
Una trabajadora de salud en Alaska tuvo una reacción alérgica grave a una vacuna contra el Covid-19 antes de que pasaran 10 minutos de haber recibido la inyección, informaron funcionarios de salud
Washington, DC, EU, 17 de diciembre de 2020. Los líderes del Congreso cerraron ayer un acuerdo sobre una medida de alivio del coronavirus que podría inyectar a la economía hasta 900 mil millones de dólares, mientras se apresuran a completar un paquete de ayuda para la pandemia y una medida general de gasto federal antes de que el financiamiento del gobierno caduque el próximo viernes.
Si bien los detalles aún no son definitivos, también se espera que el plan proporcione miles de millones de dólares para la distribución de vacunas, escuelas y pequeñas empresas, pero omite las protecciones de responsabilidad por coronavirus que los republicanos han buscado durante mucho tiempo y un flujo de fondos dedicado para los gobiernos estatales y locales en el que insistieron los demócratas, y que son los dos puntos conflictivos más polémicos.
Por otro lado, el presidente electo Joe Biden y el vicepresidente Mike Pence están listos para ser vacunados pronto contra el Covid-19.
Según dos funcionarios de la transición al tanto del asunto, Biden será inoculado públicamente incluso la semana próxima. Por otro lado, la Casa Blanca indicó que Pence y su esposa Karen recibirán la vacuna públicamente el viernes.
En tanto, el Secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, se declaró en cuarentena por haber estado en contacto con una persona que dio positivo para el Covid-19, informó la agencia estadunidense ayer.
EU tendrá “excedentes” de vacuna para repartir al mundo
Estados Unidos aseguró ayer que tiene contratadas al menos 900 millones de dosis de la vacuna contra el coronavirus y podría aumentar esa cifra hasta tres mil millones, lo que le garantiza notables “excedentes” que planea compartir con sus aliados en el mundo.
“Creemos que, de hecho, tendremos excedentes en nuestro suministro de vacunas, y por eso el presidente (Donald Trump) firmó un decreto comprometiéndose a tomar esos excedentes, de vacunas y de capacidad manufacturera, y las usaríamos en beneficio de la comunidad mundial”, señaló el secretario de Salud de Estados Unidos, Alex Azar.
Estados Unidos tiene una población de unos 330 millones de personas, a la que deben restarse los aproximadamente 70 millones que no recibirán por ahora la vacuna porque no está indicada para menores de 16 años.
Sin embargo, al contrario que China y otras potencias, Estados Unidos no forma parte de la plataforma COVAX impulsada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para garantizar un acceso global y en términos de igualdad a las vacunas.
Además de las 100 millones de dosis que tiene garantizados de Pfizer y los 200 millones de Moderna, Estados Unidos ha comprado otros 300 millones de la vacuna que está desarrollando AstraZeneca, 100 millones de la de Novavax, 100 millones de la de Sanofi y GSK y otros 100 de la de Johnson and Johnson, que al contrario que otras, solo requeriría una dosis y no dos.
Por su parte, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) dijo ayer que ha cerrado acuerdos con dos fabricantes de vacunas contra COVID-19 y negocia otros dos para que más de una treintena de países de las Américas empiecen a inmunizar a la población en los próximos meses.
Los acuerdos y las negociaciones son parte de la iniciativa COVAX, en la que participan 190 países de todo el mundo para buscar un acceso equitativo a la vacuna. No se reveló con qué laboratorios se firmaron, pero dijeron que están en negociación con las farmacéuticas Pfizer y su rival Moderna.
En las Américas, 37 países son parte del mecanismo COVAX, y la OPS y UNICEF están encargadas del proceso de licitación con los fabricantes, que culmina el 23 de diciembre. Una decena de esas naciones, entre ellas Nicaragua y El Salvador, recibirán las vacunas de manera gratuita debido a su falta de recursos. El resto ha aportado fondos para la compra.
Algunos países de la región, como Argentina, Chile, México, Estados Unidos y Canadá, firmaron además acuerdos bilaterales independientes con fabricantes para asegurarse más dosis.
Por su parte, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) anunció ayer que otorgará mil millones de dólares a los países de Latinoamérica y el Caribe para ayudarles a adquirir y distribuir las vacunas.
Una mujer de Alaska sufre grave reacción alérgica a la vacuna
Una trabajadora de salud en Alaska tuvo una reacción alérgica grave a una vacuna contra el Covid-19 antes de que pasaran 10 minutos de haber recibido la inyección, informaron funcionarios de salud.
Las autoridades sanitarias de Estados Unidos han advertido a los médicos que estén atentos a reacciones alérgicas raras tras recibir la vacuna fabricada por Pfizer y la alemana BioNTech. Gran Bretaña reportó algunas reacciones alérgicas similares una semana antes.
La trabajadora fue tratada con epinefrina y otros medicamentos. Al final las autoridades determinaron que sufrió anafilaxia, una reacción alérgica grave. La mantuvieron bajo vigilancia durante la noche y luego se recuperó (Con información de Agencias).
Texto: Agencia Reforma / Europa Press


