18 diciembre,2025 11:23 am

Con el crédito de nómina, logra Fonacot cifras récord de otorgamiento en 2025

La institución migra a un esquema que responde a las necesidades actuales y que busca proteger el patrimonio, en un entorno donde abundan apps, fintechs y prestamistas que captan clientes con rapidez pero llegan a cobrar hasta el triple de lo solicitado, advierte el coordinador comercial de la institución, Salvador Gazca

Ciudad de México, 18 de diciembre del 2025.-  El Instituto del Fondo Nacional para el Consumo de los Trabajadores (Fonacot) ha tenido uno de los periodos de mayor colocación crediticia en su historia en este año que termina, se trata de un logro que refleja la evolución consolidada en cinco décadas, asegura en entrevista con El Sur el coordinador general comercial de la institución, Salvador Gazca Herrera.

Agregó Gazca Herrero que, sobre todo, es la manera en que millones de trabajadores formales han encontrado una alternativa más justa y segura frente a un mercado financiero cada vez más saturado de opciones costosas y riesgosas.

La relevancia de Fonacot, explica el funcionario, radica en su origen y en su constante adaptación a la realidad económica de los trabajadores. Recuerda que cuando nació este fondo, hace más de 50 años, su función principal era permitir que las personas pudieran adquirir artículos esenciales para el hogar. “Hace muchos años era muy complicado el proceso de crédito y no todo el mundo tenía acceso. Fonacot se crea para ayudar a las y los trabajadores a obtener, principalmente electrodomésticos y muebles destinados a sus hogares”, comentó.

Ese modelo tradicional operó por casi cuatro décadas, hasta que la institución dio un giro que transformó por completo su alcance.

Desde hace poco más de 12 años, Fonacot migró a un esquema de crédito con descuento vía nómina, un cambio que, enfatiza Gazca Herrera, fue fundamental para responder a las necesidades del trabajador actual. “Ya no se trata solamente de muebles o productos específicos, sino de un financiamiento flexible que las y los empleados pueden utilizar para enfrentar emergencias, cubrir gastos imprevistos o fortalecer su estabilidad económica sin endeudarse de manera excesiva”.

“Hoy las tiendas y el mercado crediticio funcionan con otra dinámica. Nosotros entendimos que las necesidades van más allá de un mueble”, explica. Hoy, la fortaleza principal de Fonacot “es que ofrece el crédito de nómina más barato del mercado”. En un entorno donde abundan aplicaciones, fintechs y prestamistas que captan clientes con rapidez pero llegan a cobrar hasta el triple de lo solicitado, el organismo se posiciona como una alternativa segura, que protege el patrimonio de los trabajadores.

“Ahorita puedes engancharte muy fácilmente con un crédito a través de aplicaciones, pero te van a cobrar dos o tres veces lo que pides. Eso es brutal. Fonacot, en cambio, ofrece el crédito más barato del mercado”, insiste Gazca Herrera.

Subraya que la institución se enorgullece de entregar “el mejor producto crediticio disponible para los trabajadores”, no sólo por su costo, sino porque su trámite es sencillo, rápido y sin requisitos excesivos: no se solicitan avales, garantías ni documentación compleja. El único requisito esencial es que la persona cuente con seis meses de antigüedad laboral, lo que abre la puerta a un sector amplio que en la banca tradicional suele enfrentar largas barreras de entrada.

Un modelo que evita el sobreendeudamiento

El diseño del crédito Fonacot busca que ninguna de las personas que lo reciben comprometa más de lo que puede pagar. Por ello, el monto máximo disponible equivale a cuatro meses de salario, pero siempre condicionado a que el descuento mensual no exceda el 20 por ciento del sueldo de quien solicita el crédito. Además, puede elegir si desea que el descuento sea del 20, 15 o 10 por ciento, y seleccionar plazos de 6, 12, 18, 24 o hasta 30 meses.

