
En la inauguración de las 39 Jornadas Alarconianas en Taxco, la creadora morelense se mostró conmovida y reflexionó sobre los tiempos difíciles y la violencia que vive el país
Taxco, Guerrero, 18 de mayo de 2026. Con un “sí al teatro, sí a la belleza, sí a la paz”, la dramaturga Silvia Peláez rubricó sus palabras al recibir el Premio Nacional de Dramaturgia Juan Ruiz de Alarcón en la inauguración de edición 39 de las Jornadas Alarconianas en esta ciudad, cuna del ilustre escritor del Siglo de Oro español.
La noche del sábado la Plaza Borda, con unas 300 personas, atestiguaron el momento en que la creadora originaria de Cuernavaca, Morelos, recibió el reconocimiento, en donde sumamente conmovida habló de sus andares de más de tres décadas en la escritura, la reflexión, la crítica y la formación teatral sin dejar de lado la realidad que vive México y Guerrero “en estos tiempos tan difíciles y oscuros, con la violencia que está en todas partes”.
La emoción le ganó y el llanto parecía desbordarse, aunque se sobrepuso con la voz entrecortada de la que ella misma se río y soltó sorprendida: “ay mira, me sale la voz de la gallina Josefina, es verdad en estas circunstancias”, y agradeció la postulación que hizo el Centro de Investigación Teatral (CITRU) Rodolfo Usigli y del Centro Morelense de las Artes para su reconocimiento por parte del Instituto Nacional de Bellas Artes y del Gobierno de Guerrero.
Expresó “gracias infinitas” a las actrices y actores “que ponen su cuerpo, su sangre y su vida para los personajes” a la vez que al público “porque ustedes son quienes dan sentido a los que hacemos”
En representación de la titular del INBAL, Alejandra de la Paz, asistió el coordinador Nacional de Teatro, Luis Mario Moncada, quien resaltó a Juan Ruiz de Alarcón como figura imprescindible del Siglo de Oro y de la lengua española y la distinción a ganadora del premio Silvia Peláez y sintetizó sus méritos, entre ellos su “alejamiento de las modas formales y temáticas, un gesto que le ha permitido refugiarse en búsquedas personales y alcanzar logros en casi todos los géneros por los que transita con deliciosa tortura de un registro poco frecuente en la dramaturgia nacional”.
Señaló que es dueña de un estilo prolijo y estudiado, pero nunca esquemático, sus obras salen con la misma aprehensión que se ven en escena, denotan equilibrio entre la precisión literaria y el ritmo de la actuación.
El funcionario y también dramaturgo celebró su labor teatral con la traducción y la edición, su gusto por la precisión del lenguaje proviene también de su pertenencia al mundo editorial, su labor en otras áreas de la disciplina, la dirección, la docencia y la gestión que la convierten en una digna representante del galardón alarconiano para sumarse a una galería de autores que en los últimos 40 años han apuntalado la identidad del teatro nacional con la bienvenida “a este distinguido reconocimiento que continuamente nos invita con la frase: mudarnos para mejorarnos”.
La ceremonia de inauguración y entrega del Premio Nacional de Dramaturgia y del Bando Alarconiano, del autor taxqueño, Carlos Alberto Ramírez Viveros –que leyó la actriz de la Compañía Nacional de Teatro, Luisa Huertas–, comenzó más de 40 minutos después de la hora programada.
En su intervención la secretaria de Cultura, Aída Melina Martínez Rebolledo, afirmó que este año “tenemos 35 compañías de teatro, de las cuales 17 son de Guerrero”.
El presupuesto etiquetado es de 3 millones de pesos, más 600 mil pesos extras que aporta el Ayuntamiento de Taxco; el alcalde, Juan Andrés Vega Carranza, dijo que “la cultura más que discurso es acción”, pero paradójicamente en el programa solo aparece una puesta en escena de Ruiz de Alarcón, El anticristo, que será presentada por la Compañía Infantería de Teatro Clásico, lo que levantó críticas en redes y portales de noticias por incluir a actrices vinculadas con Televisa, sin reconocida trayectoria. El festival se desarrollará hasta el 23 de mayo con una programación “sujeta a cambios”.
Claudio Viveros Hernández


