29 enero,2025 8:33 am

Acude el director de CAPAMA a Apalani, pero no da fecha para que tengan agua; caminan más de 25 minutos para acarrear el líquido

 

Acapulco, Guerrero, a 29 de enero de 2025.-  El director de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA), Hugo Lozano Hernández, acudió ayer a la comunidad de Apalani que no tiene agua potable desde el huracán Otis, pero no ofreció ninguna fecha para iniciar la reparación de la bomba del pozo que surte a la localidad, pese a la insistencia de los pobladores con los que se reunió de que fuera pronta.

Se necesitan 2 y medio millones de pesos para reconstruir el sistema de captación de agua de Apalani, de un total de 127 millones de pesos de reparaciones en 43 localidades del Acapulco rural, indicó el director técnico de CAPAMA, Guillermo Alemán Hernández. Los campesinos también pidieron apoyo para reparar la tubería rota y los directivos propusieron que pagaran el material y CAPAMA pondría la mano de obra.

Lozano Hernández llegó alrededor a las 10:30 de la mañana de este martes, habían pasado unos 50 minutos del inicio de la reunión que encabezaba la directora de Desarrollo Rural municipal, Sofía Rodríguez Mera, con los más de 50 pobladores que acudieron a la cancha del pueblo para expresar diversas demandas, principalmente el restablecimiento del servicio de agua potable.

El director de CAPAMA, Lozano Hernández, reconoció que las afectaciones de agua potable en Apalani “tienen varios meses”, pero aseguró que el gobierno municipal va a atender el problema; “ya se hizo el recorrido con el área técnica, ellos ya hicieron los recorridos, ya hicieron los proyectos, faltan algunos detalles ahí nada más a afinar y afinar la fecha cuándo se va a empezar”.

El director técnico de CAPAMA, Guillermo Alemán Hernández, les dijo a los campesinos que Acapulco fue afectado por dos huracanes en menos de un año, “sólo para que tengan conocimiento y que no crean que es la única localidad que tiene problemas”.

Indicó que son 43 localidades que “están en la misma situación que ustedes, que las obras de captación, porque normalmente es las que están pues a orilla de los ríos porque es donde está el agua, fueron afectados”, principalmente en los ríos de La Sabana y Papagayo.

Alemán Hernández explicó que el sistema de captación de agua de Apalani es un pozo con galerías horizontales que funciona con energía solar; de todo ello “no sirve nada, hay que reconstruir una nueva instalación” con nuevos paneles y su estructura, otro equipo de bombeo y el desazolve del pozo.

El proyecto, que ya está “listo” salvo algunos detalles, tiene un costo de 2 millones y medio de pesos, pero hace falta que participen los gobiernos federal y estatal, y también se necesita tiempo para la asignación de la empresa.

Comentó que los recorridos que hicieron con la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y la Comisión de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento del Estado de Guerrero (Capaseg) dieron como resultado un estimado de 127 millones de pesos de reparaciones para las 43 localidades afectadas.

Los integrantes del comité de agua de Apalani, el presidente Eloy Luna Trinidad, el tesorero Emilio Valente de León, y el vocal Gabino Santos Jacinto, se plantaron frente a los directivos de CAPAMA para solicitarle que sea “pronta” la reparación de la bomba del pozo de agua.

También pidieron su intermediación para que el dueño del terreno donde está el pozo de captación de agua no les cobre mil 700 pesos mensuales.

El director técnico de CAPAMA les respondió que los vecinos de Apalani tienen “la responsabilidad de mantenerlo y darle operación porque ustedes no están contribuyendo al mecanismo, nosotros no estamos recibiendo, CAPAMA no está recibiendo un solo centavo de parte de ustedes, por tanto, ésos son temas internos que ustedes tienen que resolver”.

Los campesinos insistieron y sólo quedó establecida vagamente una futura reunión; también pidieron apoyo para la reparación de la tubería rota en la comunidad y los directivos de CAPAMA contestaron que primero tendría que correr el agua para ver dónde hay fugas, pero si hiciera falta, los campesinos pondrían el material afectado y el director operativo de CAPAMA, Juan Antonio Ramírez Valle, vería cómo disponer de la mano de obra.

Caminan más de 25 minutos para acarrear agua de un pozo en la comunidad de Apalani

Los vecinos de la comunidad de Apalani caminan más de 25 minutos acarreando agua de un pozo hacia sus casas porque la bomba está descompuesta, los alumnos de la primaria frecuentemente no tienen clases porque los maestros faltan y la escuela de los estudiantes del telebachillerato es la delegación municipal severamente afectada por los huracanes recientes porque nunca han tenido instalaciones propias.

