
Las organizaciones y colectivos que la integran responsabilizan a los tres órdenes de gobierno “de cualquier situación que ocurra a quienes acompañaremos”, del 22 al 24 de mayo
Chilpancingo, Guerrero, 21 de mayo de 2026. Organizaciones y colectivos que forman parte de la Misión Civil de Observación-Sexta (MCO-S) documentarán del 22 al 24 de mayo la situación de violencia que vivieron “y siguen viviendo”, las comunidades nahuas de Chilapa, atacadas a balazos y con drones del 6 al 11 de mayo pasado.
La MCO-S es una red de colectivos y organizaciones de derechos humanos convocada por el Congreso Nacional Indígena (CNI), y su objetivo es documentar violaciones a derechos humanos, agresiones y desplazamientos forzados en comunidades indígenas.
Mediante un comunicado fechado el 18 de mayo el CNI llamó a personas “de buen corazón y a quienes el dolor ajeno no les es indiferente” a acompañar esta Misión Civil de Observación “desde sus geografías y de los modos y formas que decidan”.
La visita estará encabezada por integrantes del CNI, así como por la organización Nunca más un México sin Nosotros y la MCO-S.
Las organizaciones responsabilizaron a los tres órdenes de Gobierno “de cualquier situación que ocurra a quienes acompañaremos esta Misión Civil de Observación”.
En su comunicado, las agrupaciones convocantes refieren que los ataques a estas comunidades del Consejo Indígena y Popular de Guerrero Emiliano Zapata (Cipog-EZ) y de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias de los Pueblos Fundadores (CRAC-PF), “están dirigidos a la destrucción de sus aspiraciones de vivir con dignidad y construir un mundo donde la paz, la justicia y libertad, no sean un botín administrado por el poder, sino una realidad lograda por los propios pueblos”.
“Están dirigidos a la apropiación del territorio, pues mientras los grupos criminales lo ven como mercancía, los pueblos despliegan su existencia, tejen sus dinámicas y relaciones, construyen sus identidades y cosmovisiones, cuidan y valoran la relación indisoluble entre la tierra, el territorio y todo lo que en ella existe”.
Añaden que la violencia que viven estas comunidades de la Montaña baja de Guerrero “es una guerra de exterminio, destrucción y despoblamiento, que aspira a la reconstrucción y repoblamiento bajo las reglas de los grupos criminales, políticos y empresariales”.
Indican que las zonas de sacrificio hoy en día no sólo incluyen a la tierra, al medio ambiente, sino a los seres humanos que las habitan.
“Frente a este escenario, medios de comunicación, periodistas, organizaciones y colectivos, centros de derechos humanos, observadores nacionales e internacionales, estaremos acudiendo a realizar una Misión Civil de Observación, sobre la situación actual de los pueblos, de los desplazados, de las víctimas que han sido tratadas con desprecio por el gobierno mexicano, que no fue capaz ni siquiera de entender la importancia del idioma como puente entre los pueblos y la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, sólo fue a hablar y a hablar, como si estuviera en un acto de campaña”.
Las agrupaciones denuncian que la funcionaria federal fue a afirmar que ya había acuerdos, “sin entender el modo asambleario y sin entender que las problemáticas son profundas; sin distinguir entre víctimas y victimarios”.
Cuestionan que, al final, las víctimas fueron tratadas como victimarios, “ellos bloquearon, ellos dispararon, ellos se desplazaron ¿por qué se dispararon y se auto bloquearon? ¿y Los Ardillos?, ¿y la complicidad de las autoridades políticas y de seguridad?
Concluyen que los desplazados, al final, prácticamente fueron obligados por los gobiernos del estado y del municipio a volver a las comunidades de las que fueron desplazados, “a pesar de que sigue existiendo temor y sobre todo el riesgo de ser atacados”.
Zacarías Cervantes/ Foto: Lenin Ocampo Torres


