
Chilpancingo, Guerrero, a 14 de abril de 2026.- El director general del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred), Enrique Guevara Ortiz, reconoció que hay “vulnerabilidades institucionales” que impiden la prevención de riesgos, como la corrupción, pero que hay avances en la atención de desastres a consecuencia de fenómenos naturales.
Enrique Guevara presentó la conferencia De la emergencia a la resiliencia: avances y desafíos de la Gestión Integral de Riesgos en México, este lunes en el auditorio de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), en la sesión inaugural del Seminario Permanente Gestión del Riesgo de Desastres Asociados con Fenómenos Hidrometeorológicos y Climáticos.
Durante su intervención, el director dijo que Guerrero “es como un laboratorio, sucede prácticamente de todo”, mientras que los fenómenos naturales, como los ciclones tropicales, “van a seguir ocurriendo queramos o no y, al contrario, hasta las actividades humanas han provocado el cambio climático y el cambio climático está exacerbando los fenómenos hidrometeorológicos”.
Resaltó que México es reconocido por sus avances en materia de atención de emergencias, sin embargo, “hay que hacer algo más”, se tiene que transitar a un territorio “seguro, humano, sostenible y resiliente”.
Señaló que no se deben ver las amenazas de manera aislada, “si pensamos en Otis, en John, previamente en Manuel o antes, Paulina, y algunos otros temblores, no sólo es la parte del fenómeno, no son amenazas aisladas, necesitamos verlos de una manera integral y esto tiene manifestaciones diferenciadas en el territorio”.
Puntualizó que los desastres sí son evitables, pero la ocurrencia de fenómenos naturales no, “no podemos evitar que tiemble, que haya ciclones tropicales, que haya volcanes. Es parte de la dinámica y no podemos evitarlo, lo que sí podemos evitar es que cuando ocurran, se transforme en un desastre”.
Manifestó que para evitar los desastres deben contribuir “todos”, desde el área de Protección Civil hasta los académicos, el sector público y privado; las áreas de Desarrollo Urbano y Ordenamiento Territorial, Medioambiente, Salud, Educación, Cultura y Bienestar, porque se trata de “una labor transversal”.
Indicó que hay que “romper paradigmas y no seguir pensando que los desastres son naturales y que no se puede hacer nada, inclusive, todavía existe la percepción de que son castigos de Dios”.
Subrayó que “es necesario dejar de ver al desastre como un evento inevitable y empezar a ver cómo fallas estructurales en los procesos de desarrollo económico, social y ambiental, que han generado condiciones de fragilidad que cuando se presenta un temblor, que cuando ocurre un huracán, esas fragilidades y la presencia del fenómeno se traducen en un desastre”.
Detalló que debe haber un balance en lo económico, social y ambiental, “cuando no hay equilibrio entre estas tres esferas, hay fallas, se compromete el desarrollo y genera vulnerabilidades”. Por ejemplo, los desastres afectan “a los que menos tienen”, lo que significa que hay un desajuste entre lo social y lo económico, esto “genera vulnerabilidades ante el riesgo de desastre”.
También sucede que grandes inversionistas obtuvieron autorizaciones para construir un desarrollo turístico en zonas que son reservas naturales, “ahí hay un desequilibrio entre lo económico y lo ambiental, se privilegian intereses económicos, en lugar de un bien colectivo y proteger a la naturaleza”.
En tanto que el desequilibrio entre lo social y la ambiental se refleja en el cambio climático, “son acciones humanas, entonces está en nuestras manos para que cuando ocurra un fenómeno natural, no haya un desastre”.
Admitió que “van siglos de construcción social del riesgo”, por lo que no es posible revertir en poco tiempo la situación. No obstante, el hecho de que se cuente con el área de Protección Civil es muy importante, ya que hace años no existía.
Destacó que, en Guerrero, el titular de la dependencia es Roberto Arroyo Matus, quien es especialista y fue galardonado con el premio nacional de Protección Civil; además, de todo el país, de las 40 dependencias estatales, siete ya cuentan con esta área, “hace ocho años ninguna la tenía”.
“Vamos avanzando, es algo lento, sí existen vulnerabilidades institucionales, lamentablemente también el tema de corrupción es un tema que contribuye de manera negativa a construir riesgos, así lo digo: la corrupción mata, pero se ha ido avanzando en todas las áreas”, expresó.
Mensaje del rector
El rector Javier Saldaña Almazán, quien estuvo a cargo de la inauguración, reiteró que es del mismo equipo que la gobernadora Evelyn Salgado Pineda y el senador Félix Salgado Macedonio, con quienes sumará esfuerzos para que Guerrero cuente con su propio Atlas de Riesgo.
“La memoria de un desastre duele, pero también puede convertirse en la fuerza para cambiar la manera en que nos organizamos y eso es clave”, no sólo se trata de los huracanes como Otis, sino también de otras situaciones, como la pandemia.
“En mí, incluso en mi corazón, por ejemplo, más allá, el Covid también fue igual de fuerte o peor que los desastres naturales, que los temblores”, aseguró.
“Hemos ganado mucha experiencia, pero con base en el dolor”, debido a que los guerrerenses aprendieron a organizarse después de los desastres, por ello, la participación del director general del Cenapred “es muy importante”, sobre todo, “para sensibilizarnos más”.
Recordó que Guerrero está en una situación permanente de riesgo por fenómenos naturales, “aquí sí no nos tiembla, nos llueve y han anunciado que vienen, por lo menos cuatro huracanes fuertes”, pero espera que no llegue a la entidad un huracán de la magnitud de Otis, otra vez.
Arroyo Matus, quien asistió al evento en representación de la gobernadora, agradeció el apoyo y la contribución de la UAG y del Cenapred para la creación y actualización del Atlas de Riesgos de la entidad, así como por la organización del seminario.
El jefe de la Oficina de Rectoría y secretario ejecutivo de la Red de Investigación Fortalecimiento de la Resiliencia en la Gestión del Riesgo de Desastres en Guerrero-México, Oscar Javier Arcos Fuentes, agradeció la asistencia de funcionarios, autoridades estatales y estudiantes de posgrado.
Explicó qué la red es nacional y generó una sinergia de trabajo importante, cuenta con 55 miembros activos, algunos de ellos pertenecen al Sistema Nacional de Investigadores, y son de la UAG y otras instituciones, como la Universidad Nacional Autónoma de México, entre otras.
Añadió que el objetivo de las conferencias, “más que alarmarnos, es prepararnos”, en especial en Guerrero, donde se requiere una consciencia de la preparación para disminuir los estragos de los desastres.
Alina Navarrete Fernández / Foto: Jesús Eduardo Guerrero


