1 julio,2019 4:46 am

AMLO, continuidad del neoliberalismo y sólo lo reconfigura, dice el ex comandante Antonio del ERPI

Lo que ofrece López Obrador “es un cambio bastante pequeño”, y esto se ve en lo limitado de su propuesta económica, asegura el ex dirigente del EPR y del ERPI. El primer enfrentamiento con la sociedad será cuando diga sí al tren maya y los zapatistas digan no, vaticina Jacobo Silva Nogales. Nadie esperaba la creación de un nuevo Ejército en las calles que es la Guardia Nacional, señala.
Chilpancingo, Guerrero, 1º de julio de 2019. A un año de que el presidente Andrés Manuel López Obrador ganara las elecciones y a siete meses de que gobierna el país, ha dado muestras de que no es anti neoliberal, como dice, sino “continuidad” del neoliberalismo, y lo más que puede hacer es reconfigurarlo, hacer que las posiciones entre los grupos solamente cambien y tenga más fuerza un grupo que otro, declaró en entrevista el fundador y ex dirigente de los grupos subversivos Ejército Popular Revolucionario (EPR) y Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI), Jacobo Silva Nogales, comandante Antonio.
Advirtió que López Obrador no ha mostrado todavía de lo que es capaz. “De López Obrador aún se ven bonitas sus rayitas. Esas rayitas entre negras y anaranjaditas, y si toca uno su pielecita se siente bonita, suave, tersa, como la piel de un tigre, preciosa. Pero si llegamos a las patitas, donde tiene las garras, y a su hocico donde están los dientones, entonces sí nos dará miedo, ya no lo vamos a querer acariciar”, alertó el autor de los libros Los Rasgos Esenciales del Estado y Lucio Cabañas y la Guerra de los Pobres.
Explicó que a veces la gente no se preocupa por conocer lo que hay detrás de una persona y no explora lo que hay dentro de ella. “Entonces, ahorita, en un principio la gente está acariciando esa piel. Apenas está viendo las rayitas, pero hay algunos que ya empezaron a ver las garras y otros los colmillos y ya se están preocupando. Yo creo que, finalmente, van a verlo tal como es, con esas garrotas y lo van a ver en acción y entonces la gente se va a preguntar ‘¿y para eso voté?’. Estarán arrepentidos”, alertó.
En opinión del ex preso político, el primer choque que tendrá López Obrador con un sector de la sociedad será cuando diga que el tren maya va y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) diga no.
Silva Nogales dijo que lamentablemente 30 millones de personas votaron esperanzadas en un cambio, pero lo que ofrece López Obrador “es un cambio bastante pequeño”, y que esto se ve en lo limitado de su propuesta económica, “pero la gente no leyó esa propuesta, solamente leyó sus esperanzas. Creyó que le iba a solucionar sus problemas y a terminar con los grandes despojos que venían desde el tiempo de Salinas, y el neoliberalismo que se fue reproduciendo en cada gobierno”.
Para Silva Nogales los megaproyectos, como la construcción del aeropuerto de la Ciudad de México, aunque no se haga en el lugar donde lo proponía el anterior gobierno, y la termoeléctrica de Morelos y el Tren Maya, contradicen al presidente, quien declaró supuestamente abolido el neoliberalismo en México.
“Que diga que el Estado no va a intervenir en la construcción del aeropuerto, y que va a ser inversión privada, eso es neoliberalismo porque en general van a ser empresas extranjeras las que van a estar en los aeropuertos, se haga donde se haga. Lo único que él hace es cambiar el lugar, es capital privado, son las empresas extranjeras”, reprochó.
Dijo que otro caso paradigmático es el de la termoeléctrica de Morelos, en la que participarán empresas extranjeras, que son las que van a salir beneficiadas y es la población la que va a salir perjudicada.
El otro proyecto que está en el centro de la atención es el Tren Maya, “con el que se puede clarificar otro de los mitos que hay respecto de López Obrador. Él dijo que iba a defender la soberanía nacional, pero alguien que quisiera defender la soberanía nacional empezaría por evitar esos megaproyectos y en particular el del tren”.
