
Acapulco, Guerrero, a 14 de agosto de 2026.- Ayer se llevó a cabo una misa con la intención para pedir por los desaparecidos, las madres buscadoras y sus familias, en la Parroquia Nuestra Señora de Covadonga, ubicada en el fraccionamiento Las Playas, cerca de la zona turística de Caleta.
El sacerdote de la parroquia, Marco Antonio Galeana Olea expresó que “cuando una persona desaparece se pierde la alegría en una familia”.
Dijo que celebraron para orar y pedir a Dios por “nuestros hermanos desaparecidos y también para pedir a Dios por sus familias”.
Contó que hace 15 días varios sacerdotes de la diócesis “nos reunimos con un colectivo de madres buscadoras y me llegó un testimonio de una mamá que le dijo a todos los padres, ‘me duele mucho que yo soy católica, voy a la iglesia y en la iglesia nunca piden por desaparecicidos’”.
Les comentó que en las misas se pide por la paz, contra el aborto, “muy poco hemos pedido por desaparecidos y por las madres buscadoras”.
Afirmó que las personas allegadas no te ayudan cuando tienen un familiar desaparecido, incluso hasta la propia familia y amigos te dan la espalda.
“Es muy doloroso porque no sólo perdemos hijos, perdemos hasta la familia y amistades. Miren que es muy grave lo que viven las familias que tienen un familiar desaparecido”, dijo en el sermón.
Recalcó que a veces revictimizamos a los desaparecidos y “eso es hasta un pecado social. Por ejemplo cuando hacemos expresiones tan irresponsables”.
“A veces algunos el pecado que cometieron fue trabajar, querer salir adelante. Por eso nadie de nosotros está exento”, manifestó.
“Por eso en esta misa lo que necesitamos es orar por los desaparecidos, orar por la familia y también sensibilizarnos, ser conscientes de esta realidad que existe, que no nos ceguemos, que no tengamos oídos sordos, nuestros ojos, nuestro corazón, ante el clamor de las familias que están sufriendo y que como cristianos sean más solidarios”.
“Nosotros seguramente conocemos a una familia que está pasando por esta desgracia. Que como cristianos podamos acercarnos a esa familia y darle un abrazo sin decir nada. Un abrazo, que sientan nuestra compañía, nuestra solidaridad, nuestro apoyo”, recalcó.
Llamó a la sociedad “no solo darles un abrazo a la familia de los desaparecidos, una palabra de esperanza, también si podemos solidarizarnos económicamente, hay que hacerlo”.
Dijo que cuando tus papás mueren quedas huérfano, cuando tu esposa o esposo quedas viudo, pero “cuando pierdes a un niño, no hay palabras para describir ese dolor”.
“Ahora pónganse a pensar en esas mamás que tienen hijos desaparecidos, que no saben si están vivos o muertos”, agregó.
Señaló que Dios está con las madres buscadoras, “lo que les queremos decir, es que Dios está con ustedes. Pareciera que no, pero Dios está con ustedes. A veces el dolor y la tristeza nos ciegan tanto que no podemos ver con tanto dolor a ese Dios que está al lado de nosotros”.
Texto: Argenis Salmerón / Foto: Jesús Trigo


