15 marzo,2025 6:11 am

Disminución alarmante de las mariposas

 

 

Octavio Klimek Alcaraz

 

 

Las mariposas no sólo son hermosas, también son esenciales para la salud de los ecosistemas. Junto con las abejas, se consideran uno de los polinizadores vegetales más importantes y son alimento para numerosas especies animales. Pero, por desgracia, ellos también son de manera creciente víctimas de la extinción global de los insectos.

Se acaba de dar a conocer un estudio sobre la mortalidad de mariposas en Estados Unidos, que describe un panorama de un declive continuo, similar a lo que conoce de Europa. En el caso europeo, Warren et al. presentaron en 2021 datos alarmantes: en Reino Unido, el 8 por ciento de las especies residentes se han extinguido, y desde 1976, el número total de ejemplares ha disminuido aproximadamente un 50 por ciento. En Países Bajos, el 20 por ciento de las especies se han extinguido, y desde 1990, el número total en el país ha disminuido un 50 por ciento. Las tendencias de distribución mostraron que la distribución de las mariposas comenzó a disminuir hace mucho tiempo, y entre 1890 y 1940, la distribución disminuyó un 80 por ciento. En Flandes (Bélgica), 20 mariposas se han extinguido (29 por ciento), y entre 1992 y 2007, el número total de ejemplares ha disminuido aproximadamente un 30 por ciento. Un Indicador Europeo de Mariposas de Pradera de 16 países europeos muestra que ha habido una disminución del 39 por ciento de las mariposas de pradera desde 1990. La Lista Roja de mariposas europeas de 2010 registró 38 de las 482 especies europeas (8 por ciento) como amenazadas y 44 especies (10 por ciento) como casi amenazadas (teniendo en cuenta que 47 especies no fueron evaluadas) (https://www.pnas.org/doi/10.1073/pnas.2002551117).

Igual, las mariposas de todo tipo están desapareciendo en Estados Unido, a una velocidad que los científicos consideran alarmante y por ello dan la voz de advertencia.

Un nuevo estudio de gran alcance publicado el pasado 8 de marzo en la prestigiosa revista Science recopila por primera vez datos sobre mariposas de más de 76 mil censos realizados en todo el territorio continental de Estados Unidos. Entre 2000 y 2020, la abundancia total de mariposas se redujo un 22 por ciento en las 554 especies contabilizadas. Eso significa que, por cada cinco mariposas individuales en los Estados Unidos continentales en el año 2000, sólo había cuatro en 2020 (https://www.science.org/doi/10.1126/science.adp4671).

Es relevante señalar que las mariposas son el grupo de insectos más estudiado, gracias a amplios programas de seguimiento científicos realizados por voluntarios y expertos. Hasta ahora, los estudios se habían centrado en especies individuales (sobre todo las mariposas monarca) o regiones específicas del país. Para este estudio, los investigadores buscaban comprender las tendencias generales de las poblaciones de mariposas en Estados Unidos.

Un equipo de 32 investigadores de diversas universidades dirigidos por Collin B. Edwards, ex investigador asociado de posdoctorado en la Universidad Estatal de Washington en Vancouver, que ahora trabaja en el Departamento de Pesca y Vida Silvestre de Washington, que formaban parte de un grupo de trabajo de científicos del Centro Powell de Análisis y Síntesis del Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS), utilizaron todos los datos de observación disponibles de 35 programas de monitoreo de ciencia ciudadana de los últimos 20 años y analizaron los resultados de 76 mil encuestas individuales en 2 mil 500 lugares de los Estados Unidos. Se tuvieron en cuenta las diferencias en los métodos y regiones para obtener resultados comparables. Sus cálculos finalmente incluyeron registros de más de 12.6 millones de mariposas de 554 especies diferentes.

Este nuevo estudio utiliza todos los datos disponibles de monitoreo regional de mariposas dentro de los Estados Unidos continentales y luego desarrolla un método de análisis que tiene en cuenta adecuadamente las variaciones en los protocolos de recolección en los programas y regiones para producir resultados comparables para cientos de especies. Así, mediante enfoques de integración de datos, el equipo examinó cómo cambiaba la abundancia de mariposas a nivel regional e individual.

La conclusión del estudio: el número de individuos disminuyó un 1.3 por ciento anual, lo que corresponde a una pérdida total del 22 por ciento entre 2000 y 2020. Los resultados revelan que el número de especies que disminuyeron fue 13 veces mayor que el de las que aumentaron. Se registró una disminución significativa en un tercio de las especies de mariposas: 107 especies disminuyeron al menos a la mitad, 22 de ellas en más del 90 por ciento. La tendencia fue encontrada en todas las regiones de Estados Unidos. El suroeste fue la región más afectada, lo que coincide con otros hallazgos que indican que las mariposas disminuyen desproporcionadamente en climas secos y cálidos. Según el estudio, la mariposa blanca tropical (Appias drusilla) es la especie más afectada, experimentando un descenso anual de más del 40 por ciento.

Sólo esta tendencia exceptuó al noroeste del Pacífico. Pero incluso ese resultado alentador vino con una salvedad. Un análisis más detallado del aparente aumento del 10 por ciento en la abundancia general en el noroeste del Pacífico durante el periodo de estudio de 20 años se atribuyó en gran medida a la mariposa carey de California (Nymphalis californica), que estaba disfrutando de un auge de población que no se esperaba que se mantuviera.

“Hay que tomar medidas”, dijo Elise Zipkin en un comunicado de prensa, profesora distinguida de ecología cuantitativa de la Universidad Estatal de Michigan y coautora del artículo. “Perder el 22 por ciento de las mariposas en todo el territorio continental de Estados Unidos en tan solo dos décadas es preocupante y muestra una clara necesidad de intervenciones de conservación a gran escala” (https://eeb.msu.edu/news/raises-the-possibility-of-a-country-without-butterflies.aspx).

Según los autores, la magnitud de la pérdida de mariposas sugiere múltiples amenazas, incluida la pérdida de hábitat, el cambio climático y el uso de pesticidas. Sin embargo, señalan que hay un rayo de esperanza. En las condiciones adecuadas, las mariposas tienen el potencial de un rápido crecimiento poblacional, lo que hace posible la recuperación de la población, pero es necesario restaurar su hábitat, intervenciones específicas para cada especie y la reducción del uso de pesticidas para frenar el descenso poblacional.

Finalizo señalando que México seguramente no escapa a esta tendencia de declive de las mariposas. En que magnitud no se conoce, pero es probable que si se tuvieran datos duros habría que preocuparse y ocuparse.