
La intervención que actualmente se lleva a cabo en la llamada Casa Humboldt está bajo la supervisión del Instituto Nacional de Antropología e Historia.
Taxco, Guerrero, 17 de enero de 2019. A partir de ayer, el Museo de Arte Virreinal fue cerrado al público para facilitar los trabajos de restauración que se extenderán hasta por tres meses luego del sismo de año pasado que afectó el inmueble.
En conferencia de prensa, el secretario de Cultura de Guerrero, Mauricio Leyva Castrejón, acompañado de la directora del recinto, Maritza Pineda Gómez, dieron a conocer pormenores de la intervención que actualmente se lleva a cabo bajo la supervisión del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) como institución responsable de los trabajos con recursos de la federación y del Fondo Nacional de Desastres Naturales al igual que en otros monumentos e iglesias que se atienden en el municipio.
El recinto, mejor conocido como la Casa Humboldt, sufrió afectaciones por el sismo y como consecuencia se produjeron grietas severas que en apariencia no se observaban y tras la intervención se detectó la profundidad y extensión que alcanzaron en el techo y muros, al igual que en otras áreas, de acuerdo con la información proporcionada y de la cual no se dio a conocer el monto económico, ya que esto está a cargo del INAH.
El arquitecto residente de esta dependencia, Francisco Xavier García Santoveña, informó que las afectaciones de las grietas varían entre 4 y 5 metros de largo y de ancho alcanzan los 40 centímetros, por lo cual los trabajos se deben de hacer de ambos lados de los muros.
De acuerdo con lo que han encontrado en la intervención, dijo que se recomienda hacer un estudio de geotecnia con la finalidad de conocer el grado de desplazamientos que pudo haber tenido la casona, porque se encuentra asentada sobre una pendiente donde se localizan movimientos estructurales.
Expresó que actualmente hay un avance importante en dichos trabajos donde el objetivo es “no dejar nada al azar”, sino que la restauración sea a fondo para dar solución a las grietas y demás afectaciones que siguen un mismo patrón sin que haya riesgo de algún colapso, debido al sismo de septiembre del año pasado.
“Por los daños que tiene la casa no hay riesgo”, dijo, y una parte importante está enfocada en la mampostería, en la parte baja que colinda con un jardín de niños.
Hizo un recuento de alrededor de 30 grietas, de las que han surgido más, que al inicio y en apariencia se veían como fisuras, y todas en un 90 por ciento presentan esa extensión y profundidad que se consolidan de manera paulatina, incluso en la azotea para readecuar la salida de agua que no corresponde al inmueble original.
Añadió que algunos de esos ductos que obstruyen, lo mismo que los aplanados que se encuentran en mal estado, se van a retirar en el proceso de intervención que comprende también agregados que no pertenecen a la época en que fue construida la casona para evitar deslizamientos y fracturas.
Texto: Claudio Viveros Hernández / Foto: El Sur


