22 julio,2025 4:30 am

Buscan colectivos de desaparecidos unificarse ante la política del Estado de “fragmentar” el movimiento

Acapulco, Guerrero, a 22 de julio de 2025.-  La aprobación de la ley en Guerrero de Desaparición Forzada, el impulso de un centro de identificación, el seguimiento a las “omisiones” de la Comisión Ejecutiva Estatal de Atención a Víctimas (CEEAV) y la atención a los hijos de desaparecidos, son algunos de los ejes del proyecto de unificación de colectivos frente a la política de Estado de “fragmentar” al movimiento, expuso Aarón Andrade, integrante de una de las organizaciones promotoras, el Centro de Estudios Ecuménicos.

En declaraciones por teléfono, el activista afirmó que las instituciones “ponen a las familias a competir por un personal que desde hace muchos años sabemos que es insuficiente, que todas las instituciones dedicadas a la búsqueda, a la localización y a la reparación tienen recursos insuficientes y personal no capacitado para las labores que se necesitan; eso de manera nacional”.

“Normalmente las instituciones, ya sea la Fiscalía, las Comisiones de Búsqueda locales u otras dependencias hacen vínculos con algunas familias y con otras no, a algunas sí les dan apoyo y a otras no; y además van creando rumores”, señaló.

Agregó que la falta de personal y de recursos “siempre recae en algún otro colectivo o alguna otra familia y las autoridades lo saben usar muy bien, entonces les dicen: no podemos ir a tu búsqueda porque el personal está en otra búsqueda”.

El Centro de Estudios Ecuménicos ha dado acompañamiento a la Red de Enlaces Nacionales, la Brigada Nacional de Búsqueda, y la organización Familiares en Búsqueda María Herrera, y a raíz de ello se ha buscado desde el año pasado un “impulso de unificación nacional de los colectivos”.

Las tres organizaciones participaron en el encuentro que se llevó a cabo el 5 y 6 de julio en el auditorio de la Facultad de Derecho de Acapulco, donde estuvieron representantes de la Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos y Víctimas de la Violaciones a los Derechos Humanos en México (Afadem); el Colectivo Guerrero No + Desaparecidos; el Colectivo Buscando Justicia por los Nuestros, Zitlala, Guerrero; y Familiares en Búsqueda María Herrera, Chilpancingo.

Asimismo, la Colectiva Fe y Esperanza de Encontrarles Guerrero; el Colectivo Vicente Suástegui; el Colectivo Raúl Trujillo Herrera por los Desaparecidos de Guerrero; Memoria, Verdad y Justicia Acapulco y Familias de Acapulco en Busca de sus Desaparecidos.

Esta unificación es una respuesta a la fragmentación entre los colectivos, lo que ha implicado la falta de “esfuerzos conjuntos para impulsar la agenda de las familias”, expuso Andrade, quien es parte de la secretaría técnica que acompaña el proceso de unificación en Guerrero. similar al que se desarrolla en el centro y el norte del país.

“Lo ideal” es que sea un proceso que camine en conjunto a nivel nacional, “pero también con un pulso muy concreto y muy real de las necesidades que tienen en cada región en un nivel, y también en cada estado”.

 

Grupo de seguimiento a las “omisiones” de la CEEAV

 

Los colectivos de Guerrero priorizaron cinco ejes de seguimiento a necesidades particulares, como la aprobación de la iniciativa de ley estatal de Desaparición Forzada en el marco de la reforma a la Ley General en Materia de Desaparición Forzada de Personas, Desaparición Cometida por Particulares y del Sistema Nacional de Búsqueda de Personas.

También se acordó crear un grupo de seguimiento a las “omisiones” de la CEEAV, por ejemplo, la falta de atención a las víctimas y el retraso del apoyo mensual, “es una de las instituciones que ha fallado más y para las familias ya es urgente que atiendansus necesidades”.

El tercer eje es el diálogo de los colectivos con las iglesias, “la idea es que se articulen las distintas Diócesis de Guerrero para darle cobijo y arropar a las familias”.

Otro acuerdo fue el empuje a la construcción del Centro de Resguardo Temporal en Acapulco para que sea terminado y equipado, y se formó un grupo “en general para darle seguimiento a las necesidades en materia de identificación”, en particular la creación de un centro de identificación.

El quinto eje es la atención a la niñez y a la juventud, escuchar sus necesidades “que normalmente quedan muy, muy invisibilizadas, y son de las víctimas más dañadas por la desaparición”.

Otro acuerdo de la reunión de julio fue realizar una jornada de lucha el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas el 30 de agosto.

De la confluencia de víctimas de la guerra sucia de los 1970 como Afadem y de las actuales víctimas de la narcoviolencia, Andrade dijo que tienen en común “el dolor que implica una desaparición, pero también con la dignidad y la lucha para organizarse y buscar”.

Además de un poder militar continuo, puntualizó, siguen las desapariciones en los mismos territorios en los que se registraron estos crímenes en aquel periodo, aunque a través de una violencia nueva, “más compleja tal vez, articulada no sólo con el Estado sino con el crimen organizado”.

El Centro de Estudios Ecuménicos se creó en 1968 y se dedica “a acompañar comunidades, colectivos, organizaciones y movimientos, de una raíz de Teología de la Liberación de educación popular”.

Otras organizaciones de Guerrero que participan son Siuat Yoltechikatli por los Derechos Humanos; Guerrero es Primero; el Frente Popular Francisco Villa; el Frente de Defensa Popular; la Red de Apoyo Solidario, por la Equidad, la Igualdad y la Justicia Social; el Centro de Derechos de las Víctimas de Violencia Minerva Bello; el Centro Morelos; y el Centro Regional de Defensa de los Derechos Humanos.

También apoyaron solidariamente estudiantes de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG) y el arzobispo de Acapulco, Leopoldo González González.

Texto: Ramón Gracida Gómez / Foto: Francisco Magaña – Archivo