
Las investigaciones apuntan al posible uso de hornos crematorios para desaparecer a los estudiantes, aunque no se ha dado a conocer a la prensa información oficial
Iguala, Guerrero, 9 de diciembre de 2025. A dos meses del aseguramiento de las funerarias El Ángel y Rueda, agentes del Ministerio Público Federal de la Unidad Especial de Investigación para el Caso Ayotzinapa de la Fiscalía General de la República (FGR), realizaron diligencias este lunes en las instalaciones donde la primera funeraria tiene sus hornos crematorios junto al Servicio Médico Forense (Semefo), de esta ciudad, área que se mantiene con un fuerte resguardo y vigilancia de agentes del Ejército y Guardia Nacional (GN).
Desde muy temprano de este lunes se vio una fuerte movilización al exterior de las instalaciones de la morgue ubicadas a orilla de la carretera federal México-Acapulco en la salida a Chilpancingo, cerca de las comunidades de Tepochica y Rancho del Cura.
El 9 de octubre esas instalaciones fueron aseguradas y se colocaron sellos por parte de la UEILCA por el delito de desaparición forzada. Ese mismo día durante una redada que se hizo en todas las instalaciones pertenecientes a las dos casas mortuorias, fueron detenidos sus propietarios, Rodolfo Rueda Sebastián y su hijo Rodolfo Rueda Mazón.
Ha trascendido que los empresarios son investigados por delitos contra la salud (tráfico de drogas), desaparición forzada y el posible uso de hornos crematorios relacionado con la desaparición de un grupo de los 43 estudiantes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa.
En seguimiento y ampliación a esas investigaciones en esta etapa bajo el mando de Mauricio Pazarán al frente de la Unidad Especial que investiga el caso Ayotzinapa, el 22 de octubre se amplió el aseguramiento y se colocaron nuevos sellos en más instalaciones, entre ellas el área administrativa de la morgue que compartía con la funeraria El Ángel.
La mañana de este lunes se vio un fuerte movimiento en la zona con resguardo de efectivos armados del Ejército, la Guardia Nacional (GN), Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) del equipo que investiga el caso Ayotzinapa.
Se observaron al menos ocho vehículos oficiales, principalmente camionetas pick up no rotuladas, además, se ha instalado un remolque de la Guardia Nacional donde los agentes federales dan resguardo permanente a las instalaciones.
En esa área están las instalaciones de la funeraria El Ángel que compartía con la morgue, y junto a ellas están los hornos crematorios con los que cuenta, zona que fue asegurada desde el 9 de octubre y donde ayer continuaron las pesquisas.
En la zona los agentes federales no dan información a la prensa y a dos meses de que se iniciaron esas investigaciones que apuntan al posible uso de hornos crematorios para desaparecer a un grupo de estudiantes, no se ha dado a conocer a la prensa información oficial.
Estas indagatorias se suman a los cateos realizados en dos casas el pasado 26 de noviembre en la calle Ramón Corona del centro de la ciudad donde se colocaron sellos de aseguramiento por el delito de delincuencia organizada, y otra en la calle Luis Donaldo Colosio de la colonia Nicolás Bravo, donde fue detenido el nutriólogo Irving Arroyo Aranda junto a dos mujeres. Allí se colocaron sellos de aseguramiento por el delito de “desaparición cometida por particulares”.
De acuerdo con una nota publicada por el influyente diario español El País el pasado 6 de diciembre, indica que el detenido nutriólogo Irving Arroyo habría sido trabajador de los crematorios en la época en que ocurrieron los hechos.
Asimismo, reveló que de acuerdo con el equipo de la secretaría de Seguridad que participa en las investigaciones, encontró que hubo comunicación entre al menos tres integrantes del grupo delictivo Guerreros Unidos, quien cometió los ataques, con los Rueda, entre los que se menciona a El Gaby, El Chucky y otro que no se reveló el nombre.
Asimismo, se indica que, de acuerdo con los testimonios de testigos protegidos con las identidades reservadas de Neto y Juan, miembros de Guerreros Unidos, señalaban que al menos una parte de los cuerpos de los normalistas habrían sido calcinados en crematorios de funerarias.
Juan, declara que Nicolás Nájera Salgado, El May, y otros, entre ellos El Chucky, ya fallecido, “llevaron restos de los muchachos al crematorio de la funeraria El Ángel, entre la noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre de 2014”.
Alejandro Guerrero/ Foto: El Sur


