5 agosto,2025 5:43 am

Reclaman jornaleras indígenas de Guerrero mejores condiciones laborales en el campo  

 

En la conferencia de prensa de la Alianza Campo Justo, en el Centro Mexicano para la Filantropía en Ciudad de México, cuatro mujeres guerrerenses brindaron su testimonio y plantearon sus exigencias. Señalan que no son tomadas en cuenta para poner en acción los programas sociales

 

 

Ciudad de México, 5 de agosto de 2025. Mujeres jornaleras, en compañía de organizaciones sociales, reclamaron que aún hay exclusión por parte de autoridades para garantizar trabajo con condiciones dignas, así como un salario justo para quienes realizan labores del campo.

Este lunes se llevó a cabo la conferencia de prensa de la Alianza Campo Justo, en el Centro Mexicano para la Filantropía en Ciudad de México, donde cuatro mujeres jornaleras originarias de Guerrero brindaron su testimonio y exigencias de trabajo, respaldadas por el Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, Oxfam México, Fundar: Centro de Investigación y Análisis así como la Red Nacional de Jornaleras y Jornaleros agrícolas.

En la conferencia participó Sara, quien es mujer jornalera originaria de una comunidad de la región Montaña, y aseguro sentirse triste y enojada debido a que las mujeres indígenas que migran a otros estados para trabajar no son tomadas en cuenta.

“En los campos agrícolas, mujeres como yo y muchas otras sufrimos violencia, sufrimos maltrato, no tenemos chequeo médico, no nos brindan atención en ningún lugar por el simple hecho de ser una mujer indígena”, dijo Sara.

De igual forma, señaló que existe discriminación racial y que los patrones solamente analizan las posibles ganancias sin importarles la parte humana de los trabajadores, que incluso tuvo que trabajar embarazada hasta el día de dar a luz, pues nadie le explicó que contaba con derechos.

“Sufrimos maltrato más allá de lo que se imaginan, no hay nadie para nosotras, no hay nada para nosotras mujeres jornaleras estando embarazadas, nosotras trabajamos así. Me he tenido que hincar en el lodo para que pueda comer mi familia”, comentó.

Sara remarcó que ella es valiosa, así como su trabajo, y pidió que por parte de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo se ponga atención a los derechos de las personas y en especial de las trabajadoras, ya que afirma que se vive un tiempo de mujeres.

Por su parte, Isa, mujer jornalera originaria de la zona alta de la Montaña, aseguró que no son atendidas, pidió que se pongan en acción los programas y planes, así como que sean tomadas en cuenta como mujeres.

Añadió que ellas, como originarias de la Montaña, se ven obligadas a salir de su lugar de origen debido a la falta de trabajo en la zona; además de pedir que la presidenta Sheinbaum Pardo y la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, visiten la región, para que vean la situación en la que viven.

“Me gustaría invitar a la presidenta a que visite los pueblos indígenas, en cómo estamos vivienda, cómo estamos allá, qué es lo que necesitamos, qué programas sociales nunca llegan, según que hay muchos programas pero nunca llegan allá”, explicó.

Agregó que se debe dar un salario justo por su trabajo, ya que su paga actual “no nos alcanza para nada” debido a que les pagan por rendimiento y por una cubeta de jitomate o pepino, les pagan dos pesos.

Rosa, también de la Montaña, mencionó que ella desde niña acompañó a sus padres al trabajo agrícola pero pidió que no pasé lo que ella vivió, pues llegaron a su pueblo y les prometieron condiciones para trabajar en Sinaloa, mismas que no se cumplieron.

“Te engañan, te dicen que vas a llegar allá, que es muy bonito, que hay guardería, que hay estudios para los niños, que todo está bien. Pero llegando allá no hay guardería, no hay cuartos, te dan una casa abandonada”, dijo Rosa.

María, mujer jornalera de la Montaña, expuso que en la zona en la que trabajan existe discriminación debido a que muchas de las jornaleras no hablan español y solamente pueden comunicarse en lengua indígena, además que les dicen que “nosotros no valemos nada” y que no se brindan condiciones óptimas para trasladarse.

Durante su intervención, Abel Barrera, de Tlachinollan, expuso que la atención gubernamental en la región es focalizada a las cabeceras municipales, pues no existe un planteamiento para la atención a comunidades indígenas, que son las que más carencias tienen.

“El problema que vemos en la Montaña es este rezago secular que existe y que son las compañeras las que están saliendo, las que han salido a trabajar para poder garantizar el alimento”, mencionó Barrera.

Además, destacó que no se ha podido lograr un salario digno para jornaleros, además que los programas sociales tienen una visión generalizada, por lo que se debe identificar al sector agrario.

Abel Barrera afirmó que las mujeres jornaleras de Guerrero se ven obligadas a salir de sus comunidades de origen en condiciones adversas, además de asegurar que los distintos órdenes de gobierno han estado ausentes para la compañía de las trabajadoras.

Sobre la presencia de inseguridad, Barrera dijo que es algo general en el estado, sobre todo en los traslados y que en municipios como Cochoapa El Grande y Metlatónoc son recurrentes los asaltos y heridos.

Diego de la Mora, director Ejecutivo de Fundar: Centro de Investigación y Análisis, planteó las demandas principales de la alianza, entre las que se incluye mejorar los ingresos y condiciones laborales de las personas jornaleras en México.

Añadió que que acudieron a la Comisión Nacional de Salarios Mínimos, para que se incluyan a jornaleras en los aumentos, postura que debe pasar a una propuesta y convertirse en una realidad, así como la demanda de fortalecer el área de inspecciones laborales de la Secretaría de Trabajo y Previsión Social (STPS) ya que hay pocas inspecciones en terreno, además que cuando se llegan a dar, las empresas son notificadas con antelación y sólo ese día mejoran condiciones.

La Coordinadora de la Red Nacional de Jornaleras y Jornaleros agrícolas, Susana Cruickshank, mencionó que quienes trabajan en el campo son una población que por historia ha sido excluida de las políticas públicas y se tiene el objetivo de que los trabajadores conozcan sus derechos laborales y las instituciones los garanticen.

“Buscamos fortalecer y apoyar los liderazgos ya existentes, de mujeres jornaleras agrícolas desde una perspectiva de interculturalidad, de inclusión y de acción sin daño”, mencionó Cruickshank.

De igual forma exigió que se cumpla con la agenda a favor de los derechos de las mujeres, que es impulsada desde la Presidencia por Claudia Sheinbaum, además que las instituciones consideren a la población afectada.

“Un llamado a las instituciones públicas encargadas con las funciones de atender a esta población, para que las políticas públicas se incluyan la voz de ellas, para que en la política pública se incluyan los derechos que ellas y también los compañeros jornaleros han venido sufriendo”, comentó.

La directora ejecutiva de Oxfam México, Alexandra Haas, planteó necesidades dentro de la seguridad social para trabajadores, donde se busca una cotización proporcional a la jornada trabajada en temas de salarios, así como la posibilidad de que puedan cotizar semanas con miras a una pensión.

Añadió que se propone un registro único de personas jornaleras, para que se puedan facilitar los trámites gubernamentales y que deben existir servicios e infraestructura de los mismos en las zonas donde se afilien, así como que exista un seguro y cobertura por riesgo de trabajo.

La conferencia se llevó a cabo en el Centro Mexicano para la Filantropía en Ciudad de México y estuvo moderada por la coordinadora de la Alianza Campo Justo, Ariana Assemat.

 

Texto y foto: Juan Luis Altamirano Uruñuela