
La propia área administrativa de la OFA primero le condicionó y luego le negó la carta migratoria a José María Meneses Valverde, señalan en la manifestación en el teatro Juan Ruiz de Alarcón
Acapulco, Guerrero, 4 de septiembre de 2025. Músicos de la Orquesta Filarmónica de Acapulco (OFA) se manifestaron la mañana del viernes en el teatro Juan Ruiz de Alarcón del otrora Centro de Convenciones de Acapulco en apoyo al violinista costarricense José María Meneses Valverde, al que el área administrativa de la propia orquesta le condicionó y posteriormente negó una carta migratoria llamada Oferta de trabajo, por lo que deberá dejar la agrupación luego de un año de haber ganado la audición y estar laborando en ella.
Es la primera ocasión en los más de 25 años de existencia de la OFA que se realiza una manifestación pública en torno a un problema relacionado con su operación.
El grupo de unos 20 músicos reunidos atrás del teatro, explicó en un documento dirigido al encargado de la dirección de la orquesta, Bartholomeus-Henri Van De Velde y leído por el propio Meneses Valverde, que dicha en área administrativa, en especial la encargada de Recursos Humanos, Mónica Maldonado, además de no ayudar para la regularización de situaciones migratorias de sus integrantes –al menos unos 15 son extranjeros– externa “un trato indigno al personal artístico”.
“El pasado 28 de agosto, antes de comenzar el concierto de temporada (en el Fórum de Mundo Imperial) se le negó a José María Meneses tocar en dicho concierto porque no portaba la vestimenta completa requerida para el concierto, en este caso, la camisa”.
Cabe resaltar que la orquesta dejó desde hace muchos años de proporcionar la vestimenta necesaria para cada concierto y, revela el documento, se “exige que cada músico lo compre, lo cual es una falta a los derechos laborales dado que el artículo 132, fracciones III y IV de la Ley Federal del Trabajo establecen la obligación del patrón de proporcionar a los trabajadores los útiles, instrumentos y materiales necesarios para la ejecución del trabajo.
“La orquesta no los proporciona bajo la excusa de que es tradición que los músicos compren su indumentaria y materiales para el desempeño.
“A la par de este suceso, el músico ya referido lleva un proceso de regularización de su estatus migratorio por ser de nacionalidad extranjera, procedente de Costa Rica, (y) para realizar la regularización requiere de una carta expedida por la orquesta donde corrobore que el compañero está laborando en la institución.
“Derivado de la situación de no portar la camisa correcta se cita al compañero a firmar un antecedente disciplinario, el cual se niega, porque él se presentó con la indumentaria más parecida a lo indicado, ya que no cuenta con el uniforme que debe entregar la institución. Al negar la firma recibe amenazas de que el documento migratorio no sería entregado si no firmaba el antecedente, a lo cual él accede por la urgencia de su situación”.
Lamentablemente, indica la denuncia, “al presentar la documentación en las oficinas de Migración (en Acapulco) se hace acreedor a una multa porque le indican que no cuenta con permiso (el documento en cuestión) para laborar en el país, dado que él siguió todos los procesos que la administración de la orquesta le indicó para su contratación.
“Con muchas dificultades consigue el dinero para pagar la multa y le piden en Migración actualizar el documento, a lo cual ahora el director de la orquesta se niega a entregarlo sin dar razón alguna, con esto violentando y discriminando los derechos el trabajador, así como dando un trato indigno a su situación, siendo que la orquesta, en primera instancia, no realizó la guía y los procesos adecuados para su contratación”.
Meneses Valverde aceptó posteriormente que sí hubo diferencias con el personal administrativo de la OFA en relación con la compra de un uniforme que no debería por ley comprar él mismo y cuyo costo sobrepasa su sueldo, mismo que en esta administración estatal fue recortado y doblemente para los músicos de nuevo ingreso como el costarricense, quienes en promedio ganan unos 13 mil pesos.
De hecho, a pesar de que trabajan para el gobierno del estado –la OFA está adscrita a la Secretaría de Cultura de Guerrero–, ninguno de los casi 80 músicos de la orquesta tienen base o prestaciones, sólo derecho al ISSSTE y la orquesta como tal continúa sin sede fija para presentarse.
“Me mandaron entonces una carta extrañamiento por lo del uniforme”, prosiguió el músico, “firmé la carta porque me dijeron que si no, no me daban mi documento migratorio y desde ahí nada; estos días he tratado de acercarme a ellos pero la negativa ha sido total”.
Finalmente, el documento leído fue firmado por los músicos asistentes y entregado al área administrativa de la orquesta, en el mismo Juan Ruiz de Alarcón.
Óscar Ricardo Muñoz Cano


