23 julio,2025 8:22 am

Advierten que en el estado hay 20 conflictos agrarios con riesgo de violencia

Tienen a cinco y sus esposas los acompañaron, responden los ejidatarios de la segunda comunidad que tienen una resolución del Tribunal Agrario a su favor

Chilpancingo y Tlapa, Guerrero, 23 de julio de 2025. En Guerrero hay por lo menos 20 conflictos agrarios que representan riesgos de violencia y que son atendidos por autoridades de los gobiernos federal y estatal, en la Mesa de Atención Agraria.

Dos de ellos son los de Cruz Fandango contra Cuyuxtláhuac, municipio de Alcozauca, donde el lunes detonó la violencia, así como el de Malinaltepec y Alacatlatzala en donde también han ocurrido enfrentamientos.

El delegado de la Procuraduría Agraria (PA), Cuauhtémoc Ramírez Rodríguez, aseguró que en el caso de Cruz Fandango con Cuyuxtláhuac se han realizado muchas reuniones pero que se ha complicado la solución del conflicto porque, por lo regular, una de las dos partes no asiste.

El lunes, pobladores de Cruz Fandango y Cuyuxtláhuac, municipio de Alcozauca, se enfrentaron a balazos como consecuencia del conflicto agrario con resultado de un campesino de Cuyuxtláhuac herido y cinco retenidos de Cruz Fandango.

“Ahí el asunto es que los de Cruz Fandango dicen que los comuneros de Cuyuxtláhuac los quieren despojar de sus tierras, ya hemos platicado de manera particular con ellos, pero no hemos podido llegar a un acuerdo con ambas partes”, explicó el funcionario federal.

Informó que el conflicto está siento tratado en le Mesa de Atención Agraria, “y ya se han llevado a cabo muchas reuniones, pero a veces no llega una parte o veces de la otra y es muy difícil tomar acuerdos en conjunto”, insistió Ramírez Rodríguez.

Contó que los campesinos de Cruz Fandango se quejan de que los de Cuyuxtláhuac, que es la cabecera del núcleo agrario, los quieren sacar a todos y quieren derribar sus viviendas, que, además, no los dejan sembrar.

Informó que la violencia comenzó aproximadamente hace cuatro meses cuando en protesta, los de Cruz Fandango les bloquearon el paso a los de Cuyuxtláhuac y estos presentaron una denuncia ante el Ministerio Público y en una reunión los primeros acordaron que los iban a dejar pasar pero que se desistieran de la demanda.

El funcionario agregó que a pesar de que se desistieron no los dejaron pasar y los pobladores de Cuyuxtláhuac buscaron un camino alterno.

“Como PA, nuestra función legal sólo es conciliar y mediar en los asuntos, nada más. No tenemos más que hacer”, admitió el funcionario.

Indicó que en las reuniones los campesinos de Cuyuxtláhuac han argumentado a su favor que les dieron tierras a los de Cruz Fandango y que, incluso, reconocieron a 20 como miembros de su núcleo agrario y están legalmente reconocidos pero el problema es que ya creció el pueblo y necesitan más tierras de las que originalmente les cedieron.

El funcionario federal explicó que el conflicto agrario se complicó por un asunto religioso, pues los de Cruz Fandango profesan una religión distinta a la de los de Cuyuxtláhuac.

Ramírez Rodríguez informó que el conflicto de Cruz Fandango contra Cuyuxtláhuac es uno de los 20 que atiende la Mesa de Atención Agraria en la que participan funcionarios del Registro Agrario Nacional (RAN), de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), de la delegación de la PA y de la subsecretaría de Asuntos Agrarios del Gobierno del estado.

Otro de los conflictos a los que según el funcionario se da prioridad en esta instancia, es el de Malinaltepec contra Alacatlatzala.

Ramírez explicó que en este caso las pláticas están suspendidas debido a que en Alacatlatzala, actualmente hay dos representantes agrarios, y una parte presentó una demanda ante el Tribunal Unitario Sagrario 12 (TUA-12) de Chilpancingo y en tanto no se resuelva no se podrá avanzar en el dialogo.

El conflicto entre los núcleos agrarios de Malinaltepec y Alacatlatzala del mismo municipio, trascendió tras el asesinato del presidente municipal, Acasio Flores Guerrero el 22 de junio del 2024 en terrenos comunales de Alacatlatzala, pero los representantes de este núcleo agrario se deslindaron del crimen y aseguraron que no se cometió derivado del conflicto agrario.

Apenas el 15 de julio, uno de los dos representantes agrarios de Alacatlatzala, Zenaido Cano Galindo, dijo que el conflicto agrario con Malinaltepec sigue latente.