Los campesinos perdieron sus milpas que son de autoconsumo después del huracán John, no recibieron apoyo oficial por ello y tienen que comprar litros de maíz para comer, cada uno cuesta 45 pesos y aguanta para un día.

Éste es el panorama de una de las localidades que conforman los Bienes Comunales de Cacahuatepec que ofreció la delegada municipal, Felipa Bailón Romero, y su suplente Sinforosa Mayo Maximiano, que a su vez son sus demandas a resolver por el gobierno.

Apalani se encuentra a una hora de distancia en automóvil rumbo a San Marcos en la carretera federal Acapulco-Pinotepa Nacional, el primer pueblo es San Juan, luego están Las Minas, Progreso y El Campanario, todo es terracería con excepción de algunos trayectos pavimentados; el costo del transporte público subió recientemente a 30 pesos y todavía falta otra media hora de recorrido a la caseta de la vía de Metlapil.

La reunión de ayer con los funcionarios de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA) y la Dirección de Desarrollo Rural se llevó a cabo en la cancha del pueblo, está a un costado de una maltrecha delegación municipal, cuyo techo parece que está a punto de caer.

Por las afectaciones provocadas por los huracanes Otis y John, la demanda es la reconstrucción total de esta pequeña estructura de no más de 50 metros por 20 metros, donde los alumnos del telebachillerato toman clases desde hace 6 años, cuando empezó a funcionar como tal, pero sin ningún espacio propio, no obstante, un terreno con este fin ya fue donado.

Los menores de edad de Apalani pueden estudiar toda la educación básica en su comunidad, pero los que van a la primaria frecuentemente no tienen clases porque los profesores faltan, problema que inició a partir de la pandemia del Covid-19.

Las madres de familia piden la destitución del director Elpidio Loeza Delgado, porque no logra que los maestros acudan a dar clases, “la semana pasada completa no hubo”, señaló Felipa Bailón y agregó que no les avisan, sólo suspenden actividades, y cuando acuden se ponen a vender juguetes a los alumnos.

“Hay niños que no saben ni hacer ni su nombre y ya van en cuarto (año) por lo mismo, por la falta de maestros”.

La delegada municipal le planteó a la directora de Desarrollo Rural municipal, Sofía Rodríguez Mera, y su equipo de trabajo, visitar el pozo artesiano que abastece de agua a los vecinos para el uso de la casa y para beberla.

A las 2 de la tarde de este martes, más de 20 mujeres, más jóvenes que adultas, estaban reunidas alrededor del pozo, las láminas las cubrían del sol, algunas de ellas lavaban ropa, llenaban tambos para luego subirlos a unos escuálidos burros y otras se bañaban con la ropa puesta.

Una de ellas era María de Jesús, de 50 años, que echaba cubetas tras cubetas en un tambo más grande y dijo brevemente que así ha sido toda su vida y pidió ya la reparación de la bomba de agua porque es cansado acarrear agua.

El pozo se veía repleto, pero es porque llovió mucho en los últimos meses, indicó Martín Antonio Valente, pareja de la delegada municipal que remarcó que en los meses de sequía, de marzo a mayo, es muy poca agua para toda la comunidad y “es sufrimiento”.

“Andamos rascando en la noche, no dormimos, lo que les toca en el día y lo que les toca en la madrugada, a las 2 de la mañana, a la 1 de la mañana”, dijo Sinforosa Mayo para luego plantear la necesidad de que el alumbrado público llegue hasta el área del pozo de agua, que se encuentra a las afueras del pueblo, la casa más cercana está a unos 5 minutos caminando, pero las demás viviendas están más alejadas.

Otro pozo en el río Papagayo surte al pueblo con una bomba, pero desde su instalación hace 7 años su funcionamiento ha sido intermitente, si se nubla no arranca porque es a través de paneles solares, y después del paso del huracán Otis el 25 de octubre de 2023 ha sido inexistente.

Apalani no tiene drenaje, pero la demanda principal de sus vecinos es la reinstalación del agua potable y la revisión de la tubería en las casas, “somos un pueblo que necesita mucho pues del gobierno y siendo municipio de Acapulco, fíjese”, dijo la delegada suplente entre risas.

En Apalani viven unas 450 familias, todos son campesinos y una porción también son artesanos. No ha habido migración después de los desastres hidrometeorológicos, no es una costumbre. Los hijos trabajan de peones.

La delegada Felipa Bailón confió en que la alcaldesa Abelina López Rodríguez no se olvidará de ellos, “como cuando vino a hacer campaña, le dijimos que regresara al pueblo para que viera las necesidades”.

Texto y foto: Ramón Gracida Gómez