26 agosto,2026 6:13 am

Sheinbaum busca silenciar a los medios de comunicación

Rubén Aguilar Valenzuela

 

La periodista Mary Anastasia O’Grady publica todos los lunes en The Wall Street Journal, la columna semanal The Americas sobre política, economía y negocios en América Latina y Canadá, y la del pasado 17 de agosto se titula Sheinbaum Moves to Gag Mexico’s Media.

Aquí retomo párrafos del texto de O’Grady, un artículo entre otros que deja ver cómo en el mundo se ve la forma en que el gobierno de la presidenta Sheinbaum Pardo busca “silenciar a los medios de comunicación”.

“El lento estrangulamiento del pluralismo democrático en México por parte de Sheinbaum y su partido Morena comenzó con el presidente Andrés Manuel López Obrador (2018-2024) (…) Gobernó como un populista clásico, expandiendo los programas de asistencia social para comprar lealtad en las urnas. Pero, como alguien que se forjó en la política durante los 71 años de gobierno del represivo Partido Revolucionario Institucional, comprendió que el poder perpetuo de Morena requería más”.

“Al final de la presidencia de AMLO, Morena había arrebatado el control del Instituto Nacional Electoral (INE), anteriormente independiente, y del Tribunal Electoral. Cuando el partido no logró la supermayoría en las elecciones de 2024 a la Cámara de Diputados, las autoridades electorales manipularon las reglas de la representación proporcional para conseguirla. Durante su último mes en el cargo, AMLO impulsó una nueva ley en el Congreso que establecía la elección de todos los jueces. El poder judicial mexicano se ha convertido en una farsa”.

“La Sra. Sheinbaum insiste en que apoya las normas democráticas. Sin embargo, bajo su liderazgo, la maquinaria de Morena está utilizando su poder para destruir cualquier protección restante a la libertad individual y al Estado de derecho (…), las medidas que implementa para desmantelar lentamente la democracia (…) revelan un Estado con capacidades extraordinarias para vigilar, imponer sanciones económicas, congelar activos, privar a las personas de su libertad e interferir en la vida de la gente y las empresas, sin un poder judicial, capturado por medios electorales, que actúe como defensor de los derechos vulnerados.”

De cara a las próximas elecciones de 2027, Sheinbaum intenta silenciar a los críticos, “el año pasado se sentaron las bases con la disolución del Instituto Federal de Telecomunicaciones, organismo autónomo. Ese organismo de control independiente fue reemplazado por una agencia del gobierno federal, la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones, que, por iniciativa de la Sra. Sheinbaum, evaluará la veracidad de la información periodística. Decidirá si las declaraciones difundidas en los noticieros vespertinos son algo que el público no debería haber escuchado”.

“La indignación de los demócratas mexicanos que defienden la libertad de expresión ha sido extraordinaria. La Cámara Nacional de la Industria de la Radio y la Televisión de México advirtió que las directrices son “ambiguas” y que “el proyecto de ley permite al gobierno definir qué constituye información falsa o descontextualizada”.

En 2021, Sheinbaum tuiteó: “Una cosa es hacer público un debate y otra muy distinta es elaborar listas con amenazas implícitas, propias del fascismo. En la 4T hay libertad de expresión”. Sin embargo, el miércoles Luisa María Alcalde, asesora legal de la presidenta, publicó una lista de periodistas, comentaristas, políticos y medios de comunicación que, según el gobierno, son culpables de politizar la información. Tal vez sea un milagro que, tras tantos años de Morena en la presidencia, aún queden vestigios de libertad en México”.

 

@RubenAguilar