Al respecto, dijo que en este caso no solamente está a discusión el proyecto, sino la reconfiguración de todo ese territorio, en donde el gran capital ha visto que allí hay una gran cantidad de recursos, desde petróleo, agua, minerales y hay mucho que obtener, destacó el ex líder de la guerrilla en Guerrero.
“Detrás del tren maya está todo un conjunto de proyectos que implican reconfigurar todo, con el paso del transismico la frontera norteamericana prácticamente se va a extender hasta allá y es donde se va a tener el control de toda la migración que viene de Centroamérica. Ya no va a ser tan difícil cuidar una frontera de miles de kilómetros, ahora se va a disminuir allí”, explicó.
Jacobo Silva aseguró que con este proyecto hay una intencionalidad geopolítica, y que no es solamente de carácter económico, “comparado con eso, lo económico es lo de menos. Lo importante es la soberanía nacional, aunque también será objeto de ganancias y en grande, porque ese tren transístmico implica no solamente el transporte turístico, implican muchísimas empresas que van a estar funcionando allí, en función del turismo y para mercancías y minerales”.
Mientras tanto, agregó que la lucha social se ha inhibido a raíz de que la propuesta de López  Obrador y Morena fue eficaz para encauzar la inconformidad por la vía institucional.
“El hecho de que (López) Obrador haya ganado, permite decir que le da un empuje a la institucionalización de la lucha política en el país”. Agregó que la idea es “institucionalizarlo todo, para que la inconformidad de los ciudadanos no se les salga de control”.
Explicó que a diferencia del PRI, que duró mucho tiempo teniendo el control mediante la represión y con mucho abstencionismo, Morena y López Obrador pretenden lograrlo institucionalizándolo todo, para que la gente no opte por algo que pudiera llegar a un estallido social.
“Con (López) Obrador se le da un nuevo respiro a la institucionalidad y surgió otra vez la confianza, que es el ideal que tenía el Estado, lo que siempre persiguió y lo consigue ahora. Por eso es que pareciera que después de las elecciones de julio del año pasado, pareciera que la gente ya no tiene objetivos por los cuales luchar”.
Pero advirtió que la inconformidad social se verá poquito a poquito, en la medida en que comiencen a presentarse los incumplimientos, e insistió en que el primer encontronazo con los sectores sociales será por los megaproyectos, cuando se confirme que no se acabó el neoliberalismo, “porque lo más que podrá hacer es reconfigurar y hacer que las posiciones entre los grupos que se van a beneficiar solamente cambien y tenga más fuerza un grupo que otro, pero el neoliberalismo seguirá”.
Por lo pronto, agregó que se comienza a ver la inconformidad de los despedidos, que el actual gobierno está provocando en varias áreas, “yo creo que esa gente se ha de preguntar ‘¿y para eso voté?’. Seguramente estarán arrepentidos”.
Jacobo Silva añadió que la misma careta de antineoliberal del gobierno de López Obrador, desactivó la presencia de la guerrilla en algunas partes del país. “Son las peores condiciones a partir de que empezó la campaña de López Obrador, para que un grupo armado se lanzara a combatir, porque la esperanza en el proceso electoral provoca que disminuya la esperanza en los grupos subversivos”.
Sin embargo, opinó que eso no va a ser para siempre, porque ya se están viendo las cosas negativas, “ya se está viendo la manipulación, ya se están viendo cosas que la gente no esperaba. Desgraciadamente hay un dicho popular que dice que los gatos abren los ojos en 5 días, y hay gentes que no los abren nunca. Yo creo que eso pasa en este caso”.
Dijo que hay gente que va a tardar mucho en abrir los ojos, pero a otros les bastarán unos meses “para decir: ya basta, no lo habíamos visto todo, y, finalmente, va a ir aumentando la posibilidad de tener impacto con la lucha social, conforme vaya disminuyendo la esperanza”.
Denunció que el presidente López Obrador no ha mostrado todavía de lo que es capaz, aunque desde antes de que ganara una de sus propuestas era la Constitución Moral, “que es como una orientación, para que la gente funcione por allí”.
