8 enero,2026 7:36 am

Denuncian vecinos de Acapulco que la falta de agua es crónica y que no comenzó con el sismo

 

Acapulco, Guerrero, a 8 de enero de 2026.-  La falta de agua no empezó el viernes pasado sino hace un mes, señalaron jóvenes vecinos de la colonia Benito Juárez que ayer llenaban garrafones en un pozo de agua público en la Y griega de La Cima.

Este miércoles a mediodía, el sexto tras el sismo de magnitud 6.5, tres jóvenes de la colonia Benito Juárez, colindante a Las Cruces, se organizaron para abastecerse de agua de una forma más rápida, dentro de la pequeña pila de agua en plena banqueta se encontraba uno de ellos acumulando en un pequeño recipiente de plástico el agua de un pequeño chorro proveniente de una tubería.

La pila de agua es rústica, la profundidad es de menos de 2 metros de altura, las piedras tienen un poco de moho en las orillas, puede ser imperceptible para los choferes que transitan por la avenida Ruiz Cortines.

Otro de los jóvenes llenaba los garrafones con un embudo, la escasa agua hacía la labor más lenta, además llegaban vecinos de La Cima que pedían ayuda para llenar sus botes, al igual que el resto del municipio esta parte de Acapulco tampoco tienen agua desde el viernes pasado por los daños provocados por el sismo con el epicentro ubicado en San Marcos.

Sin embargo, anotó el joven que acarreaba el agua dentro de la pila, la colonia Benito Juárez no tiene agua desde hace un mes, por eso hizo algunas expresiones de incredulidad cuando repitió lo dicho por la alcaldesa morenista Abelina López Rodríguez sobre las afectaciones a raíz del fuerte sismo.

En la Benito Juárez, dijeron sus habitantes, es usual que no haya agua, en su casa tienen tres tinacos, cada uno es suficiente para una semana completa, pero en esta crisis ya se acabaron por el problema arrastrado desde finales del año pasado.

Algunos de los vecinos resuelven el problema de la falta de agua comprando tinacos transportados en pequeñas camionetas, cada vez más vistas en distintas partes de Acapulco y que cuestan entre 350 y 450 pesos por carga, es decir, tal cantidad de dinero por cada semana.

Con el fin de registrar qué hace la sociedad acapulqueña para abastecerse de agua, el recorrido de El Sur acudió a los lavaderos públicos de la colonia Garita, en la calle Rivera, a unos metros del Colegio Zumárraga.

A las 2 de la tarde, una pipa y varias camionetas con tinacos en las bateas esperaban llenar los tanques, al fondo de las instalaciones están los lavaderos, donde algunas mujeres y unos escasos hombres lavaban su ropa a mano.

Algunos vecinos fueron reacios a recibir a los reporteros acusándolos de ser enviados de la presidenta municipal, estaban enojados por no tener agua desde hace varios días y pensaron que la visita era un agravio más.

Escuetamente, un hombre dijo que un comité vecinal organiza y mantiene los lavaderos públicos, que pueden ser utilizados por cualquier persona que necesite utilizarlos, otros sólo se limitaron a observar y algunos choferes de las pipas se fueron.

Otra de las colonias que padecen la falta de agua desde antes del sismo del viernes pasado es la Venustiano Carranza donde los vecinos no tienen el líquido desde hace dos semanas y señalaron que no les alcanza lo que perciben para comprar agua en pipas porque su precio es elevado.

Afirmaron que los vecinos se abastecen de un pozo de manantial, acarreando el agua en cubetas o garrafones para contrarrestar el desabasto, e incluso hay vecinos de otras colonias aledañas que acuden a lavar ropa o se llevan garrafones con agua para sus casas y exigieron a la alcaldesa Abelina López Rodríguez agilizar el restablecimiento del servicio para evitar que ese incremente el desabasto.

La vecina Carmela Flores Ayala denunció que no tiene agua desde hace dos semanas por falta de atención de la CAPAMA.

“Nosotros antes del sismo del 2 de enero ya no teníamos agua, ahora seguramente vamos a tardar en no tener el servicio”, manifestó.

Reclamó que no tiene dinero para comprar agua que transportan en pipas o tinacos y el gobierno municipal no otorga ese servicio gratis, “es negocio de ellos que se vaya el agua, aprovechan sus pipas para joder al pueblo”.

Declaró que lavó su ropa y llevó agua en garrafones para su casa de un pozo de agua para contrarrestar el desabasto y exigió a la alcaldesa Abelina López Rodríguez en restablecer el servicio, porque la CAPAMA no condona los recibos de agua.

La vecina Juana Ramírez Paredes se quejó de que no tiene agua desde hace dos semanas y que no tiene dinero para comprar agua que trasladan pipas privadas por su costo elevado de mil 800 pesos.

Aseguró que los vecinos acuden a lavar su ropa o llevan agua de un pozo de agua de la colonia, “ahora hasta turno hacemos, pero nos organizamos”.

Dijo que vecinos de otras colonias acuden a lavar ropa y llevar agua en garrafones para contrarrestar el desabasto, “nos tiene abandonada la CAPAMA, Acapulco no solamente es la zona turística”.

Reclamó que la CAPAMA ni el Ayuntamiento tienen un programa de contingencia por la falta de bombeo, “todo queda para los piperos, que dan un costo excesivo de mil 800 pesos”.

Ramón Gracida Gómez / Argenis Salmerón – Foto: Carlos Carbajal

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