Cano Galindo exigió ese día al TUA-12 de Chilpancingo que les entreguen su carpeta básica “o por lo menos que nos expliquen por qué la están reteniendo, porque para nosotros es un documento básico con el que se resolvería el conflicto que tenemos con Malinaltepec”.

Informó que además de ese conflicto, tienen otro con la comunidad de Mixtecapa, municipio de San Luís Acatlán, con el que se disputan 140 hectáreas y el expediente 478/2019 se dirime ante el Tribunal Unitario Agrario 41 (TUA-41) de Acapulco.

Este conflicto ya lleva más de 40 años, según el representante agrario.

Entrevistado por teléfono ayer, el delegado de la PA, Ramírez García, quien se encontraba en Colombia de Guadalupe, municipio de Malinaltepec, atendiendo precisamente el conflicto agrario, informó que entre los otros 20 conflictos que atienden en la Mesa de Atención Agraria está el de Atlamajalcingo del Monte contra Coatzoquitengo, el segundo del municipio de Malinaltepec.

El funcionario informó que este asunto lo van a atender este miércoles allá en la región de la Montaña.

Informó que otro conflicto considerado foco rojo es el de Ahua-tepec Pueblo contra Alpoyecanzingo, del municipio de Tlapa.

El delegado de la PA explicó que la mayoría de los conflictos agrarios son de la región de la Montaña y de la Costa Chica.

Otros ocho conflictos

En los archivos de las dependencias del sector agrario que atienden conflictos destacan los de San Miguel Tecuiciapan contra San Agustín Oapan, municipio de Tepecoacuilco, por problema de límites de 3 mil 197 hectáreas.

Asimismo, el de Cochoapa El Grande y San Juan Huexuapa, del municipio de Metlatónoc, que se disputan 438 hectáreas. El de San Juan Huexuapa y su anexo Cocuilotlatzala de Metlatónoc contra San Vicente Zoyatlán, anexo de nuevo Zaragoza del municipio de Alcozauca, que se disputan 36 hectáreas.

Además el de San Miguel Axoxuca en Tlapa de Comonfort, mismo que se trata de un conflicto interno por posesión de 36 hectáreas.

Está, asimismo, el de Coacoyulichán del municipio de Cuautepec contra Poza Verde en San Luis Acatlán, que se disputan mil 700 hectáreas; el de Jicayán de Tovar de Tlacoachistlahuaca contra el municipio de Metlatónoc, que se disputan mil hectáreas.

Otro conflicto es el de Jicayán de Tovar, municipio de Tlacoachistlahuaca contra el Jicaral del municipio de Santiago Petlacala, Oaxaca, que se disputan 49 hectáreas

Otro conflicto considerado de alto riesgo es el de San Martín Obispo Xitopontla del municipio de Ahuacuotzingo contra pequeños propietarios de Tehuaxtitlán del municipio de Olinalá, que se disputan mil 700 hectáreas.

Tras la violencia se da atención inmediata al conflicto agrario en Alcozauca, dice el gobierno estatal

El gobierno del estado informó ayer en un boletín que “en atención inmediata al conflicto agrario registrado entre las localidades de Cuyustláhuatl y Cruz Fandango, en el municipio de Alcozauca, región de la Montaña, el Gobierno del estado, a través de la Subsecretaría de Desarrollo Político y Social, estableció comunicación directa con el presidente municipal, con el propósito de coordinar acciones que contribuyan a la atención de esta problemática”.

Se informó que, ante la retención de cinco personas derivada de estos hechos, se solicitó el respaldo del gobierno de México, interviniendo de manera conjunta la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Seguridad Pública del Estado y la Fiscalía General del Estado.

El comunicado agregó que, como parte de la estrategia, se estableció una base de operaciones institucionales para garantizar la estabilidad y salvaguardar la integridad de la población, destacado que, de acuerdo con los reportes más recientes, la situación en la zona se mantiene estable y no se han registrado nuevos incidentes entre los pobladores.

Además, agregó que en la cabecera municipal se desarrolla una mesa de trabajo encabezada por el subsecretario de Asuntos Agrarios, Gustavo Miranda, con la participación de autoridades municipales, representantes de la Procuraduría Agraria, del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) y de la Comisión de Derechos Humanos del Estado.

Son dos niños, cuatro mujeres y tres hombres los retenidos en Cuyuxtláhuac: Tlachinollan

El Centro de Derechos Humanos de la Montaña, Tlachinollan, pidió ayer a las autoridades estatales y federales la “pronta” atención al conflicto que ha provocado violencia entre pobladores de Cuyuxtláhuac y Cruz Fandango, municipio de Alcozauca.

