7 junio,2025 9:07 am

Comienza el FICG con los homenajeados en la alfombra roja

Llegan al encuentro Juan Antonio Bayona y Dolores Heredia, que recibirán reconocimientos. Abre las proyecciones Soy Frankelda, cinta hecha en stop motion de Arturo y Roy Ambriz. Para este sábado pondrán Autos, mota y rocanrol, sobre el legendario Festival de Avándaro

Guadalajara, Jalisco, 7 de junio de 2025. “Estuve aquí hace 25 años con mi primer cortometraje y ahora vengo a recibir un premio por toda mi carrera se me hace extraño, pero me hace muy feliz”, dijo Juan Antonio Bayona al llegar al Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG), acompañado por su hermano Carlos.

El cineasta español, homenajeado internacional en esta edición, fue uno de los invitados que cruzaron la alfombra roja la tarde del viernes, frente al Auditorio Metropolitano, sede de la inauguración del FICG40.

Entre los primeros en llegar estuvieron Arturo y Roy Ambriz, codirectores de Soy Frankelda, quienes asistieron acompañados por sus parejas. Su película fue la encargada de inaugurar el festival.

“Estamos felices de venir aquí, a un festival que apoya la animación y el cine mexicano; es un sueño hecho realidad. Además, aquí en Guadalajara se hizo una buena parte de la posproducción de Soy Frankelda, así que nos da gusto que ese equipo pueda tener la función”, dijo Arturo, codirector del largometraje de stop motion junto con su hermano.

Dolores Heredia también caminó por la alfombra. La actriz recibirá el Mayahuel de Plata por una trayectoria que supera las 60 películas. Poco después llegó Mónica Lozano, productora mexicana, quien será reconocida en esta edición con un homenaje por su labor en la industria cinematográfica.

El director tapatío Manolo Caro asistió como parte del jurado oficial del Premio Mezcal, que reconoce lo mejor del cine mexicano.

“Sí, claro, es el festival que más conozco. ¿Cómo no lo voy a conocer si recuerdo haberme formado para ver películas, haber estado en fiestas, haber presentado mi primer película, mi primer corto? Ahora, en el 40 aniversario, venir y ser parte del jurado oficial, para mí es un halago”, comentó.

La directora del FICG, Estrella Araiza, adelantó que el festival cambiará de fecha a partir del próximo año, en el contexto de los preparativos por el Mundial de Futbol 2026.

“Vamos a conocer las fechas en la clausura del festival. Ser sede mundialista cambia toda la dinámica de la ciudad estamos platicando para ajustarnos. ¿Abril? Sí”, reveló.

Entre los asistentes también estuvieron Ofelia Medina, Patricia Bernal, Eugenio Caballero, Samuel Kishi y el equipo del documental Molusco, junto con su protagonista, el caricaturista Jis.

La delegación de Portugal, país invitado de honor, participó con una representación institucional.

El cantaor C. Tangana, uno de los más ovacionados y fotografiados en la pasarela, asistió como director del documental La guitarra flamenca de Yerai Cortés.

Durante su paso por el festival, Bayona también habló también sobre la clase magistral que ofrecerá en los próximos días.

“Nunca preparamos nada. Lo mejor es ser espontáneo y dedicarte a ser honesto. Compartir cosas que has aprendido con el público, porque todos hemos sido público y hemos asistido a charlas. Ahora toca compartir con la gente, los compañeros, estudiantes a futuro, y disfrutarlo”, agregó el director de El orfanato.

Avándaro, una chispa que se les fue de las manos a los empresarios

En 1971, los juniors Justino Compeán y Eduardo El Negro López Negrete querían organizar unas carreras de autos y un pequeño concierto. Lo que terminó ocurriendo fue el Festival de Avándaro, un evento masivo en el Estado de México que generó titulares escandalosos en la prensa, con acusaciones de libertinaje, desnudez, drogas y caos.

Autos, mota y rocanrol, nueva película de José Manuel Cravioto, reconstruye esa historia desde el origen, siguiendo a los dos jóvenes empresarios que, sin proponérselo, encendieron una chispa que se les salió de las manos.

“Me interesó contar la historia desde el punto de vista de dos chavitos que, a sus 30 años, recién egresados de la Ibero, terminan organizando el evento más desmadroso de México. Justino me contó todo en primera persona y su relato fue clave para decidirme a hacer la película”, dijo Cravioto (Olimpia, El más buscado, Entra en mi vida).

