6 diciembre,2025 5:52 am

Cuentas Ecológicas 2024

 

Octavio Klimek Alcaraz

Como todos los años, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), publicó el pasado 1 de diciembre de 2025, los datos de las Cuentas Económicas y Ecológicas de México 2024 (https://www.inegi.org.mx/app/saladeprensa/noticia/10432).

Es interesante conocer cómo fue el cierre de las cuentas ecológicas en la anterior administración federal.

El primer indicador que se tiene es el denominado Producto Interno Neto Ajustado Ambientalmente o Producto Interno Neto Ecológico (PINE), que se obtiene de restar al Producto Interno Bruto (PIB, que es la suma del valor (en dinero) de todos los bienes y servicios de uso final que genera el país en el año, tanto los costos por el Consumo de Capital Fijo (CCF, que es la depreciación de los activos fijos que posee y los que utiliza un productor, como consecuencia del deterioro físico, de la obsolescencia normal o de daños accidentales normales), y ojo, los Costos Totales por Agotamiento de los Recursos Naturales y Degradación Ambiental (CTDA). Así, después de restar ambos componentes resulta que el PINE del 2024 es de 76.6 por ciento del PIB, con un monto de 25.7 billones de pesos.

Como referencia, el PINE en el pasado sexenio representó en 2019 el 77.0 por ciento del PIB, en 2020 el 74.9 por ciento, en 2021 y 2022 el 75.6 por ciento, en 2023 el 76.9 por ciento del PIB promedio. Es decir, 2024 con su 76.6 por ciento de PINE respecto al PINE de 2023 fue ligeramente menor, y no alcanza todavía al valor de 2019 y años anteriores con proporciones del PINE más altos. Se necesita mejorar necesariamente el indicador en este sexenio.

De manera específica, en 2024, los Costos Totales por Agotamiento de los Recursos Naturales y Degradación Ambiental fueron equivalentes al 4.1 por ciento del PIB, que representan una cifra de 1.38 billones de pesos. En el 2023, los Costos fueron similares en términos relativos, 4.1 por ciento, pero en números absolutos un poco menores de 1.32 billones de pesos (https://www.inegi.org.mx/temas/ee/#informacion_general).

Esto, son los costos en los que la sociedad mexicana en su conjunto debería prevenir o buscar resolver evitando la reducción de sus recursos naturales, así como la degradación ambiental.

En 2024, del citado 4.1 por ciento del PIB en costos ambientales, el agotamiento de los recursos naturales equivale a un 0.4 por ciento (144 mil 20 millones de pesos) y el deterioro ambiental a 3.7 por ciento (1 billón 238 mil 194.4 millones de pesos) del PIB nacional.

El agotamiento de los recursos naturales abarca el agotamiento de los hidrocarburos por 66 mil 319 millones de pesos (0.2 por ciento del PIB), de los recursos forestales 40 mil 848 millones de pesos (0.1 por ciento del PIB) y del agua subterránea por 36 mil 853 millones de pesos (0.1 por ciento del PIB).

Respecto a los costos de la degradación ambiental, incluye las emisiones al aire por 832 mil 799.4 millones de pesos (2.5 por ciento del PIB), la degradación del suelo por 212 mil 348 millones de pesos (0.6 por ciento del PIB), la generación de residuos sólidos urbanos por 124 mil 438 millones de pesos (0.4 por ciento del PIB), y la contaminación del agua por aguas residuales no tratadas por 68 mil 609 millones de pesos (0.2 por ciento del PIB).

Además del enorme costo de las emisiones al aire de 2.5 por ciento del PIB, no se deja de observar, que la suma de costos por agotamiento de aguas subterráneas (0.1 por ciento del PIB y de aguas residuales no tratadas 0.2 por ciento del PIB) representan un total de 0.3 por ciento del PIB del 2024. En costos económicos el agua es el tema importante por su agotamiento y contaminación, indicando una grave crisis en su gestión. Es necesario y urgente que se debe cambiar el rumbo de las políticas del agua.

Es importante resaltar, que durante 2024 los gastos relacionados a la protección ambiental realizados por el sector público en su conjunto y los hogares equivalen al 16.8 por ciento de los costos totales por el agotamiento de los recursos naturales y la degradación ambiental, o al 0.7 por ciento del PIB (232 mil 882 millones de pesos). Es decir, la inversión requerida para reducir el daño ecológico en el 2024 debería haber sido 6 veces más que la registrada en dicho año si se relacionan ambos conceptos de manera proporcional.

El Inegi señala que, de acuerdo con la Clasificación de Actividades Ambientales de Naciones Unidas, los gastos en protección ambiental total del sector público se distribuyeron de la siguiente manera: 32.2 por ciento en actividades de protección del aire-ambiente y clima, 20.8 por ciento en gestión de los recursos hídricos, 11 por ciento en gestión de las aguas residuales y 10.3 por ciento en gestión de los residuos. El restante 25.7 por ciento se erogó en actividades diversas, como protección y conservación de la biodiversidad, agua, suelo, gestión de recursos minerales, energéticos y acuáticos, así como en actividades transversales, como investigación y desarrollo, educación y gestión de la protección ambiental.

No se omite el señalar que la carrera en contra del deterioro ambiental del país está perdida de antemano si sólo se apostara a aumentar la inversión en protección ambiental. Lo que se debe es tratar de reducir los costos por agotamiento y degradación ambiental a través de su prevención. De hecho, el Inegi comenta que como proporción del PIB se gasta una cifra similar a la de Suiza o España, aunque no se dice si los costos totales del PIB por agotamiento y degradación ambiental de dichos países son también similares a los de México. No debe ser imposible el mitigar progresivamente la contaminación del aire y del agua, así como la sobreexplotación de este.