
Ayer el mercado Baltazar R. Leyva Mancilla se vio lleno de compradores locales, pero también de decenas de acapulqueños que acudieron a surtir productos de la canasta básica, y se encontraron con que los comerciantes incrementaron los precios.
En el lugar se pudieron observar unos seis taxis provenientes de Acapulco, incluso una camioneta que circulaba con el parabrisas completamente estrellado y con lodo en la parte inferior.
La sorpresa fue que de manera deliberada y sin un motivo aparente, los comerciantes de la mayoría de los locales le subieron a los precios, por ejemplo, el kilo de frijol que costaba entre 26 y 30 pesos pasó a 50, el kilo de arroz estaba en 18 pesos antes del huracán Otis, y ayer ya se vendía en 32 y 36 pesos, la tapa de huevo que tenía un precio de 58, 68 y 70 pesos (dependiendo del tamaño), ayer llegó hasta los 100 pesos.
El Ayuntamiento llamó a los comerciantes y empresarios a la solidaridad, responsabilidad y a no aumentar los precios de la canasta básica, lo cual no fue acatado.
Pidió “no incrementar los precios” porque ya se habían recibido denuncias, “mantener precios justos y accesibles es crucial en este momento para ayudar a quienes más lo necesitan”.
Advierte que con la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) se harán recorridos de inspección para garantizar “que los precios se mantengan dentro de los límites justos y que no se aproveche de la situación”.
Mientras que en supermercados como Bodega Aurrerá, Soriana y Walmart se constató que había desabasto de productos como atún enlatado, sardinas y pan. (Rosalba Ra-mírez García / Chilpancingo).


