
Chilpancingo, Guerrero, a 9 de abril de 2026.- Un Tribunal Colegiado de Morelos dictó un fallo absolutorio para la defensora de derechos humanos en Guerrero y Morelos, Xóchilt Ramírez Velasco, en un juicio de secuestro, por el que estuvo mil 171 días en prisión preventiva desde 2023, dijo la activista tras salir de la audiencia de lectura de sentencia, en entrevista telefónica .
Desde el año pasado, abogadas del Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia (IMDHD) lograron modificar la medida cautelar de prisión preventiva en el penal de Atlacholoaya, a prisión domiciliaria, en Cuernavaca, después de distintos amparos promovidos.
Al salir de la audiencia, Ramírez Velasco destacó que el juez que dio lectura a la sentencia, Natanael Subdias Aguilar, señaló todas las inconsistencias en que incurrió la Fiscalía de Morelos.
“Les dio una regañiza porque (los agentes del Ministerio Público) no pueden presumir que una persona es culpable sin hacer una investigación. Desde el principio no hicieron ninguna investigación conmigo, violentaron mis derechos por el sólo hecho de ser una persona morena y robusta”, así describió la víctima a una de las secuestradoras de un delito que se cometió en marzo de 2019.
La activista reconoció que alcanzó su libertad por la labor de las abogadas del organismo de derechos humanos y por el acompañamiento de otras defensoras, con quienes presentó evidencia para probar su inocencia, mientras la Fiscalía no pudo sostener ningún elemento para vincularla a los hechos.
“No se pueden imaginar qué emoción siento, porque fueron mil 171 días, los más difíciles que pude vivir en la vida. Sé que de esta tormenta me voy a levantar, pero también aprendí que en la cárcel hay muchas mujeres inocentes criminalizadas por haber tenido una relación con alguien que estuvo involucrado en un delito, por ser indígena, por no tener quien la apoye, por falta de una buena defensa están allá adentro”.
Dijo que en la prisión conoció a muchas mujeres que llevan tres, cuatro y hasta cinco años esperando que sus expedientes sean llevados ante un juez, pero no las están defendiendo con perspectiva de género, ni les permiten alzar la voz.
“Mientras entramos a una cárcel nos callan, dejamos de ser mujeres y nos convertimos en un número. Por favor –clamó a las autoridades judiciales–, volteen a ver todos los expedientes de mujeres que son inocentes como me pasó a mí, a muchas mujeres les pasa”.
Agradeció a las organizaciones activistas que la apoyaron y creyeron en su inocencia del principio hasta el final.
Xóchitl es originaria de Oaxaca, comenzó su activismo en Tlamacazapa, una comunidad nahua del municipio de Taxco, donde conoció a la Organización Atzin Desarrollo Comunitario. Años después se mudó a Cuernavaca, desde donde pudo continuar su labor en la defensa de los derechos humanos.
El 3 de mayo de 2023 policías de Morelos detuvieron a Xóchitl sin mostrarle ningún documento, y la defensa de oficio que la representó en un primer momento no denunció la detención ilegal, no tomó en cuenta su opinión, ni recabó la pruebas que evidenciaban que ella se encontraba en un lugar distinto al momento de los hechos que la acusaban, y se quedó injustamente detenida, hasta hoy.
Lourdes Chávez


