19 junio,2025 3:25 am

Cubren comercios y bancos con mamparas para evitar saqueos y daños por los vientos

 

Acapulco, Guerrero, a 19 de junio de 2024.- Establecimientos comerciales de la avenida Costera, bancos y supermercados, cubrieron los ventanales de cristal con mamparas y lonas anticiclones para evitar daños ante los vientos que podría provocar el huracán Erick. En los mercados como la Central de Abasto, la demanda de huevo provocó la subida del precio de 75 a 110 pesos por casillero.

Desde las 9 de la mañana en establecimientos como el banco Banorte y el supermercado Soriana Super, de Costa Azul, trabajadores colocaron paneles de plástico especial para soportar los fuertes vientos y mamparas en el supermercado, que también ayudan a evitar la irrupción de personas.

En la zona de La Condesa, establecimientos como Elektra motos, la tienda de ropa y souvenirs Señor Frog’s, también los trabajadores colocaron mamparas y lonas anticiclónicas. En el caso del banco Santander de Costa Azul, desde el martes fueron colocados los paneles anti huracán.

Los centros comerciales, como Galerías Acapulco, a partir de las 6 de la tarde comenzaron a cerrar sus puertas, luego del anuncio de la suspensión del transporte público a partir de las 8 de la noche, guardias de seguridad pasaron a cada local a informar de la decisión de la administración del inmueble.

En el recorrido al mercado más grande de la ciudad, la Central de Abasto, desde las 7 de la mañana el huevo se terminó en casi todos los locales. La demanda provocó que el casillero pasara de 75 a 110 pesos.

En los pasillos de la central ubicada en la avenida El Quemado, en la colonia Vacacional, era casi imposible caminar, parecía un domingo, cuando todas las familias van al mercado a surtirse. Pero también era impresionante ver las filas de hombres y mujeres esperando poder comprar un casillero de huevo en el único local donde aún había.

La central cerró pasadas las 5 de la tarde, porque había gente que aún acudía a comprar. En un día normal, el mercado cierra a las 2 de la tarde.

Otros lugares donde la gente acudió de forma constante fue en los expendios de gas lp, como el ubicado en la avenida El Quemado, donde la señora Mirella Adame García, acudió a llenar su tanque de 20 kilos, por si se acaba el del tanque de 50 kilos que tiene en su casa.

La mujer también aprovechó para comprar algunos productos de primera necesidad en los pequeños súper que han proliferado por toda la ciudad. A un costado del expendio, había una fila por la mañana de jóvenes y hombres, esperando llenar sus garrafones de agua purificada.

La demanda fue tan grande para tener agua de beber en las casas, que de los cinco establecimientos ubicados en la avenida El Quemado, frente a la subestación eléctrica de la CFE, dos cerraron desde el mediodía, luego de que se les terminó el agua purificada.

En los supermercados, y estaciones de gasolinas, ya no se observaron las largas filas de personas y automóviles formados para poder comprar y cargar combustibles, pero sí un flujo constante en los estacionamientos.

A las 6 de la tarde todas las cadenas de supermercados y super en las colonias cerraron, así como los complejos de Cinépolis, el de la colonia Emiliano Zapata, cuya fachada es de grandes ventanales, por lo que fue cubierta con madera.

Texto: Jacob Morales Antonio / Foto: Carlos Carbajal