Gazca Herrera ejemplifica: una persona que gana 10 mil pesos mensuales podría ser elegible para un crédito de hasta 40 mil pesos si se va al plazo más amplio. Pero si desea pagarlo en seis meses, la institución ajustará el monto realista a alrededor de 12 mil pesos. El objetivo es mantener siempre un nivel de endeudamiento saludable y sostenible.

Un aspecto clave, agrega el funcionario, es que incluso después de obtener un primer crédito, se puede solicitar otro, siempre que la capacidad crediticia de quien lo solicita no esté agotada. Es decir, si alguien pide 12 mil pesos, cuando podría acceder a 40 mil, aún conserva un margen disponible para solicitar otro financiamiento en plazos más largos.

“Es un sistema muy flexible”, afirma el coordinador. El entendimiento de ese modelo, añade, ha provocado un fenómeno notable: 70 por ciento de los créditos otorgados en la actualidad corresponde a trabajadores que ya habían solicitado uno antes. “Son clientes que regresan porque confían en Fonacot”.

El crecimiento en la demanda es significativo. Hace tres años, Fonacot otorgaba alrededor de 1.2 millones de créditos anuales. Luego subió a 1.6 millones, luego a 1.9 millones, y hoy, presume Gazca Herrera, la cifra supera ya los 2.1 millones de créditos, lo que convierte a 2025 en el mejor año en colocación.

Más trabajadoras piden y pagan sus créditos

Otro dato relevante es el crecimiento del crédito otorgado a mujeres. Hace algunos años representaban entre 37 y 38 por ciento del total y hoy equivalen a 41 por ciento, lo que implica entre 200 mil y 300 mil mujeres más beneficiadas.

Esto es especialmente relevante, apunta Gazca Herrera, porque Fonacot ofrece para ellas una tasa más baja, en línea con su enfoque de género.

Por otra parte, dos de cada tres créditos se destinan a personas que ganan entre uno y dos salarios mínimos, un sector que normalmente queda fuera de las opciones de la banca privada o enfrenta condiciones abusivas con prestamistas informales o modelos de riesgo, como muchas fintechs, que es el acrónimo de “finanzas y tecnología”, con el que se identifica a empresas que utilizan la innovación tecnológica para ofrecer servicios financieros de manera digital.

Seducción vía mensajes al teléfono celular

El crecimiento del crédito Fonacot no puede entenderse sin el entorno financiero que enfrentan los trabajadores. El coordinador general comercial de la institución advierte que, aunque los bancos tradicionales aprendieron con los años a no otorgar crédito indiscriminadamente, para evitar el surgimiento de burbujas de impago, hoy quienes han girado a prácticas más riesgosas son fintech y plataformas que ofrecen préstamos inmediatos con tan sólo una identificación.

Para el funcionario, este tipo de créditos, caracterizados por su facilidad de contratación, representan un riesgo real para miles de trabajadores que aceptan ofertas que no necesariamente necesitan, pero son seducidos “por la inmediatez del mensaje que llega a su celular”.

El problema, expone, es que esos créditos suelen tener GTA (Gastos Totales Anuales) abrumadores, que en la práctica pueden significar pagar “tres o cuatro veces” el monto inicial solicitado. Fonacot considera fundamental proteger a las y los trabajadores del endeudamiento injustificado o desproporcionado. “Tenemos que cuidar mucho ese perfil”, pues el crédito debe ser una herramienta útil, no una trampa, remarca.

Uno de los indicadores de Fonacot con mayor solidez es su tasa de recuperación. La institución mantiene un nivel de demora mensual, conocida como “impago temporal”, de entre 2.8 y 3 por ciento, una cifra baja dentro del mercado crediticio nacional.

“Hay una estabilidad muy importante en términos del cobro”, asegura el funcionario, quien recalca que Fonacot no ha caído en escenarios de deterioro de cartera. Esto ha permitido que el instituto mantenga una posición financiera sólida, al grado de estar clasificado como triple A, la calificación más alta para entidades de este tipo.