Asimismo, que se establezca el diálogo necesario para la pronta liberación de dos niños, cuatro mujeres y tres hombres retenidas en Cuyuxtláhuac, de los que el organismo expresó su “especiales preocupación” por los menores “que son presa de este conflicto que las autoridades no han atendido”. Esta información la negaron vecinos de la comunidad y el alcalde Crispín Agustín Mendoza dijo que son cinco los retenidos y que están bien de salud.

“Nos preocupa que este problema no merezca la atención de las autoridades del más alto nivel”, recriminó el organismo en un comunicado que emitió anoche.

Agregó que tiene conocimiento que próximamente habrá una mesa de diálogo con autoridades, “que no tienen competencias para tomar decisiones que resuelvan el conflicto de fondo, de seguir esta omisión gubernamental el conflicto puede escalar y derivar en una tragedia que posteriormente lamentaremos”, advirtió Tlachinollan.

El organismo que da seguimiento al conflicto contó que de acuerdo con testimonios de los vecinos, este 21 de julio alrededor del mediodía más de 300 personas de Cuyuxtláhuac llegaron a Cruz Fandango agrediendo a los que encontraban a su paso.

“Les gritaban que se largaran del pueblo, que esas no son sus tierras, que ellos son de otros pueblos y que nada tenían que hacer en ese lugar”.

Durante la agresión, dos personas fueron heridas de bala, mientras que tres hombres adultos, dos niños y cuatro mujeres fueron detenidas y llevados a la cárcel de Cuyuxtláhuac, relata.

Contó que a la media noche liberaron a las mujeres, mientras el resto permanecen detenidos sin conocer su suerte.

Según Tlachinollan, los familiares de los retenidos han solicitado al gobierno su intervención sin que obtengan respuesta.

“Se ha limitado a decirles que el 23 de los corrientes habrá una mesa de diálogo entre las partes, mientras tanto no saben qué pasa con sus seres queridos”.

Se menciona en el comunicado que muchas mujeres mayores refieren haber visto cómo unos detenidos eran golpeados y sangraban de la cara, cuando los subieron a una camioneta y se los llevaron y temen que su salud se complique.

“También les preocupa que entre los detenidos se encuentran dos niños de 15 y 16 años”.

El organismo detalló que la violencia que se desbordó el lunes tiene como antecedente un conflicto agrario añejo, y que las autoridades de los tres órdenes de Gobierno han sido omisas en resolver.

También el conflicto se complicó porque intervinieron las creencias religiosas.

Historia del conflicto

De acuerdo con la narrativa de los pobladores de Cruz Fandango, hace 35 años Juan Crescencio Reyes se encontraba en el campo y “vio la figura de Jesucristo elevándose entre la neblina que cubría el bosque, y una voz que le ordenaba edificar un templo en ese lugar”, por lo que el campesino ya no se fue de allí.

“El hallazgo sagrado se regó como pólvora en las comunidades aledañas que llegaban por decenas a ver a Juan Crescencio. Muchos de los visitantes tampoco se fueron. Juan Crescencio les señaló un terreno para que edificaran sus casas y cultivaran sus alimentos”.

Derivado de ello los pobladores le llamaban, a quien había visto a Dios en persona, “nuestro padre”.

A partir de entonces, se organizaban para cultivar sus tierras y darle un diezmo para que viviera él y su familia.

Juan Crescencio designaba a la autoridad del pueblo que a menudo recaía en alguno de sus hijos o familiares más cercanos, con el tiempo estas y otras circunstancias fueron medrando su autoridad mítica y política.

Al cabo de varios años las nuevas generaciones empezaron a cuestionarlo.

Las confrontaciones entre Juan Crescencio y el resto de la población de Cruz Fandango aumentaron. Les reclamaban que no son dueños de las tierras porque llegaron de otros pueblos, y con el apoyo de Cuyuxtláhuac les exigen que abandonen sus casas y tierras.

En el 2007 los de Cuyuxtláhuac irrumpieron violentamente en Cruz Fandango y profanaron la iglesia llevándose los santos y la campana, “lo que representa la peor humillación para una comunidad indígena; y en el año 2017 de nueva cuenta intentaron tirar la escuela primaria, pero no lo lograron por la resistencia de los vecinos”.

Tlachinollan refiere que del 2018 a la fecha el conflicto ha escalado exponencialmente.

“Desde hace un año los pobladores de Cuyuxtláhuac mantienen bloqueada la carretera que conduce a Tlapa, el principal centro político y económico donde pueden hacer trámites, comprar, ir a los hospitales y a las escuelas”, indica el organismo.

Señala que el presidente municipal de Alcozauca en turno terminó por atizar el conflicto cuando decidió quitar el estatus de comisaría a Cruz Fandango, obligándolos a que entregaran el sello.

