
En el municipio se gastó el presupuesto en festivales, dejando de lado la creación de públicos y la capacitación artística. Destaca en el año la labor independiente de los creadores del estado
Óscar Ricardo Muñoz Cano / Tercera parte y última
La recuperación de Acapulco ante los impactos del huracán Otis el año anterior y John hace unos meses ha sido prioridad no sólo del gobierno municipal sino del estado y del federal; mientras el primer meteoro dejó pérdidas por 308 mil millones de pesos, la alcaldesa de Acapulco Abelina López Rodríguez cifró en 50 mil millones de pesos la recuperación de la ciudad tras los daños del segundo.
Ante ello, el tema cultural prácticamente desapareció a pesar de que la cultura es un factor que impulsa la recuperación y fortalece la resiliencia de la comunidad.
No obstante, en los dos últimos dos años se han asignado presupuestos millonarios, casi el doble de lo que se autoriza a la Secretaría de Cultura estatal, sumándose el hecho de que van ya dos trienios sin Consejo Municipal de Cultura en Acapulco, órgano ciudadano que debe colaborar y supervisar el desarrollo cultural del municipio y los recursos utilizados para ello.
Durante el pasado trienio de Abelina López Rodríguez solamente se han realizado conciertos o festivales, actividades que en este trienio –luego de su relección–, parece repetir, dejando nuevamente de lado cosas como la creación de públicos, la atención a la infraestructura o la capacitación cultural.
“Lo importante son los festivales y eso es lo que hay que hacer: festivales, gastar el dinero en festivales mal hechos, por lo que habría que preguntar sobre cómo los están realizando, cuánto gastan, quiénes son los proveedores”, declaró en su oportunidad el escritor acapulqueño y maestro en Ciencias Políticas, Ricardo del Carmen Gallardo. (El Sur, edición del 12 de septiembre, 2023).
En ese sentido, fue en 2023 cuando el Cabildo le asignó un presupuesto a la Dirección de Cultura más que excepcional de 42 millones 768 mil 687 pesos y los recursos fueron asignados principalmente para actividades de animación cultural.
Dichos recursos, además, fueron utilizados de manera opaca, pues a pesar de solicitar informes al gobierno municipal de López Rodríguez, estos no fueron ofrecidos.
Tal es el caso de la solicitud número 120208723000073 generada a través del Instituto Nacional de Acceso a la Información (INAI) algunas cosas respecto al Carnaval Acapulco 2023, cuya respuesta por parte del municipio fue enviar al solicitante al enlace de internet: https://acapulco.gob.mx/transparencia/finanzas-publicas-y-presupuestos/informacion-presupuestaria donde “podrá encontrar nuestra información presupuestaria”.
No obstante, en tal página no está la información solicitada.
Del mismo modo ocurrió anteriormente con la solicitud número 120208723000210, con la que se pidieron informes sobre el Festival Internacional La Nao Acapulco 2022.
Para este año 2024, la opacidad fue mayor puesto que lo documentos públicos ofrecidos por el Ayuntamiento respecto al presupuesto para Cultura dispersaron la información de manera distinta y confusa.
Luego de una revisión, se encontró que en el Proyecto de Presupuesto de Egresos Municipal del Ejercicio 2024, dentro de su clasificación administrativa, tiene asignado para la Dirección de Cultura 46 millones 186 mil 275 pesos.
No obstante, el director de Cultura de Acapulco, Christopher Brito Salgado puntualizó que al final dicha asignación fue menor.
“Se hicieron modificaciones y quedamos aproximadamente en unos 38 (millones) pero ya no se ejerció mucho por las contingencias climatológicas (los huracanes Otis y John) y el apoyo para reconstruir Acapulco”, dijo en breve entrevista para este recuento.
Varias de las actividades, proyectos y programas quedaron sin realizarse, como el Festival Internacional La Nao 2024, a la que este año le fueron asignados 14 millones 215 mil pesos y no se ha informado si se canceló o se realizará más adelante.
El resto de las actividades, las cuales no se llevaron a cabo tampoco, fueron la Feria Internacional del Libro de Acapulco (2 millones, 300 mil pesos), Festival de Música Tradicional de México (2 millones de pesos), Festín Cultural TransformArte (492 mil pesos), Jolgorio Acapulqueño (2 millones 880 mil pesos), Carnaval Paraíso Acapulco (6 millones de pesos), Caravana Navideña (un millón 550 mil pesos), y el Festival Baile por la Paz Pdunjo njo fun alaafia (390 mil pesos).
Destacan en el listado los proyectos genéricos Fomento Cultural (6 millones 215 mil 75 pesos, y Fortaleciendo la Educación Artística Inicial en Acapulco (700 mil pesos).
Del mismo modo, el de Rehabilitación y Equipamiento del Centro cultural y/o artístico la Casona de Juárez (2 millones de pesos).
Al final, sólo un listado de actividades programadas y presupuestadas, pero sin poderse realizar este año.
El resurgimiento desde lo independiente
Queda expuesto entonces, a lo largo de esta serie de entregas, que los gobiernos municipal y estatal no tienen realmente un plan para el arte y la cultura. Incluso, tampoco en el gobierno federal donde este año por ejemplo, finalmente se ejerció un recorte del 10 por ciento –anteriormente era del 30– al presupuesto de Cultura en comparación con el año anterior. (El Sur, 13 de diciembre 2024).
