
Ciudad Juárez, Chihuahua, 17 de diciembre de 2020. Organizaciones no gubernamentales del Estado de Chihuahua demandaron justicia para la activista Marisela Escobedo al cumplirse este 16 de diciembre 10 años de su asesinato frente a las puertas del Palacio de Gobierno.
Este miércoles, el grupo Mujeres de Negro colocó flores en la placa colocada en el lugar donde se cometió el asesinato.
El colectivo demandó tanto justicia para Escobedo como para su hija Rubí Fraire, por quien en el 2010 instaló un plantón frente a la sede gubernamental en la capital de Chihuahua.
“El 16 de diciembre 2010, #MariselaEscobedo fue cobardemente asesinada a las puertas previamente cerradas del Palacio de Gobierno de la Ciudad de Chihuahua”, se indicó en la página “Justicia para Marisela Escobedo” en Facebook.
“El día de hoy, 10 años después, seguimos exigiendo #JusticiaParaMarisela y #JusticiaParaRubí . #MARISELAVIVE #LALUCHASIGUE ¡HASTA QUE NO EXISTA UN SOLO FEMINICIDIO MÁS!”.
En Juárez, ciudad en la que residía Escobedo, también fue recordada por organizaciones no gubernamentales.
Integrantes de la Red Mesa de Mujeres acudieron al panteón Jardines Eternos para recordar los 10 años del asesinato que, dijeron, permanece impune.
Escobedo, de 52 años, fue asesinada la noche del 16 de diciembre del 2010 cuando exigía justicia por el asesinato de su hija, Rubí Fraire Escobedo, de 16 años, quien fue victimada en el 2008 por su pareja Sergio Rafael Barraza Bocanegra, con quien procreó una hija.
Tras su muerte, Marisela Escobedo, una enfermera retirada, se dedicó a buscarlo hasta encontrarlo en Zacatecas y lo entregó a las autoridades, por lo que lo trasladaron a Ciudad Juárez para enfrentar un proceso penal por el homicidio de Rubí.
En abril del 2010, un tribunal oral conformado por tres jueces lo liberó bajo el argumento de que había pruebas insuficientes para inculparlo pese a que confesó el crimen a los policías que lo detuvieron.
Sin embargo, Barraza Bocanegra incluso indicó el lugar donde había dejado los restos de Rubí, los cuales fueron recuperados gracias a la ubicación que él dio a las autoridades.
Tras la deliberación, Escobedo inició un peregrinaje exigiendo su recaptura.
En segunda instancia, un Tribunal de Casación, compuesto por tres magistrados, revocó la sentencia absolutoria y lo condenó a 50 años de prisión y ordenó su reaprehensión.
Posteriormente, Escobedo instaló un plantón en Chihuahua frente al Palacio de Gobierno.
Fue asesinada de un disparo en la cabeza en las puertas del inmueble, a donde había corrido para pedir ayuda.
En octubre del 2012, la Fiscalía General del Estado presentó a José Enrique Jiménez Zavala, El Wicked, como el presunto asesino material de Escobedo.
En diciembre de 2014, El Wicked fue asesinado en una celda del penal de Aquiles Serdán.
El Wicked fue sentenciado a prisión vitalicia por su participación en un múltiple homicidio y no por la muerte de Marisela Escobedo, por lo que el crimen sigue impune.
Texto: Agencia Reforma


