23 diciembre,2024 8:44 am

Alerta la OPS por el aumento de casos de sarampión, sobre todo en Estados Unidos y Canadá

 

Ciudad de México/ Madrid, 23 de diciembre de 2024. Luego de que la Organización Panamericana de la Salud (OPS) alertara por el aumento de casos de sarampión en la región de las Américas, principalmente en Estados Unidos y Canadá, la Secretaría de Salud llamó a la red hospitalaria del país a estar alerta para detectar la enfermedad.

En la región los casos confirmados aumentaron a partir de la última semana de octubre “debido a un brote en una comunidad renuente a la vacunación”, indicó la OPS.

En lo que va del año, Estados Unidos ha acumulado 280 casos confirmados de la enfermedad, la cifra más alta en la región, Canadá sumó 138 registros confirmados y México siete casos.

En Estados Unidos, informó la OPS, el inicio de la erupción del último caso confirmado se registró el 16 de noviembre.

En México, de acuerdo con el Comité Nacional para la Vigilancia Epidemiológica, hasta noviembre se han confirmado siete casos, la mayoría ocurridos en abril. De ellos, seis se registraron en la Ciudad de México y uno en Guanajuato.

Sin embargo, en total, según la dependencia, en lo que va del año, se han notificado 3 mil 277 casos, de los cuales, 171 permanecen en estudio y el resto fue descartado.

En el país, la cobertura de vacunación es del 95 por ciento a los 6 años y 71 por ciento en niños de año y medio.

El último gran brote de sarampión en México se produjo en 2020 con 196 casos confirmados con fuente de infección desconocida, la mayoría localizados en la Ciudad de México y el Estado de México.

La Secretaría de Salud clasifica como caso probable de sarampión o rubéola a toda persona de cualquier edad que presente fiebre y exantema maculoapular, y uno o más de los siguientes signos y síntomas: tos, coriza, conjuntivitis o adenomegalias (aumento anormal del tamaño de los ganglios linfáticos).

Hay un “elevado y creciente” número de brotes de gripe aviar, recalca la OMS

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha expresado que el riesgo de la gripe aviar H5N1 para la salud pública es bajo, si bien ha recalcado que sigue habiendo un “elevado y creciente” número de brotes en animales, especialmente en Estados Unidos, así como una mayor exposición humana al mismo, habiéndose notificado “relativamente pocas infecciones” en personas.

En ese sentido, el organismo ha recalcado que la mayoría de los casos humanos registrados desde principios de 2021 han estado asociados al contacto directo o indirecto con animales infectados o entornos contaminados, como mercados de aves de corral vivas.

Si bien la gravedad de la enfermedad varía desde leve a mortal, la mayoría de los casos recientes han sido de carácter leve, y aún no se ha observado ninguna transmisión de persona a persona, según un informe.

“La información virológica y epidemiológica actual indica que estos virus siguen siendo virus de influenza aviar sin adaptaciones establecidas a huéspedes mamíferos y no han adquirido la capacidad de transmisión sostenida entre humanos”, dice el documento.

De hecho, la organización ha recordado que no se ha informado de ninguna transmisión entre humanos de la gripe aviar G5 desde 2007 y, apoyándose en numerosos estudios, ha considerado “improbable” la transmisión sostenida de persona a persona, sobre todo si no se producen “cambios genéticos adicionales” en el virus.

A pesar de ello, la OMS se encuentra evaluando, junto con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), el riesgo asociado con este tipo de virus.

Situación epidemiológica en Estados Unidos

El texto también muestra que la situación epidemiológica ha cambiado con la propagación en curso del virus aviar H5 en la población de ganado lechero de Estados Unidos, pues las personas expuestas los animales infectados pueden estar en contacto prolongado y cercano con superficies y productos animales potencialmente contaminados, por lo que se esperan más casos humanos, especialmente entre los que no usan un equipo de protección adecuado o se encuentran en entornos que no han tomado medidas de mitigación.

“El potencial pandémico de estos virus requiere una mayor vigilancia, especialmente en poblaciones animales en las que se sabe que se produce transmisión de animal a animal (aves de corral y ganado lechero), y un seguimiento estrecho en animales y seres humanos”, ha afirmado la OMS.

Es por ello por lo que ha instado a los agricultores a mejorar la bioseguridad de las explotaciones, al mismo tiempo que pide a los gobiernos reforzar la vigilancia y centrar sus esfuerzos en la prevención y reducción de las transmisiones, así como mejorar la comunicación con las personas en riesgo y proporcionarles equipos de protección personal y capacitarlas en su uso.

Por otro lado, ha señalado la necesidad de más estudios respecto a la detección del H5N1 en dos cerdos del país, de forma que se comprenda mejor el riesgo que plantea el hallazgo.

El clado 2.3.4.4b del subtipo H5N1 fue detectado por primera vez en territorio estadunidense en marzo de 2024, y a día de hoy siguen notificándose casos en ganado lechero que presenta signos clínicos y sin enfermedad aparente.

A 18 de noviembre, hasta 599 rebaños de este tipo han dado positivo a lo largo de 15 estados del país, que se concentran sobre todo en California, que ha alcanzado los 383 rebaños afectados. Diferentes estudios han demostrado que la pasteurización de la leche comercial inactiva el virus hace que esta sea segura para el consumo humano.

La incidencia promedio de enfermedad clínica en las granjas afectadas varía entre el 10 y el 20 por ciento, y los principales signos clínicos incluyen una disminución de la producción de leche con leche anormal, disminución de la ingesta de alimento, fiebre, deshidratación, alteración de la consistencia fecal, dificultad respiratoria y abortos.

Aunque las vías y modos de transmisión entre el ganado, la duración de la diseminación del virus y el período infeccioso están bajo investigación y todavía no se entienden bien, la transmisión entre estados se ha vinculado a los movimientos de ganado o a través de equipos de manipulación de alimentos y estiércol, o en la ropa o el calzado de las personas que trabajan o visitan las granjas.

Texto: Iris Velázquez / Agencia Reforma/ Europa Press