21 agosto,2026 6:27 am

Aguas pestilentes y arena ennegrecida alejan turistas de Hornos y Papagayo  

 

El olor a brisa marina cede ante el tufo que despiden las aguas pluviales estancadas

 

 

Acapulco, Guerrero, 21 de agosto de 2026. En playa Hornos, el olor a descomposición se impregna en el aire y es molestos para los visitantes, quienes no ocuparon las sillas y sombrillas que se rentan a un costado del restaurante Los Anafres. Ahí hay un estancamiento de aguas pluviales y la arena se enegreció.

Al caminar por la franja de arena o desde la banqueta en la Costera, el olor, como a materia podrida, va y viene. Justo al mediodía las sombrillas colocadas en la playa estaban sin ocupantes y quienes llegaban veían la desembocadura del canal y percibían el olor nauseabundo.

A metros del lugar las mujeres que venden mariscos preparaban algunos platos para venderlos a los visitantes; por momentos hacían muecas por el desagradable olor que el viento esparcía.

Uno de los prestadores de servicios turísticos contó que el agua estancada ha estado desde hace varios días; sin embargo, por el fuerte oleaje, el mar alcanzó la desembocadura y poco a poco el encontró salida, pero en los últimos días el agua que llega al canal apesta, lo que afecta las ventas y rentas de mobiliario de playa..

La situación no es distinta en las desembocaduras de los canales que bajan de las calles Manuel Gómez Morín y la avenida Wilfrido Massieu, donde el agua estancada, tiene un sedimento oscuro, y nada agradable a la vista de los visitantes.

En ambas áreas se observó a pocas familias, en contraste con las zonas de las mismas playas ubicadas frente al Asta Bandera, o a un costado del restaurante Nono.

 

 

 

Jacob Morales Antonio/ Foto: Carlos Carbajal