“Desde el 2007 las autoridades municipales y estatales son simples espectadores de este conflicto, mientras tanto los pobladores de Cruz Fandango tienen que padecer el viacrucis de traer a sus enfermos y cruzar caminando varios kilómetros porque la carretera está bloqueada, los hombres tienen que transitar por veredas y montes a riesgo de ser detenidos y encarcelados si son vistos por los de Cuyuxtláhuac”, explicó Tlachinollan.

Retuvieron a dos de Cuyuxtláhuac los de Cruz Fandango y eso provocó el conflicto, relatan

Los pobladores de Cuyuxtláhuac y sus autoridades ejidales exigieron al gobierno estatal y federal una mesa de diálogo para atender el conflicto agrario que mantienen con Cruz Fandango, ambas del municipio de Alcozuaca, que provocó enfrentamientos verbales, golpes y retenidos el pasado lunes.

Pidieron que sea en su comunidad para que vean quiénes son los que mienten y que ellos les dan las garantías de que pueden transitar libremente.

Las autoridades ejidales estuvieron en la  cabecera municipal de Alcozauca para desmentir que tenían a mujeres y jóvenes retenidos y que estaban armados, como se difundió en algunas páginas de redes sociales porque en un video que se difundió los los ponían como los malos.

Narraron que el lunes como de costumbre una comisión recorrió el ejido para ver que los de Cruz fandango no estuvieran sembrando ni cortando árboles, como establecieron en su reglamento interno,  y dejaron a dos personas vigilando el lugar.

Luego llegaron unos vecinos de Cruz Fandango, según les dijeron, a buscar liebres y así  poco a poco fueron sumando más rodeando a sus dos compañeros y no los dejaban salir, por lo que pidieron auxilio y fue que subieron más de 30 personas a rescatarlos llevando machetes y palos.

Agregaron que no les permitían salir por lo que del lado de Cruz Fandango realizaron disparos al aire, lo que sirvió para dispersar a la gente, y en ese momento agarraron a cinco personas porque les  gritaban e insultaban y se los llevaron a la comisaría ejidal de Cuyuxtláhuac y que algunos fueron acompaña-dos por sus esposas.

Confirma el alcalde de Alcozauca que los retenidos están bien

El alcalde Crispín Agustín Mendoza, del partido Bienestar, dijo que estaban bien de salud, que no podía obligar a nadie a hacer cosas o liberar a las personas y que ayudaba a la atención del conflicto, pero la solución está en manos  de los líderes de ambas comunidades.

Dijo que las cosas se podían solucionar si Cruz Fandango mostrara respeto por Cuyuxtláhuac a donde pertenecen ejidalmente, y acatara la resolución del Tribunal Agrario que los reconoce como avecindados, por lo tanto, tienen que sujetarse a las reglas de su núcleo madre y pedir permiso en lo que quieren hacer: sembrar, cortar árboles, hacer un casa “en todos lados se pide permiso para hacer algo, sea un servicio de agua, drenaje”.

Remarcó, por eso la petición de a  los 13 líderes de Cruz Fandango de que se reúnan  con las autoridades y aseguró que ellos saben que se les permitió vivir porque vinieron de otros lados, y años después quieren independizarse y quedarse con la tierra que les prestaron y que el Tribunal Agrario ya resolvió que es de Cuyuxtláhuac, que lo único que busca es que le muestren respeto y acudan con ellos a hablar.

Dijo que no se inclina por Cuyuxtláhuac, sino que atiende los problemas que dejaron otras administraciones, que le dieron un sello de comisaría a Cruz Fandango cuando legalmente no procede, y por eso se les retiró como parte de los acuerdos de las minutas de trabajo.

Los ejidatarios se dijeron moles-tos porque Cruz Fandango nueva-mente los demandó porque quiere seguir con su idea de segregarse del ejido, y eso se los notificaron apenas hace unos días.  “Nos hacen gastar dinero que no tenemos en demandas cuando saben que los dejamos vivir ahí, ahora sí pedimos que se vayan esos 13 líderes que buscan los problemas porque no es toda la gente”, dijo uno de ellos.

Lamentaron que el Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan hiciera señalamientos sin verificar, como que se detuvo a jóvenes y mujeres, que se usaron armas y que hubo heridos y le pidieron que acudan a la comunidad a comprobar, porque lo que dicen son calumnias y parecen estar de lado de Cruz Fandango; “vengan, graben y publiquen con evidencias”.

Le pidieron a la gobernadora Evelyn Salgado que recorra la comunidad y confirme que lo único que defienden es su terreno, que los busquen con respeto, que no pretenden desalojar a nadie, pero hay 13 personas que dañan, “que se vayan y se los lleven a otro lugar”.

Zacarías Cervantes, Redacción y Carmen González Benicio/ Foto: Archivo

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