
En el Día Mundial de la Asistencia Humanitaria, señala la Cruz Roja que 17 empleados y voluntarios suyos han perecido. Más de 380 murieron en 2024, una cifra récord que se concentra en Gaza: ONU. Un trabajador humanitario es asesinado, herido, secuestrado o detenido a diario desde el año 2000, según Save the Children
Ciudad de México / Madrid, 20 de agosto de 2025. La representación del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) en México y la Cruz Roja Mexicana hicieron un llamado a proteger a los voluntarios, trabajadores humanitarios y a las comunidades a las que sirven en el país.
Con motivo del Día Mundial de la Asistencia Humanitaria, subrayaron que los equipos de salud y asistencia cumplen una labor esencial para salvar vidas.
A nivel global, alertaron, 265 trabajadores y trabajadoras humanitarias han perdido la vida este año; entre ellos, 17 eran empleados y voluntarios de la Cruz Roja y la Media Luna Roja.
En México, los trabajadores humanitarios llevan ayuda a comunidades afectadas por emergencias, desastres y situaciones de violencia.
Sin embargo, advirtieron, los entornos en los que operan suelen estar marcados por riesgos que ponen en peligro tanto su seguridad como el acceso de las comunidades a la asistencia.
“En este Día Mundial de la Asistencia Humanitaria recordamos que valorar y proteger a nuestros voluntarios salva vidas”, afirmaron.
En un comunicado, el CICR pidió el fin de los ataques contra los trabajadores humanitarios, unos asesinatos que están aumentando, especialmente en zonas como la Franja de Gaza, y que la organización considera una “grave traición a la humanidad”.
Llama la ONU a tomar medidas “urgentes” para acabar con la “impunidad” y evitar un mayor número de muertos
Naciones Unidas ha informado este martes de que 383 trabajadores humanitarios murieron a lo largo de 2024 a causa de los conflictos armados registrados en todo el mundo, una cifra récord que se concentra en la Franja de Gaza, donde se han registrado alrededor de 180 decesos, casi la mitad de todos los fallecidos.
La Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios ha pedido tomar medidas “urgentes” para acabar con la “impunidad” y evitar un mayor número de muertos. Así, ha lamentado que esta “tendencia nefasta” se mantiene en 2025, con 265 trabajadores humanitarios muertos en lo que va de año.
En un comunicado difundido con motivo del Día Mundial de la Asistencia Humanitaria, la ONU ha alertado de que otros 308 de estos trabajadores resultaron heridos el año pasado, mientras que 125 figuran como secuestrados y 45 como detenidos.
La mayor parte de estos trabajadores “fueron atacados en acto de servicio o en sus hogares”, recoge el texto, que refleja un aumento del 31 por ciento de estas muertes respecto a las cifras de 2023, cuando se constataron 293 fallecidos.
“Un solo ataque contra un trabajador humanitario es un ataque contra todos nosotros y contra las personas a las que servimos”, ha aseverado Tom Fletcher, secretario general adjunto de la ONU para Asuntos Humanitarios. “Los ataques de esta magnitud, sin ninguna rendición de cuentas, son una vergonzosa muestra de la inacción y la apatía internacionales”, ha aseverado.
En este sentido, ha exigido “que quienes ostentan poder e influencia actúen en defensa de la humanidad, protejan a los civiles y al personal humanitario y exijan responsabilidades a los responsables”.
Los datos muestran que el uso de la violencia contra los trabajadores humanitarios aumentó en 21 países a lo largo de 2024 –en comparación con el año anterior–. En la mayoría de los casos, los agentes estatales fueron los responsables de estos actos.
Es 2025 uno de los años más mortíferos: Save the Children
Por su parte, la organización Save the Children ha apuntado a que un trabajador humanitario ha sido asesinado, herido, secuestrado o detenido cada día desde el año 2000, una media que sitúa 2025 como uno de los años más mortíferos de la historia para estos trabajadores.
Desde el año 2000, se han registrado más de 8 mil 500 ataques graves contra trabajadores humanitarios, según los últimos datos de la Base de Datos de Seguridad de los Trabajadores Humanitarios (AWSD, en inglés). “Ser cooperante es cada vez más peligroso, y los riesgos aumentan año tras año a pesar de que el Derecho Internacional prohíbe estos ataques”, ha señalado en un comunicado.
Víctor Osorio / Agencia Reforma / Europa Press


