
Zihuatanejo, Guerrero, a 14 de agosto de 2026.- Pobladores de la comunidad Petacalco, en el municipio de La Unión, denunciaron de nueva cuenta la severa contaminación ambiental que genera la central termoeléctrica Plutarco Elías Calles, propiedad de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), la cual este jueves volvió a emitir densas y oscuras columnas de humo sobre la zona habitacional y los alrededores.
A través de un video grabado por automovilistas y habitantes que transitaban este jueves por la carretera federal Zihuatanejo-Lázaro Cárdenas, contigua a las instalaciones de la planta, se observa cómo desde la cima de una de las gigantescas chimeneas de la planta emana de forma ininterrumpida una espesa humareda de color negro intenso, producto del procesamiento de combustible.
En la grabación se aprecia la magnitud de las emisiones que se elevan hacia el cielo para luego ser arrastradas por las corrientes de aire, cubriendo gran parte de la franja costera y las viviendas de ese poblado.
También se observa el contraste entre el follaje de los árboles de la zona, la pesada nata grisácea que se despliega sobre la infraestructura industrial y la señalización vial que conduce hacia el puerto de Lázaro Cárdenas y la cabecera municipal.
Los denunciantes señalaron que la quema de combustóleo dentro de la central no ha cesado, lo que mantiene en alerta permanente a los vecinos de Petacalco, por la constante caída de hollín, ceniza y partículas suspendidas que van a parar a los patios, techos de lámina y depósitos de agua de los hogares.
Manifestaron su preocupación por el impacto continuo que estas fumarolas generan en la salud de las familias locales, en especial en niños y adultos mayores, quienes padecen afecciones respiratorias constantes y molestias oculares, debidas a la mala calidad del aire en la zona.
Ante esta situación, los habitantes de Petacalco reiteraron el llamado a los directivos de la CFE y a las autoridades ambientales, para que intervengan de manera inmediata, regulen el funcionamiento de las calderas y apliquen medidas definitivas que frenen la emisión de gases contaminantes en la región.
Por su parte, el vocero del Movimiento por la Dignidad y la Resistencia del Pueblo de Petacalco, Jesús Campos Albarrán, manifestó que la situación provocada por las severas emisiones de la central termoeléctrica “ha alcanzado un nivel crítico”, calificando las afectaciones como insostenibles para las comunidades vecinas.
Vía telefónica, Campos Albarrán aseveró que, a un mes del último compromiso establecido con las autoridades federales, “la contaminación no sólo no ha cesado, sino que se ha agudizado de manera alarmante”.
Precisó que durante los acuerdos pactados el pasado 12 de julio de este año, “las dependencias involucradas se comprometieron a tener una reunión interinstitucional en un plazo de 15 días para luego convocar a los pobladores y representantes de los ejidos, compromiso que hasta la fecha ha sido omitido”.
El dirigente señaló que la falta de atención y seguimiento por parte de las autoridades competentes ha dejado en la indefensión a las familias de la zona, quienes padecen de manera cotidiana los estragos de la nata de hollín y ceniza que despide la infraestructura de la CFE.
Indicó que, ante el evidente desbordamiento de la problemática, habitantes de diversas localidades y agrupaciones locales han comenzado a exigir la organización de asambleas comunitarias, para definir las acciones que habrán de emprenderse.
Asimismo, dio a conocer que para este próximo martes fue citado en las oficinas de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) a las 13 horas, con la finalidad de revisar el estatus de los expedientes interpuestos por la población.
Explicó que acudirán a dar puntual seguimiento a por lo menos tres denuncias que se encuentran en su fase final de resolución, con el objetivo de sustentar con documentación oficial las querellas promovidas por la comunidad, ante los señalamientos de que no existen antecedentes formales de inconformidad registrados por la vía institucional.
El representante del movimiento remarcó la inacción en la que han incurrido tanto la Profepa como la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), al recordar que pese a las visitas e inspecciones ya realizadas por funcionarios del ámbito nacional a la zona impactada, “no se han aplicado medidas sancionatorias ni correctivas definitivas para frenar el impacto.
Texto: Brenda Escobar


