
Chilpancingo, Guerrero, a 20 de febrero de 2026.- Familiares de víctimas y sobrevivientes de la Guerra Sucia criticaron los festejos del gobierno estatal por el Día del Ejército Mexicano, este 19 de febrero.
Recordaron que en el periodo del gobernador Rubén Figueroa Figueroa en Guerrero, los militares, perpetraron crímenes de Estado.
En conferencia de prensa señalaron que esta fecha representa otro año de impunidad, simulación y solapamiento, desde el gobierno de Gustavo Díaz Ordaz hasta el primero de Claudia Sheinbaum como jefa suprema de las Fuerzas Armadas.
La Asociación Representativa de Comunidades y Ejidos Víctimas de Derechos humanos, el Colectivo de Esposas e Hijos de Desaparecidos y Desplazados de la Guerra Sucia del municipio de Atoyac, y de la Asociación Cívica Nacional Revolucionaria, denunciaron los crímenes cometidos por Ejército, la Fuerza Aérea, la Dirección Federal de Seguridad, policías federales y estatales, de forma impune y sistemática.
Entre estos, desapariciones forzadas, masacres, vuelos de la muerte, torturas físicas y sicológicas, retenciones ilegales, violaciones, desplazamiento forzado, encarcelamiento clandestino, esclavismo, despojo de propiedades, bombardeo aéreo y ataque con tácticas de guerra a comunidades campesinas.
Para quienes exigen justicia hace 50 años, los festejos al Ejército representan impunidad, simulación y solapamiento en los gobiernos, desde Gustavo Díaz Ordaz hasta Miguel de la Madrid Hurtado, cuando continuaron las desapariciones forzadas.
De simulación de los sexenios de Carlos Salinas de Gortari hasta el primer año de la presidenta Sheinbaum, que han negado a las víctimas el acceso a la verdad de los hechos, castigo a los culpables y la reparación integral del daño, “(y) representa un nuevo acto de victimización”.
Se advirtió que el Ejército se asume como víctima, pues el 22 de junio de 2022, en el Campo Militar número 1, el general Luis Cresencio Sandoval anunció que reconocería a los efectivos muertos en ese periodo, con un monumento a los caídos de las fuerzas armadas.
Criticaron la impunidad de los militares “culpables de cometer crímenes de lesa humanidad, que genera que el fenómeno de la desaparición forzada sea en México una práctica habitual”.
Señalaron la desapariciones forzadas de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, en complicidad con la delincuencia organizada.
Confirmaron que las recomendaciones de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) y los informes de las comisiones de la Verdad no han sido suficientes, para terminar con la impunidad y la negativa del gobierno de esclarecer los hechos, castigar a los militares culpables y de indemnizar a la víctimas.
Del homenaje a Figueroa Figueroa
Entre las intervenciones de los familiares, Gregorio, el hermano de Victoria Hernández Brito, alumna de la Escuela Superior de Agricultura en 1975, recordó la persecución al movimiento estudiantil por el entonces gobernador Rubén Figueroa Figueroa.
Octaviano Gervacio Serrano, presidente del Colectivo de Esposas e hijos de Desaparecidos y Desplazados de la Guerra Sucia, recordó que en Guerrero el año pasado se rindió un homenaje al ex gobernador “homicida que violó los derechos humanos y es la hora que el gobierno del estado no ha dado disculpa pública”, que exigieron colectivos, artistas y los sobrevivientes de la guerra sucia.
Lourdes Chávez / Foto: Jessica Torres Barrera


