
Autoridades constatan en un recorrido que fueron talados ejemplares de la especie palo morado por lo que la Profepa inició un proceso administrativo para fincar responsabilidades
Acapulco, Guerrero, 6 de diciembre de 2025. Dependencias ambientales de los gobiernos estatal y federal inspeccionaron ayer el área afectada por una construcción en el Parque Estatal Bicentenario y concluyeron que la obra está dentro de la “zona de amortiguamiento” del Área Natural Protegida (ANP) que no debe ser intervenida y que ejemplares de la especie protegida palo morado fueron talados.
La jefa de departamento de Áreas Naturales Protegidas de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semaren), Sonia Ramírez Mendoza, informó a El Sur que la Policía Estatal Ecológica hará rondines “de manera permanente” porque hace dos años también avanzaba una obra de construcción en los límites del Parque Bicentenario.
Durante el recorrido se constató que hay dos edificaciones en obra negra, una de ellas con una vista esplendorosa hacia la bahía de Acapulco.
La jefa de departamento de la Semaren acudió junto con el delegado regional de la misma dependencia estatal, Tomás Suástegui; seis agentes de la Policía Estatal Ecológica comandados por el oficial Juan Campuzano Nava, y Jonathan García del área de Gestión de la Semarnat.
También participaron el inspector de la Procuraduría de Protección Ambiental del Estado de Guerrero (Propaeg), Pedro Arizmendi, y Érika García Pánfilo y Óscar Galeana Chávez de la Procuraduría Federal de Protección Ambiental (Profepa).
En breves declaraciones, Ramírez Mendoza indicó que la inspección tuvo como fin verificar la denuncia de daños ambientales en el Parque Bicentenario, los cuales fueron comprobados durante la revisión que hicieron por más de una hora en distintos puntos de la selva baja caducifolia evidentemente arrollados por la maquinaria pesada, como lo destacó El Sur en su portada del lunes pasado.
La funcionaria estatal añadió que fueron talados árboles de palo morado, especie protegida por la Norma 059 que da “atributos de (ser) endémica, rara, en peligro”, por lo que la Profepa inició un proceso administrativo para fincar responsabilidades.
“Al estar cerca o dentro del Parque Bicentenario todavía le da mayor importancia”, expuso.
En su denuncia que publicó este periódico al inicio de la semana, una integrante del consejo de asesores del Parque Bicentenario destacó que esta ANP resguarda un bosque “prístino” de la madera preciosa palo morado que nunca ha sido alterado por la actividad humana.
Ayer, la funcionaria de la Semaren afirmó que la afectación ambiental no está dentro del polígono declarado como Parque Bicentenario, “pero sí está en la zona de amortiguamiento”, es decir, en el espacio frente a los linderos de la ANP que tampoco debe ser intervenido.
Recordó que hace dos años, la Semaren y la Propaeg acudieron a la misma zona afectada y también clausuraron una obra de construcción ubicada “en los límites” de la ANP.
Subrayó que el Parque Bicentenario es “un pulmón de aquí de Acapulco y que desafortunadamente mucha gente desconoce dónde está, la función y los beneficios que conlleva”.
En huracanes fuertes como Otis y John, la ANP sirve “para detener el agua que llega, nos evita el deslave de los suelos, nos ayuda a retener el ecosistema, también es parte de las funciones que tiene (el parque nacional) El Veladero, pero nosotros aquí en chiquito”, dijo Ramírez Mendoza.
Se le mencionó que la construcción de la calle parece una obra pública, y la funcionaria de la Semaren atajó diciendo que este asunto debe ser revisado por la Secretaría de Desarrollo Urbano y Obras Públicas y por la dirección municipal de Ecología y Medio Ambiente.
En representación de un grupo de ambientalistas, el oceanólogo Efrén Villalvazo acudió a la inspección, expresó su apoyo a esta revisión y criticó el avance de la obra por parte de particulares que “están atentando contra la naturaleza, sabiendo que la necesitamos tanto” tras la devastación de los huracanes.
El jueves, inspectores de la dirección municipal de Ecología clausuraron por falta de permisos las construcciones de casas en el área selvática, a la que se entra por la avenida Colegio Heroico Militar que conduce al fraccionamiento Cumbres de Llano Largo, la Universidad Loyola del Pacífico y el Jardín Botánico, a unos 20 metros de la avenida Escénica.
El director de Ecología precisó en declaraciones a El Sur que la calle se llama Palmas y en el inicio de la vía se encuentra el fraccionamiento Cumbres las Brisas, del que no se dispone información de su regularización.
Ramón Gracida Gómez/ Foto: Carlos Carbajal