Para dar forma al relato, Cravioto eligió el falso documental como vía narrativa. Este formato, encabezado por un equipo de cineastas jóvenes que siguen a Compeán (Emiliano Zurita) y El Negro López Negrete (Alejandro Speitzer), permitió combinar sátira, elementos documentales y archivos reales para recrear la época sin recurrir a una producción de gran escala y optimizar recursos.

“El costo de tener los mejores equipos y herramientas es alto, sobre todo para una película de ficción con recreación de época, en un momento en que la industria se volvió muy cara. Entonces pensé: ¿cómo le damos la vuelta? Me divertía más la idea de contarla desde algo que no había hecho antes, como un falso documental, que repetir una gran producción”.

Uno de los aspectos técnicos que reforzó el enfoque fue que el 90 por ciento del rodaje se hizo en 16 milímetros. Cravioto buscaba una textura que evocara el espíritu de los años 70 y diera al filme la apariencia de una cinta rescatada de archivo.

“Mucha de la gente que participó es muy joven, desde actores hasta el equipo detrás de cámara. Para ellos fue algo mágico filmar por primera vez en celuloide, y eso le dio una mística al rodaje que creo que la película tiene y transpira”.

La ambientación se complementó con imágenes reales del evento, algunas obtenidas en colaboración con la Filmoteca de la UNAM. Parte del material que definió el diseño visual del proyecto proviene de archivos periodísticos y del libro Yo estuve en Avándaro: 50 años, con texto de Federico Rubli, fotos de Graciela Iturbide, introducción de Justino Compeán y prólogo de Luis de Llano.

“Al ver las imágenes y la narración (en el libro), dije: ‘Quiero reproducir algo de eso’. Hubo como un cerillazo creativo, pensé: ‘Quisiera lograr algo que me llevara a lo que Graciela Iturbide fotografió, a la magnitud del evento, y con esa emoción quiero lograr eso’”.

En la película también aparecen representaciones de bandas como los Dug Dug’s, Peace and Love y Three Souls in My Mind. También surge una figura no nombrada pero reconocible como Javier Bátiz, referente clave del rock nacional, fallecido en 2024.

Además de ser una carta de amor al rock, el filme también funciona como un tributo al cine. Cravioto incluye personajes provenientes de su filme Olimpia (2018) e incorpora guiños que el público cinéfilo sabrá identificar.

“Sin duda, Autos, mota y rocanrol es cine dentro del cine. Disfruto mucho las películas que hablan del proceso de hacer cine”.

La película, que también cuenta con las actuaciones de Ianis Guerrero, Enrique Arrizon, Juan Pablo de Santiago y Riu Senderos, compite por el Premio Mezcal de Ficción en el FICG 40.

Lo que flota en Magdala

La historia de Sobre las olas, nueva película de Horacio Alcalá, transcurre en Magdala, una isla imaginaria donde el dinero y el poder alteran el equilibrio de una comunidad.

Gloria Zamora, una madre trabajadora interpretada por Ángeles Cruz, impone su voluntad sobre el pueblo, al grado de influir incluso en el cura local, Don Macario (Nacho Guerreros), un proveedor de la palabra de Dios en vano. Su hija Trinidad (Alejandra Herrera), a través de un monólogo interior, acompaña al espectador y juzga las acciones de su madre.

“Todo comenzó cuando trabajé con Ángeles en Finlandia, en 2021. Después empecé a imaginar una historia en la que ella fuera una gran reina. Tiempo después tuve un sueño con una escena que terminó siendo una de las finales, y a partir de ahí empecé a unir todo. Tenía muchas imágenes y Ángeles me ayudó a amarrarlas. Ella es la guionista”, dijo Alcalá, originario de Guadalajara y nacido en 1978, en entrevista.

“Queríamos hablar de la fragilidad humana, de cómo los sueños pueden volverse oscuros y de cuánto el dinero nos puede corromper. También de las relaciones familiares, de esas cadenas que se forman cuando hay un hijo que se quiere más que a otro -en este caso, al varón. El personaje de Trinidad, una joven chamana, es el que se mantiene en la tierra, quien ve las cosas como realmente son y no se deja seducir por el poder ni el dinero”.

Texto: Abril Valadez / Agencia Reforma