
Acapulco, Guerrero, a 25 de abril de 2025.- El investigador de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG) y coordinador de la Red Latinoamericana de Estudios Subnacionales (Relades), Gabino Solano Ramírez, consideró que el incremento de la violencia en Guerrero se debe a la falta de coordinación de los tres órdenes de gobierno por “diferencias muy adelantadas” asociadas a la sucesión política de 2027, que a su vez, relajan la prevención y favorecen la disputa cotidiana entre los grupos delictivos, su empoderamiento y avance hacia otros territorios.
“Tienen que hacer un alto en este juego político que se ha adelantado en la entidad, es muy evidente”, señaló en referencia a las próximas elecciones a la gubernatura y del Ayuntamiento de Acapulco, por ser las de mayor importancia.
Consultado vía telefónica sobre el aumento de homicidios en marzo que colocó al estado en el noveno lugar nacional con 110 víctimas y de forma preliminar en el quinto sitio por 75 delitos ocurridos en 21 días de abril, así como el repunte en Acapulco en las últimas semanas, opinó que se debe a la “desarticulación” de las instancias en materia de seguridad, que dejan “vacíos” de coordinación que ocasionan que los operativos sean menos eficaces y la prevención menos efectiva.
“Como que cada instancia está haciendo lo que cree conveniente sin una adecuada coordinación. Sí es visible la presencia de la federación, sobre todo a través de la Guardia Nacional, el Ejército, la Marina, pero si esto no se articula con esfuerzos de los otros niveles de gobierno los resultados no serán significativos”, expresó.
Dijo que, ante la falta de coordinación, se relajan los mecanismos de prevención o contención de las violencias, lo que favorece la disputa cotidiana entre los grupos delictivos en la ciudad y su avance para tener mayor control: “quienes han delimitado de alguna manera los espacios pues se empoderan y avanzan hacia otros territorios que están dominados por el otro grupo”.
Solano Ramírez comentó que de fondo también está la cohabitación o influencia de los poderes fácticos de las estructuras de poder que hacen más codiciadas las instancias de gobierno.
Sobre los datos del Inegi que indican que el 84.1 por ciento de encuestados en Chilpancingo y el 79 por ciento en Acapulco perciben estas ciudades como inseguras, Solano Ramírez opinó que la zona Centro en general, en la capital y Chilapa, fue la última región, antes de Costa Chica, donde se acentuó la confrontación entre grupos delictivos que controlan el territorio, lo que genera una sensación de mayor inseguridad ante los delitos de alto impacto.
Recordó que en el caso de Acapulco también es un indicador alto, pero que hay otras preocupaciones económicas y de ingresos entre la población, dejadas por las afectaciones de los huracanes Otis y John, y que no es que haya bajado la percepción, sino que el ciudadano pone otros problemas por encima.
Es la punta del iceberg del alza en distintas violencias
Expuso que desde los noventas Guerrero ha estado en los primeros diez lugares nacionales de violencia, con alzas significativas de 2011 a 2015, bajas durante la pandemia en 2021 y 2022, y ha regresado “a este escenario ya de preocupación”, y que aunque durante algunos meses los índices disminuyen el comportamiento estándar anual se mantiene entre el quinto y décimo lugar, mientras que Acapulco llega a los primeros.
Recordó que durante el aislamiento por Covid-19 hubo inmovilidad de la población, pero consideró que el gobierno federal también tuvo una adecuada coordinación en la Mesa de Construcción de Paz para reducir los índices.
El académico resaltó que los homicidios son delitos de alto impacto que representan “la punta del iceberg” del incremento de violencias múltiples que están vinculadas, entre ellas contra periodistas donde Guerrero está entre los tres primeros lugares, por desplazamiento forzado o desaparecidos donde ocupa los primeros cuatro o cinco, y la extorsión.
También señaló el avance de la violencia en territorios que no estaban involucrados, como la región de Costa Chica recientemente, donde previó que podría aumentar también la percepción de inseguridad: “parece ser que en los próximos meses o al menos en este año la lucha por el territorio en los municipios de la Costa Chica será fuente de mayor noticia sobre estos delitos de alto impacto”, comentó.
Agregó que ya casi en todas las regiones del estado hay registros de estos hechos y la Montaña aún queda como una zona con menos, aunque presenta otras formas de violencia.
Texto: Yee Trujillo / Foto: Facebook DGPI


