31 enero,2026 4:49 am

Estimación global de pérdida de suelos por incendios forestales

Octavio Klimek Alcaraz

 

Los incendios forestales son un componente esencial de diversos ecosistemas a lo largo del planeta, ya que tienen roles fundamentales en la dinámica de los ecosistemas y en la conservación de especies que se han desarrollado como respuesta al fuego. No obstante, se espera que la degradación de las tierras se intensifique debido a este fenómeno mundial, que frecuentemente causa pérdidas económicas, sociales y medioambientales. Esto ocurre en conjunto con el desuso de las tierras, la sequía, el desarrollo urbano y la falta de una gestión apropiada de los terrenos. Asimismo, se prevé que el peligro de incendio crezca en un contexto de clima más seco y cálido, lo cual hará que los incendios forestales sean una amenaza constante. La lixiviación del suelo expuesto por la lluvia es un efecto menos evidente, pero a largo plazo, que ha sido estudiado por científicos en una investigación publicada el pasado 5 de enero en la revista Nature Geoscience (https://www.nature.com/articles/s41561-025-01876-0).

Los investigadores, encabezados por Diana Simões Vieira, del Centro Común de Investigación de la Comisión Europea en Ispra, Italia, sostiene que los impactos negativos de esta erosión del suelo son más serios de lo que se pensaba. En su publicación presentan una evaluación global de la erosión del suelo post-incendio, considerando los cambios geomorfológicos acumulativos impulsados por incendios forestales durante las últimas dos décadas.

Para su investigación, los científicos emplearon inicialmente imágenes satelitales de 2001 a 2019 con el propósito de identificar las áreas que habían sido impactadas por incendios forestales. Después, estimaron el posible alcance de la erosión en esas áreas para los años siguientes. Un modelo computacional que, para una ubicación específica, estima el nivel de erosión del suelo en función de la cobertura vegetal y la fuerza de las lluvias locales, hizo posible esto. Estimaron las tendencias globales de la erosión del suelo post-incendio utilizando una base de datos global sobre la ocurrencia y severidad de incendios forestales, y el modelo de la Ecuación Universal Revisada de Pérdida de Suelo (RUSLE), junto con la recuperación de los paisajes quemados mediante datos de teledetección.

Aún 18 años después del incendio, más de la mitad de las áreas analizadas no habían vuelto a su estado previo: en lugares donde el suelo se deteriora, hay menos vegetación para contrarrestar la erosión, lo que empeora aún más la calidad del suelo y así sucesivamente.

Simões Vieira y su equipo estimaron que la erosión provocada por múltiples eventos de incendios forestales causa una pérdida de alrededor 8 mil100 millones de toneladas de suelo anualmente, y una erosión adicional de aproximadamente 5 mil 100 millones de toneladas de suelo anualmente, en comparación con las condiciones previas al incendio. Esto equivale a cerca del 20 por ciento de la erosión total de suelo en todo el mundo.

África es el continente más afectado en términos de erosión del suelo post incendio (62 por ciento), dada su superficie quemada sustancialmente mayor (67 por ciento del total). Sin embargo, es evidente en todos los continentes, aunque en menor medida: Europa, por ejemplo, representa solo el 1 por ciento de la erosión del suelo causada por incendios.

Los científicos compilaron sus descubrimientos en un mapa global de la erosión provocada por el fuego. La sabana africana es indudablemente un foco de erosión provocada por el fuego.

De acuerdo con el Sistema Mundial de Información sobre Incendios Forestales, desde 2002 hasta 2023 se incendian anualmente alrededor de cuatro millones de km² de terreno, lo que equivale aproximadamente a la superficie total de la Unión Europea.

Se espera que, debido al cambio climático, los incendios forestales sean más frecuentes e intensos en el futuro, impulsados por el aumento de la sequía y del calor. Los expertos pronostican también un incremento de las lluvias intensas. La erosión es particularmente problemática con estas lluvias intensas, porque el agua de lluvia no tiene la oportunidad de infiltrarse en la tierra. Por el contrario, se desliza a lo largo de la superficie y lleva consigo tierra. El equipo de investigadores calculó que en el periodo 2006-2019 muestra un aumento en la erosión del suelo después de incendios, y se estima que esta tendencia continuará con proyecciones de la erosividad de las lluvias para el periodo 2050-2070, previéndose un incremento entre el 11 y el 23 por ciento para 2050 y entre el 23 y el 28 por ciento para 2070.

Los resultados ilustran la magnitud de la erosión del suelo tras incendios a nivel mundial y, por lo tanto, respaldan las medidas de gestión posteriores a incendios para la mitigación y restauración de las zonas afectadas, así como las políticas orientadas a la neutralización de la degradación del suelo.

Estos hallazgos fortalecen la idea de que se ha prestado poca atención a la prevención y atenuación del efecto de los incendios en los terrenos forestales. Los investigadores aconsejan que estos resultados se empleen con el fin de optimizar los informes de evaluación del cambio climático y dar cuenta acerca de cómo los incendios en los bosques aportan a los reportes sobre la degradación de las tierras. Asimismo, es apremiante que se mejore la resiliencia de los bosques a nivel mundial para frenar el deterioro de las tierras y mejorar la adaptación al cambio climático.