
El colaborador de El Sur presenta la novela Oleaje de agua profunda en la FILA, en la que habla de una madre que busca a su hijo. Por su parte, Brenda Ríos lleva al Zócalo su libro antológico Proyectos espirituales
Acapulco, Guerrero, 22 de mayo de 2026. Los escritores acapulqueños Federico Vite y Brenda Ríos encabezaron ayer el programa del segundo día de la Feria Internacional del Libro de Acapulco (FILA), en el Zócalo, sumándose además el escritor chileno Mario Rey y el espectáculo musical de Cuatete Sound.
Poco después de las 5 de la tarde se presentó la novela Oleaje de agua profunda, de Federico Vite, cuyo protagonista vive en el edificio Oviedo y busca a su hijo “extraviado” en el corazón de la ciudad.
“Escribí esta novela hace 22 años”, recordó el escritor, “ahora esta zona está repleta de fotografías de desaparecidos”, señalando que en aquel tiempo no se hablaba de estos temas; hoy, de manera natural, la ficción ensambla con la realidad.
Este trabajo pertenece a otro periodo de su historia personal y busca hablar de Acapulco desde adentro, “desde el Acapulco que de verdad es, no es lo que solamente significa Costera y las playas y Caleta y Diamante, sino el verdadero Acapulco”, destacó el también escritor y editor del libro Pepe Zapata.
Quería reconstruir algunas partes que se quedaban en el tintero, reveló Vite, quien además echó mano de un diario, de lugares e imágenes emblemáticas del puerto ahora inexistentes como la Plaza de Mariachi, el Café Astoria y algunos otros negocios ahora también desaparecidos.
“Quería hacer una reconstrucción de eso que yo veía en la noche (…) pero esencialmente lo que yo prefiguraba era el Zócalo hace 22 años, sin los problemas que ahora tenemos, sin la cantidad de fotos de desaparecidos que hay ahora aquí y en muchísimas partes del país y sin pensar en esa palabra de desaparecido como se piensa ahora”, explicó el colaborador de El Sur.
No obstante, y a la distancia, aceptó, “lo que hay en esa novela tiene que ver con este tipo de violencia que hoy practicamos, que hoy ejercemos y que comentamos de una manera u otra”.
Malcolm Lowry y Louis-Ferdinand Céline así como Parménides García y José Agustín, son algunas de las influencias para elaborar este novela, la primera editada por Reverberante.
Posteriormente, tocó el turno a Brenda Ríos y sus Proyectos espirituales, una antología publicada por Ediciones para Llevar y que reúne trabajos de los libros Aspiraciones de la clase media, La luz artificial de las cosas, La sexta casa y Escenas del jardín, así también inéditos como No era el mar, Un corazón, un animal vivo e Invitación a respirar, de los que, reveló, nunca publicó pero le sirvieron para andar el camino de la poesía y en su caso, abordar temas como el duelo, las relaciones rotas, la angustia cotidiana, los lazos familiares, la muerte de su padre o la búsqueda por la fortaleza interna para seguir adelante.

Acompañada de los también escritores Ari J. González y Verónica Zárate recordó que esta antología es el producto de un trabajo hecho para internet (poesiamexa.wordpress.com) con el apoyo de los editores y lectores Luis Eduardo García y Jorge Posada “y a la hora que yo hice esta antología me di cuenta que era muy larga y la corté, entonces están ustedes viendo una versión muchísimo más cuidada”, y valorando su gusto por el lenguaje directo, claro, porque “a mí no me gusta la poesía oscura, trasnochada, atormentada, que sufre”.
El resto de la jornada incluyó también la presentación del libro Electrocauterización. Algo como una llaga, de Ana Clara Muro, obra aborda desde una perspectiva íntima y social el virus del papiloma humano (VPH) y las implicaciones y estigmas que enfrentan las mujeres durante su tratamiento y que además ganó el Premio Bellas Artes de Poesía Aguascalientes 2025.
Igualmente, la de la Colección de Poesía Perro de Agua editada, por la guerrerense Ícaro Ediciones y con la participación del poeta Jesús Bartolo, quien señaló, dicha colección que a la fecha ha publicado cuatro títulos (José Agustín Solórzano, Carlos F. Ortiz, Luz Guerrero y América Femat), busca poner a la vista del lector a poetas guerrerenses y de otros estados que han sido poco publicitados.
Finalmente, y antes de que el grupo musical acapulqueño Cuatete Sound hiciera los honores ante el público reunido ya de noche, tocó el turno a la presentación de la novela Falsas memorias del paraíso o verdadera novela de la muy real y muy falsa vida de un cualquiera, del colombiano Mario Rey, quien fue acompañado de Marcelo Adano, director del Museo Naval de Acapulco y el catedrático y poeta Lázaro Fierro.
La historia, que mezcla realidad y ficción a través de recursos como cartas y poesía, tiene como personaje principal a Marius, el alter ego del autor, quien cuenta en primera persona recuerdos, memorias y realidad que supera cualquier ficción.
“Cuando uno cuenta sus memorias trata de ser objetivo y decir lo que sí pasó, (pero) entonces en (estas) falsas memorias hay un juego para decir que voy de la ficción a la realidad, de lo que he vivido, muchas cosas las he vivido aquí (vivió una temporada en Chilpancingo), bueno, no aquí, las he contado, muchas cosas que he vivido las he contado acá, pero hay otras que no he imaginado y hay otras que quizás las he vivido, pero que al contarlas las conformo, las invento, porque las novelas, la novela en general, no pretende ser realista aunque parezca realista”.
Óscar Ricardo Muñoz Cano


