
Texto: Staff/ Agencia Reforma/ Foto: Agencia Reforma
Valencia, España, 17 de julio de 2018. Por las estrellas que lo acompañan, parece un rodaje de los viejos tiempos…
La filmación de Dolor y gloria, el nuevo proyecto de Pedro Almodóvar, arrancó ayer, anunció en Twitter el productor y hermano del director, Agustín Almodóvar.
“Arrancamos bajo el cielo de Valencia, allá vamos”, dice el mensaje, que está acompañado de una imagen en la que aparece el director de Volver sujetando la claqueta y acompañado por Penélope Cruz, quien está caracterizada como su personaje.
Antonio Banderas y Asier Etxeandia son los otros protagonistas del largometraje, que contará la historia de un director de cine y abordará el tema de la creación cinematográfica y teatral.
“(El guión narra) una serie de reencuentros, algunos físicos y otros recordados después de décadas, de un director de cine en su ocaso: los primeros amores, los segundos amores, la madre, la mortalidad, un actor con el que el director trabajó, los 60, los 80, la actualidad y el vacío, el inconmensurable vacío ante la imposibilidad de seguir rodando”, dijo Pedro al describir la película.
Julieta Serrano y Leonardo Sbaraglia también forman parte del reparto.
No es la primera vez que el director elige Valencia como sede para sus proyectos: ya lo hizo en La mala educación, de 2004, con el mexicano Gael García Bernal.
De acuerdo con medios españoles, Almodóvar quiso también darse el gusto de trabajar de manera directa el argentino Leonardo Sbaraglia, a quien admira desde hace muchos años y a quien en 2014 le coprodujo junto con su hermano el multipremiado filme Relatos salvajes.
Como es costumbre en Almodóvar, han consignado medios argentinos, el filme es producto de sus obsesiones.
El resultado en escena es consecuente con la intensa preparación previa de sus actores, con quienes no sólo platica a fondo las características de sus personajes, sino que también desarrolla historias paralelas que a veces modifican su planteamiento en cámara.
De esta forma, el cineasta manchego deja en claro, principalmente a sus detractores, que su cine está profundamente afincado en el idioma español y alejado del estándar hollywoodense.


