
En el foro estatal Mujeres Indígenas y Acceso a la Salud Sexual, convocado por organizaciones civiles, Matilde Pérez Romero dijo que en Guerrero según la Ssa hay 40 parteras pero sólo están 14 registradas y son insuficientes.
Chilpancingo, Guerrero, 6 de septiembre 2019. Con cifras oficiales de 2015 a 2018, la investigadora de la organización civil Fundar, Centro de Investigación y Análisis, Matilde Pérez Romero, denunció que la tendencia del presupuesto de programas que atienden la salud materna en el país ha ido a la baja, y en el estado, el financiamiento del Ramo 12 para salud materna y reproductiva bajó más de 50 por ciento en los dos últimos años, respecto a 2013.
En el Foro Estatal Mujeres Indígenas, Acceso a la Salud Sexual, con énfasis en la maternidad, convocado por organizaciones civiles, recordó que el Estado está obligado a garantizar el máximo grado de salud de las personas y sobre todo de las mujeres, porque sus derechos están comprometidos en esta reducción.
Aclaró que el próximo 8 de septiembre se presentará el proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación para 2020, y se tendrá una visión más global de cómo vienen los cambios en salud materna.
Explicó que el Centro Nacional de Equidad de Género es la unidad responsable de ejecutar los recursos de salud materna y reproductiva, cuyo presupuesto en 2015 fue de 164 mil 124 millones, y en 2019 bajó a 124 mil 266 millones.
Detalló que como política pública, en México hay dos programas presupuestales para la salud materna, que se fusionaron en 2016 como salud materna y sexualidad reproductiva, en el PP020.
Precisó las reducciones al presupuesto en cascada. El Ramo 12 del PEF, dedicado a todo el el sector salud, se redujo 24.28 por ciento de 2015 a 2019; el Seguro Popular que tiene un componente se salud materna y reproductiva se redujo 21.76 por ciento; los recursos al Centro Nacional de Equidad de Género de la Secretaría de Salud bajaron 8.9 por ciento y éste impacta directamente en el Programa de Salud Materna que se redujo 13 por ciento en el mismo periodo.
Detalló que los recursos que se destinan por el PPO20, en 2019 fueron 2 mil 300 millones para todo el país en seis programas que atienden la salud de las mujeres, que incluye el derecho a la maternidad segura.
Indicó que en este rubro sí se pueden ver los impactos por estado. Por ejemplo, indicó que en 2013 Guerrero recibió del Ramo 12 para el rubro de maternidad y salud reproductiva 52 millones de pesos; en 2018 fueron 22 millones y en 2019, 12 millones de pesos para el primer semestre. Aclaró que la nueva administración federal preveía cambios de los programas a medio año, que no se concretaron.
Parteras
El foro fue convocado por la Red de Derechos Sexuales y Reproductivos en México, Fondo Semillas, Grupo de Información en Reproducción Asistida (Gire) CPMS México, el Comité por una Maternidad Segura, en el Congreso del Estado en el Día Internacional de la Mujer Indígena que se conmemoró ayer.
La especialista también señaló que en Guerrero la Secretaría de Salud dice que cuenta con 40 parteras en el estado, aunque en el sistema nacional de Salubridad sólo hay 14 registradas. Estimó que el resto pueden estar contratadas como intérpretes o brigadistas, con un salario menor.
Advirtió que el número de parteras aún es reducido para la estructura hospitalaria instalada: 982 Centros de Salud, 24 Hospitales Básicos Comunitarios, cuatro hospitales generales y dos hospitales del Niño y la Madre, en Tlapa y Chilpancingo.
Dijo que otro indicador desde la perspectiva de interculturalidad para la atención de la salud de las mujeres indígenas son los traductores en hospitales.
Aclaró que no significa que no se haya contratado traductores antes, sólo que no se visibilizaba la necesidad en los centros hospitalarios, no aparecían en la política de Estado.
También cuestionó la capacitación a las parteras, porque son profesionales que exigen encuentros para conversación de tú a tú con los médicos, “no que vengas a capacitarme en lo que tengo experiencia, un conocimiento ancestral”.
Denunció que en los informes del ejercito del presupuesto para capacitación a las parteras en 2010, se destinó principalmente a pagar gasolina y viáticos para supervisión, y sólo una reunión de interculturalidad.
Aclaró que las parteras demandan que los médicos respeten sus decisiones y no las responsabilicen de todos los errores, y que se consolide su contratación ya que hasta 2018 recibieron contratos de nueve meses, en los anteriores eran de de cinco o seis meses.
Por otro lado, el médico de la Facultad de Medicina de la UNAM, Roberto Campos Navarro, destacó que la medicina tradicional es de género y generacional, porque se ha trasmitido por las mujeres. Llamó a las organizaciones a impulsar y legitimar la medicina tradicional desvalorada por la medicina de patente y que continúe esta tradición oral, escrita y visual.
Señaló que apenas hace cinco años por primera vez en la academia se permite hablar abiertamente de la medicina tradicional, no obstante que desde 1994 se creó la primera biblioteca con los primeros 15 tomos de esta materia.
Texto: Lourdes Chávez / Foto: Jesús Eduardo Guerrero