Por eso dijo que será interesante saber qué va a pasar con el debate sobre el aborto, y adelantó que es posible que aumente la fuerza de los que se manifiesten por el no, que también hay un gran riesgo para quienes luchan por la diversidad sexual.
Pisa derechos de los mexicanos con la Guardia Nacional
El ex guerrillero advirtió que el gobierno de López Obrador también está pisando los derechos de los mexicanos con la Guardia Nacional, “¿quién diablos de los que votaron esperaban la creación de un nuevo Ejército en las calles?”.
Porque para el otrora comandante Antonio la Guardia Nacional es otro Ejército e ilegal “y ese Ejército ya anda en las calles, con el aval de esa población que votó y cedió su capacidad de decisión en la elección”.
Opinó que este Ejército es un contrasentido, porque la gente pensó y votó por López Obrador esperando que iba a desmilitarizar el país, pero que, por el contrario, ya envió a 6 mil soldados disfrazados de Guardia Nacional a Chiapas, “y no únicamente van a detener a los migrantes, sino que van a colocarse cerca del territorio que está en disputa, que es el territorio donde va a circular el Tren Maya, ya están cerquita”.
En cambio explicó que si Obrador hubiera enviado al Ejército mexicano, hubiera despertado muchas suspicacias su despliegue allá, porque estuviera en las inmediaciones de la zona zapatista, “sin embargo, la Guardia Nacional lo puede hacer legalmente aparentemente, porque si se diera un juicio legal, se demostraría la inconstitucionalidad”.
Dijo que son estas cosas las que están defraudando las expectativas de quienes votaron por él, aunque insistió que a veces la gente no se preocupa por conocer lo que hay detrás de una persona, o no explora lo que hay dentro de ella, ni los aliados que tiene.
Pero añadió que era visible la alianza como la que él forjó, pues “no se pueden hacer compromisos por un lado y por el otro. Si en verdad quisiera cumplir todos esos compromisos, es imposible, porque recibió el apoyo de gente tan disímbola y con diferencias grandes entre sí, que no podría porque tiene grupos que están a favor de una cosa, pero también grupos que están en contra de eso. No puede, va a tener rupturas y eso va a incidir para que los grupos armados vuelvan a tener posibilidad de incidencia en la sociedad”.
Sin embargo, Jacobo Silva Nogales dijo que López Obrador, como los gobiernos anteriores, tiene de aliada la violencia como forma de terror para inhibir la protesta social.
Agregó que la extrema violencia es una acción ejemplar para los que la ven. Por ejemplo, recordó que hace unos meses en Michoacán estuvieron tirados algunos desmembrados y expuestos públicamente, veintitantos sicarios que murieron en un enfrentamiento.
Dijo que la razón por la que no los levantaban fue por la misma causa que se tiran cadáveres desmembrados en donde va a haber un montón de gente, para que se provoque terror, “y ese terror desmoviliza. Teóricamente se dice que rompe el tejido social, eso es por un lado, pero por otro puede unificar”.
Opinó que por eso en México se inventa como enemigo súper malísimo a la delincuencia, para que el Estado pueda hacer lo que quiera, con respaldo o con la tolerancia de la población, por eso empezó esto de que podía andar el Ejército en las calles, cuando antes era intolerable, y había protestas y declaraciones de todo mundo, pero a partir de que hay esta violencia, la gente lleva en su mente y llega a la conclusión de que “la única manera de combatirlos es con violencia y el que puede es el Ejército y la Marina, y se permite que también el Ejercito incurra en esas cosas”.
Concluyó: “No es lo mismo saber que en algún lugar pasó algo, que ver los cuerpos mutilados y amontonados. Debe ser impactante, entonces se desmoviliza a la gente”. Insistió en que como los anteriores gobiernos, a eso le apuesta el gobierno de López Obrador, ante la desmoralización y desilusión de su gobierno por el que votaron el 1 de julio.
Texto: Zacarías Cervantes / Foto: Archivo de El Sur
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