
La empresa Dopamine, del magnate Ricardo Salinas Pliego, afectó casi tres hectáreas de un Área Natural Protegida en Xochimilco y deberá pagar 74 millones de pesos.
Ciudad de México, 26 de noviembre de 2019. Para realizar la serie Hernán, que se estrenó en TV Azteca este domingo 24, Producciones Dopamine SA de CV, generadora de contenidos de Grupo Salinas, omitió permisos ambientales, afectó casi tres hectáreas del Área Natural Protegida (ANP) de los ejidos de Xochimilco y San Gregorio Atlapulco, en el sur de la Ciudad de México, y por ello será multada con 74 millones de pesos.
Esto causó a la producción una multa de la Procuraduría Ambiental y de Ordenamiento Territorial (PAOT) de la Ciudad de México por 74 millones de pesos y una orden para retirar lo que queda del set, así como para restaurar la zona, informó la agencia Proceso.
Sin embargo, los responsables de Hernán no han cubierto la cantidad que se les solicita y tampoco han retirado los restos de la producción que han quedado abandonados en esa zona de Xochimilco desde marzo de este año.
Se trata de la “súper producción más cara del año en el mercado”, anunció la empresa, y su fin es “reconciliarse con la historia” a propósito de los 500 años de la llegada del conquistador español Hernán Cortés a tierras mexicanas, dijo el presidente de Grupo Salinas, Ricardo Salinas Pliego, durante su presentación el miércoles 13.
De ocho capítulos de 45 minutos cada uno, la “producción más ambiciosa grabada en español”, como se anunció en su publicidad, ya se estrenó en los canales Amazon Prime Video, el jueves 21, y History Latin América, el viernes 22. Se trata de la primera serie de televisión que se transmite en tres plataformas: televisión abierta, de paga y digital.
Para llevarla a cabo, la productora mexicana Dopamine (del consorcio Grupo Salinas, de Ricardo Salinas Pliego, también dueño de TV Azteca), en asociación con la española Onza Entertainment, instaló desde diciembre último un set de filmación en ejidos de la alcaldía de Xochimilco, con réplicas de recintos prehispánicos, un canal artificial, zona de camerinos y oficinas, estacionamiento, casetas de vigilancia y baños portátiles, que fueron usados durante unos tres meses por cientos de actores y trabajadores de la producción.
Al hacer esas instalaciones, dañaron directamente la zona protegida por organismos internacionales y por leyes y decretos locales. Se trata de impactos “sinérgicos y acumulativos con efectos espaciales y temporales diversos” en la flora y fauna del lugar, de acuerdo con la PAOT.
Aunque la Secretaría del Medio Ambiente (Sedema) del gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo colocó el 19 de marzo sellos de clausura en el lugar y ordenó el retiro inmediato de las instalaciones, las grabaciones continuaron hasta finales de mayo.
A la fecha, las estructuras se mantienen en el sitio, como si estuviesen abandonadas. De acuerdo con habitantes del ejido, se prevé que ahí mismo, en diciembre, se grabe una segunda temporada de la serie.
Texto: Redacción / Foto: Redes sociales


