 mil pesos.
La actualidad
En la colonia Ampliación La Libertad, las enormes rocas que arrastraron las lluvias causadas por el huracán John siguen en medio de la calle Niño Artillero.
Hay casas a las que “no les paso nada”, pero no hay acceso para llegar a esas viviendas, innumerables rocas son el obstáculo que impide a los dueños poder ocupar sus viviendas.
Después del huracán John, las casas y las rocas sirvieron como lienzos donde el gobierno municipal escribió “¡Precaución, zona de alto riesgo!”, hay una decena de letreros en el área pero no hay ninguna labor de limpieza para evitar que esas rocas sigan su ruta hacia abajo y afecten otras viviendas, como si la pintura en las piedras fuera a detenerlas.
Los vecinos que viven en la parte baja que sufrieron inundaciones prevén construir muros en torno a sus casas para evitar que en esta temporada de lluvias el agua y el lodo escurra hacia sus viviendas. Hay tierra suelta que está por encima del nivel de calle que estaba pavimentada, en los muros de las casas se observa la altura que alcanzó el lodo que escurrió de la parte alta del cerro.
En la parte alta se borraron tres casas, la de doña Andrea, la de Melquiades y la de Zeferino, las tres eran casas de loza, sobre ellas pasó el arroyo que arrastró las rocas y no quedó nada de ellas, dos automóviles quedaron sepultados, un poste de energía eléctrica que derribó la fuerza del agua sigue sobre la casa donde cayó, el techo y la pared destrozados.
Las casas con las mayores afectaciones en la calle Niño Artillero son las que se ubican en el costado derecho, algunas aún están sepultadas bajo el lodo, actualmente ya endurecido, como tierra sólida, en una de las viviendas se pueden ver los utensilios de cocina y las toallas de papel que se usan en la cocina.
Del lado izquierdo de la calle las casas perdieron su acceso, las enormes rocas no les permiten a los moradores acceder a sus viviendas. Las personas que acuden a la zona lo hacen escalando entre piedras.
En ambos lados de la calle se pueden ver los techos y portones colapsados por el impacto de la tierra y piedras, en algunas casas sus propietarios colocaron colchones o láminas galvanizadas para cubrir las puertas que la fuerza del agua derribó.
En total son unos 800 metros lineales desde la calle Moctezuma hasta la parte alta donde ninguna autoridad ha asumido la responsabilidad de limpiar la zona para evitar futuras afectaciones, son los vecinos quienes han habilitado andadores entre las piedras para ir a sus casas y rescatar algunas de sus pertenencias.
Texto: Daniel Velázquez/ Foto: Jesús Trigo