Ante este panorama, es ahora que la comunidad cultural del estado hace frente al olvido institucional, de la mano de la creación cultural desde los espacios independientes, con un enfoque en la autogestión, con un compromiso artístico y creativo impulsado por los artistas, tanto con experiencia como nuevos.
Tal es el caso del movimiento cultural que bajo el nombre de TODO derivó en una serie de exposiciones entre el 29 de junio y el 20 de julio de decenas de artistas guerrerenses en Alemania.
Dicho proyecto, de corte totalmente independiente, reunió por primera vez a distintos miembros de la comunidad cultural de Acapulco y del estado, en total a 80, para dar cuenta de la ciudad desde las distintas disciplinas artísticas. (El Sur, edición del 29 de junio, 2024).
La idea, explicó Luis Vargas Santa Cruz, uno de los organizadores, significó “para la propia comunidad, un grito, una sentencia, un manifiesto” después del impacto sobre Acapulco del huracán Otis el año pasado y ante el abandono oficial. (El Sur, edición del 27 de abril, 2024).
Tal proyecto no pudo ser posible sin el apoyo de Demina Laboratorio de Artes, en Acapulco, que dirige la artista visual Jeanette Rojas Dib y que ubicado en el centro de la ciudad desde hace alrededor de 15 años da cabida a todas las expresiones de arte y la cultura como la de grupo teatral Revolcadero, laboratorio escénico, que presentó una breve temporada de la obra Marca Otis, Particularidades del desastre a principios de diciembre. Del mismo modo lo hace la Biblioteca Pública Municipal Alfonso G. Alarcón, que dirige Themis Mendoza Arizmendi.
Otro proyecto, este estatal, es el Festival Itinerante Cinegro, que va ya en su segunda edición y que busca abrir espacio al cine guerrerense de calidad.
Con el apoyo del joven documentalista Salvador Santana Flores, del 7 al 30 de noviembre pasados dicho festival se realizó en Olinalá, Chilpancingo, Acapulco, Tlapa, Huamuxtitlán e Iguala. (El Sur, edición del 25 de noviembre, 2024).
A estos proyectos se suma el de Gusanos de la Memoria, que desde la Montaña trabaja en concursos literarios, talleres y festivales.
El colectivo encabezado por gente como el escritor Hubert Matiúwàa, construye con recursos propios y aportaciones la Casa Residencia Artística para revitalizar los idiomas originarios a las nuevas generaciones de la Montaña. (El Sur, edición del 9 de mayo, 2024).
Otro proyecto, también en la Montaña, es el de la Casa de Cultura y de las Artes Nn’anncue Ñomndaa, en Xochistlahuaca, donde el artista plástico César Catsuu López encabeza las actividades que van desde talleres artesanales hasta exposiciones de arte contemporáneo. Actualmente están en el desarrollo de una biblioteca general para la población. (El Sur, edición del 19 de octubre, 2024).
Del mismo modo, están el Grupo Cultural De La Mancha que con su foro en Chilpancingo, ha sido a lo largo de este año que termina la única ventana teatral del estado ofreciendo 132 funciones.
El colectivo literario Tarántula Dormida con sus decenas de presentaciones de autores guerrerenses a lo largo de este año, la productora Carriola Films y sus cortometrajes ganadores de premios o el Laboratorio de Arte Zanate Azul de los artistas plásticos Olga Figueroa y Andrés Aguilar y sus actividades han sumado a la oferta cultural casi inexistente desde las instituciones en la capital del estado.
Igualmente, destaca el trabajo de las editoriales independientes Ícaro, del poeta local Ulber Sánchez, y Los Libros del Perro, de la poeta también guerrerense Zel Cabrera, dando a conocer el trabajo de escritores del estado.
Mención aparte, el esfuerzo del escritor José I. Delgado Bahena para mantener funcionando su Librería de Préstamo en Iguala y el de la también escritora Sofía Alvarado Cortés y su proyecto Itineralia, ofreciendo talleres, edición y presentaciones de libros en Zihuatanejo.
Igualmente, el Museo Histórico Naval de Acapulco A.C. de Marcelo Adano Bernasconi y el Festival Internacional de Cine de Taxco dirigido por Naú Aguilera Álvarez y que va por su décima edición.
Hay excepciones desde lo gubernamental, como el trabajo hecho por la Secretaría de Cultura federal que entonces encabezaba Alejandra Frausto Guerrero, que trabajó en 326 comunidades de 81 municipios del estado con sus Semilleros Creativos y Convites culturales, llenando el vacío dejado por Cultura estatal. (El Sur, edición del 13 de enero, 2024).
Igualmente, la Orquesta Filarmónica de Acapulco, que bajo la dirección de Bartholomeus Henri Van de Velde –quien en realidad es encargado, ya que el decreto de creación de la orquesta en su artículo 11 impide a extranjeros dirigirla– ofreció 50 conciertos por todo el estado, a pesar de viáticos limitados, recorte presupuestal, poco personal y sin sede propia. (El Sur, ediciones del 6 de marzo y 18 de diciembre, 2024).
Finalmente, y con excepción a la regla porque del resto de los municipios de Guerrero poco o nada se sabe, el recién llegado gobierno municipal de Taxco, donde el alcalde Juan Andrés Vega Carranza está retomando el trabajo en estos meses organizando diferentes actividades –difundidas principalmente en sus redes sociales– con la colaboración de la escritora y promotora cultural Analí Lagunas, tomando en cuenta lo ya dicho: la cultura es un factor que impulsa la recuperación y fortalece la resiliencia de la comunidad.


