
Texto: Viridiana Flores / Agencia Reforma
Guadalajara, Jalisco, 16 de abril de 2018. A hora y media de la ciudad, en la región Altos de Jalisco, está un centro ceremonial en el que hay una pirámide de casi 10 metros de altura, plataformas, patios hundidos y un juego de pelota.
Se trata de la zona arqueológica Teocaltitán, en Jalostotitlán, que se ubica cronológicamente entre los años 450 y 900 d.C., que la coloca dentro del periodo Epiclásico o Clásico tardío mesoamericano y que coincide con el auge y declive del desarrollo cultural de Teotihuacán.
A través de excavaciones se han encontrado dos asentamientos, el principal fue de una cultura que académicamente tiene el nombre de Complejo Ixtépete El Grillo y que abandonó el sitio en el 900 d.C; el segundo, corresponde al periodo posclásico, que abarca alrededor del año mil, hasta el mil 300 y que probablemente fueron grupos indígenas venidos del norte de México.
“Es un sitio que estuvo conviviendo o existió en la misma época del auge Teotihuacán, razón por la cual tiene en patrones y diseño arquitectónico propios del centro de México, del Bajío guanajuatense y del Occidente, en el Epiclásico”, dice Marisol Montejano Esquivias, directora del proyecto arqueológico de Teocaltitán.
“Hay que recordar que durante la época teotihuacana es cuando se da el mayor auge cultural en toda Mesoamérica, entonces el sitio arqueológico de Teocaltitán se insertó en esta dinámica de máximo desarrollo cultural en el país durante esta época prehispánica”, agrega la investigadora del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en Jalisco.
El polígono oficial del sitio abarca todo el cerro, cerca de 60 hectáreas, sin embargo, la zona arqueológica, que ocupa la cima del cerro, es de 25 hectáreas, que se distribuyen alrededor de 23 edificios o estructuras arqueológicas que se observan directamente en superficie, pero existen más estructuras enterradas, expresa.
El proyecto comenzó en 2007 con la formación de un fideicomiso entre el gobierno federal (INAH) y el gobierno estatal (Secretaría de Cultura Jalisco y el Ayuntamiento de Jalostotitlán), pero fue en 2011 que arrancó el trabajo en campo.
“No hay todavía un museo de sitio, estamos en el proceso de construcción de un módulo de baños, todavía no hay señalización porque es un proyecto joven, tenemos siete años en una zona arqueológica cuya vida fue de casi 500 años.
“Se aprobó un proyecto para una temporada de 3 millones 400 mil pesos; la Secretaría de Cultura Jalisco ya nos depositó 2 millones de pesos y estamos en la espera del resto para concluir los objetivos de restauración de este año. Esta temporada esperamos, con los recursos que nos deposite, terminar la restauración completa de uno de los paramentos del juego de pelota y la fachada norte de la pirámide principal”, explica.
La zona arqueológica está inserta en un área catalogada de turismo religioso, pues se ubica a 19 kilómetros de San Juan de los Lagos, que recibe alrededor de 8 millones de visitantes al año.
Aunque la zona no está abierta al público de manera oficial, se puede acceder cualquier día en un horario de 8 a 15 horas; sin costo. En Facebook están como Proyecto Arqueológico Teocaltitán.
El INAH Jalisco tiene para proyectos este año 3 millones de pesos
Ante la crisis que enfrenta el INAH, el Centro INAH Jalisco ha tratado de buscar no bajar la guardia.
“Hemos tenido el apoyo de nuestro director general y de la Secretaría de Cultura federal en el ánimo de los 100 años (del Museo Regional de Guadalajara)”, expresa Humberto Carrillo Ruvalcaba, delegado del Centro INAH Jalisco.
Mencionó que para este año tienen 3 millones de pesos, que se destinan a diferentes proyectos, uno de ellos el de Jalostotitlán, que buscarán detonar este año.
“A un lado del Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño está una zona preciosa que se llama La Coronilla, ahí estamos dándole mucho, estamos apoyando a los arqueólogos en recursos para detonar la zona”, añade.
El delegado precisa que próximamente será la reapertura del Museo del Cuale, en Puerto Vallarta, el cual fue cerrado en 2015 por el huracán Patricia.


