
Acapulco, Guerrero, a 23 de diciembre de 2025.- En las playas de Acapulco, las familias de visitantes son libres de entrar con alimentos, plásticos de un solo uso, botellas de aluminio y vidrio; hieleras, botes de refrescos, colocar bocinas sin límite de volumen, mascotas y hasta improvisar un fogón en un anafre, para cocinar a unos metros de las olas del mar.
En un recorrido en las playas de la zona Tradicional de la bahía, sobre todo en las playas Papagayo, Hornos, Carabalí, Tamarindos, Suave y Dominguillo, se observó que las familias de vacacionistas llevan comida en recipientes de plásticos y reparten entre sus integrantes platos y vasos de plásticos de un solo uso.
Algunos otros llegan con bocinas y hay quienes las rentan a prestadores de servicios turísticos. Ellos escuchan música sin un límite de volumen, incluso, se observó en playa Papagayo a cuatro familias colocadas una después de la otra con sus bocinas a todo volumen.
Pero también hay familias que llegan y cocinan en fogones improvisados, en anafres, como sucedió el sábado pasado, con una familia que se hizo viral en Facebook luego de ser grabada cocinando a unos metros del mar.
En el recorrido no se observó a ninguna autoridad federal o del municipio que interviniera, como ocurre en Zihuatanejo, donde las autoridades municipales, desde 2016, han impuesto medidas estrictas en las playas, donde no se puede entrar con cualquier artículo u objeto de unicel, ni botellas de vidrio o bocinas.
Al retirarse, no todas las familias se llevan la basura y la depositan en los botes que están en los accesos a playa, que a las 2 de la tarde estaban casi vacíos, ante el constante paso de los trabajadores de limpieza de Fonatur. En las mesas que rentan y en la arena quedan los vasos y platos de plásticos, así como las botellas de vidrio.
En el caso de las latas de aluminio y las botellas de plásticos pet, se observaron a grupos de dos niños y también a personas adultas mayores, caminar y recolectar los recipientes, incluso algunos esperaban cerca de las mesas de los visitantes, a que estos terminaran de tomar las bebidas para poder tomar los botes.
También se observó a dos familias colocar dos casas de campaña a un costado de la mesa que rentaron en playa Papagayo, y al preguntarles, indicaron que lo colocaron para poder dormir mientras estuvieran en el lugar, pero que no se iban a quedar pernoctar. Mientras, las familias que llevaron comida indicaron que lo hacían porque era más barato cocinar en casa que comprar en la playa, pero no quisieron abundar en el tema.
Jacob Morales Antonio / Foto: Carlos Carbajal