Sin presupuesto público y con eficiencia operativa

Contrario a lo que suele pensarse, Fonacot no opera con presupuesto público. No recibe recursos fiscales, se financia directamente a través de la banca privada y los mercados bursátiles. “Obtenemos beneficios de la banca para trasladarlos como costos muy baratos a las y los trabajadores, pero sin que derive de pagos de impuestos”, destaca Gazca Herrera. Esta eficiencia, menciona, es uno de los pilares del modelo: Fonacot funciona como institución financiera pública, pero con disciplina de mercado.

Esto ha propiaciado una expansión sin precedentes, recalca. Fonacot cerrará este año con 65 mil millones de pesos en colocación, una cifra que triplica los 22 mil millones que otorgaba hace apenas tres años. Lo ha conseguido sin aumentar su personal: mediante mejoras tecnológicas se han agilizado los procesos internos y ahora atiende a más solicitantes en menos tiempo, dice Gazca Herrera.

En la actualidad, la cartera activa del Fonacot alcanza entre 5 y 5.5 millones de trabajadores que mantienen un crédito vigente, incluidos los más de 2.1 millones que lo obtuvieron sólo este año y los 1.6 millones del año anterior. Esto permite dimensionar la magnitud del crecimiento reciente.

A veces “tenemos que complementar nuestras necesidades a través de un crédito”, comenta Gazca Herrera. Lo mismo aplica para gastos del hogar, educación, emergencias, reparaciones, regreso a clases o compromisos de fin de año. Ante ese escenario, Fonacot busca consolidarse como la alternativa lógica: si el o la trabajadora de todos modos va a endeudarse, “lo mejor es hacerlo mediante un crédito accesible, con condiciones claras y que se paga automáticamente por nómina, sin sorpresas. En Fonacot el crédito se paga en 6, 12, 18 o 30 meses. No hay ‘letras chiquitas’ ni ampliaciones ocultas”, afirma.

Requisitos mínimos y sin demoras

Algo importante, indica, es que que la institución entrega el crédito el mismo día. No se requieren varios días de espera ni semanas. Tras la aprobación en ventanilla, la persona solicitante recibe el monto en su cuenta sin demoras.

El proceso se ha simplificado al máximo para que cualquier trabajador formal pueda obtener su financiamiento sin barreras. Los requisitos se limitan a ser mayor de edad, tener al menos seis meses trabajando en el mismo centro laboral, agendar una cita en fonacot.gob.mx y acudir con los últimos cuatro recibos de nómina, comprobante de domicilio, identificación oficial y estado de cuenta a su nombre.

No se piden copias ni documentos adicionales. El personal del instituto escanea y valida en el momento y, tras unos minutos, autoriza el crédito.

Un punto fundamental para expandir el alcance del programa es que las empresas estén afiliadas a Fonacot. Desde los cambios en la Ley Federal del Trabajo, la afiliación dejó de ser opcional: ahora es un requerimiento normativo, equiparable al registro ante el SAT, el IMSS o el Infonavit. Para facilitar que se cumpla esta obligación patronal, este año el Fonacot renovó completamente su sistema de afiliación, que ahora es 100 por ciento en línea, sin necesidad de asistir físicamente a ninguna oficina.

El resultado ha sido un nuevo récord: en 2025 se han afiliado más de 45 mil empresas, casi el doble de las 20 a 25 mil que se afiliaban cada año en el pasado. En total, ya son más de 400 mil empresas afiliadas, lo que cubre entre 85 y 90 por ciento de los trabajadores del país.

Falta afiliar a cerca de 700 mil empresas más, muchas de ellas micro o pequeñas, que “son igual de importantes porque garantizan que todos los trabajadores, sin importar el tamaño de su centro laboral, tengan derecho a un crédito barato y seguro”, dice Gazca Herrera.

Concluye con un mensaje central: si el o la trabajadora va a endeudarse, que lo haga donde le cueste menos y donde pueda pagarlo sin perder estabilidad.

Guillermo Rivera