17 julio,2026 6:07 am

Cho Nam-joo: la realidad de la literatura surcoreana

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Adán Ramírez Serret

 

La semana pasada, sí, apenas hace ocho días, quedé deslumbrado por la autora sur coreana premio Nobel de Literatura 2022, Han Kang.

Entendí que su enorme talento es respaldado por toda una política de Estado y por un país renaciente en todos sentidos, y que el arte no es la excepción, ya que tiene la capacidad para no solamente definir una poética de lo que es ser de Corea del Sur, sino también busca analizar su historia reciente, no solamente como denuncia, también, y quizá sea parte de lo mismo, sino como un efecto estético que busca deconstruir  sus demonios, como el abuso del Estado, y transformalos en una visión reconstruida del mundo.

Si Han Kang problematiza la salud mental y enfrenta la violencia orgánica, Cho Nam-joo (Seúl, 19178) confronta machismos y misoginias para crear  una obra que ya habita otro mundo: el del arte de Corea del Sur que se ha vuelto cada vez más esencial en el panorama artístico no solamente de Oriente, sino poética refrescante para Occidente.

Nam-joo es reconocida en Occidente o fuera de su país con la novela Kim Ji-Young nacida, en 1982 con más de un millón 500 mil lectores y finalista del National Book Award. Como lo dice el título, se trata de una novela que quiere marcar el inicio de un cambio profundo en histórico de su país.

Ahora, cinco años después, vuelve con Lo que sabe la señorita Kim, una especie de Bartleby el escribiente  de Memville, en donde ese inicio y visión profética del autor norteamericano, ahora es visto quizá con igual perspicacia profética mucho del machismo y misoginia que aún atraviesa Corea del Sur al menos vemos que lo está mirando de frente.

Otros relatos brillantes son Primer amor, contada con un humor un tanto tierno, romántico del descubrimiento de sentimientos amorosos, de culpa y de frustración con bastante efectividad.

Hay mucha acción en el relato con dos adolescentes que se hacen novios con bastante originalidad en la escuela, en esta incertidumbre de palabras y sentimientos, entre sus dudas y problemas prácticos con el celular estalla el Covid-19.

Todo esto sucede en Corea del Sur, con reglas estrictas. Así que la relación entra en un estado muy peculiar en cuanto a la ausencia de comunicación. Ahí inicia el conflicto que va creciendo según avanza la pandemia y sus consecuencias. El desarrollo de la trama es muy ágil con diálogos mordaces. El cuento es entre dos casi adolescentes coreanos y hay participación de los padres, sobre todo de las madres en el relato. Con complicaciones como no tener saldo o ser espiados / censurados por tener un romance.

Otro muy brillante y valiente es Para Hyemon (Estimado ex): Ágil, duro con la deconstrucción, asimilación y crítica de la relación de una mujer con un hombre unos años mayor.

Sucede en la Corea del Sur actual, en campus universitarios, pequeños departamentos, cines y parques. Recapitula sobre una relación de diez años y la decisión determinada de terminar. La trama es rica en anécdotas, con deportes, buenas relaciones de amistad y la transformación de un personaje. El romance, los diferentes puntos de vista que se van convirtiendo en una ácida tensión amorosa. Con mucha fuerza en diálogos y una muy buena capacidad de atrapar.

Así pues, Nam-joo no solamente se consolida de manera categórica con estos relatos; también reafirme el poder cultural de la Corea del Sur actual.

 

Cho Nam-joo, Lo que sabe la señorita Kim, Ciudad de México, Alfaguara, 2024. 227 páginas.