17 noviembre,2018 5:00 am

Culmina Cumbre Iberoamericana con un comunicado sobre migración

Mandatarios dejan de lado asuntos coyunturales como las crisis en Venezuela y Nicaragua, cuyos presidentes no asistieron al evento. Participan 15 jefes de Estado y de Gobierno.
Antigua, Guatemala, 17 de noviembre de 2018. Con un comunicado especial sobre la migración culminó este viernes la XXVI Cumbre Iberoamericana de jefes de Estado y Gobierno celebrada en Antigua (Guatemala), donde además se atendieron temas como la igualdad de género y la inclusión social.
La jornada, sin embargo, dejó prácticamente de lado asuntos coyunturales como las crisis en Venezuela y Nicaragua, cuyos presidentes no asistieron al evento, que contó con 15 jefes de Estado y de Gobierno, entre ellos el rey español Felipe VI.
La mayoría de los mandatarios remarcaron en sus intervenciones públicas la necesidad de abordar el fenómeno migratorio de forma conjunta, lo que se reflejó en el comunicado especial ratificado por todos ellos.
“El énfasis del comunicado es por una migración ordenada y regular”, explicó al término del cónclave la secretaria general iberoamericana, Rebeca Grynspan, quien explicó que el documento también enfatiza la necesidad de una “respuesta consensuada” y una “visión compartida, responsable y solidaria”.
“La migración y el refugiado deben ser abordados de manera integral tanto por los países de origen como (por los de) tránsito y destino”, señaló.
El presidente del país anfitrión, el guatemalteco Jimmy Morales, fue el primero en hacer referencia a las caravanas de migrantes centroamericanos que desde hace más de un mes avanzan hacia Estados Unidos huyendo de la pobreza y la miseria, un fenómeno que consideró “atípico” y preocupante.
El boliviano Evo Morales, el único presidente bolivariano que acudió a la cumbre, reclamó al resto de mandatarios “abordar la migración desde un enfoque centrado en los derechos”. “Los migrantes no pueden ser considerados ilegales”, señaló.
El de México, Enrique Peña Nieto, exhortó a respetar sus derechos, aunque matizó que los migrantes también tienen responsabilidades con los países por los que transitan, como mantener “el orden público, conforme al derecho internacional”.
Ante esta situación, el jefe de Gobierno de España, Pedro Sánchez, destacó la necesidad de “marcos regulatorios” para garantizar una “migración ordenada y garantista” y recordó que retos como la migración “exigen de respuestas de ámbito regional coordinadas”.
Durante la jornada, también hubo advertencias sobre la polarización de la región y, en ese sentido, varios mandatarios abogaron por el “multilateralismo”. La igualdad entre hombres y mujeres, la movilidad de estudiantes en la región, el desarrollo sostenible y la lucha contra el cambio climático fueron otros de los temas reflejados en la declaración final, de 12 páginas.
Las referencias a Nicaragua y Venezuela
El documento no incluyó ninguna mención a la situación en Nicaragua ni en Venezuela. La cancelación a última hora de la asistencia a la cumbre del presidente nicaragüense, Daniel Ortega, marcó el inicio de la jornada y desinfló en buena medida el cónclave.
Sólo el presidente de Costa Rica, Carlos Alvarado, hizo referencia a ambas crisis públicamente y se quedó solo al pedir a la comunidad internacional que haga uso de la diplomacia y el diálogo para hallar una salida. Sus palabras fueron duramente criticadas por el gobierno de Ortega, que lo tildó de “entrometido” y “racista”.
Pese a la ausencia de Ortega, algunos grupos de nicaragüenses protestaron cerca de la sede de la Cumbre, en el Hotel Museo Santo Domingo, con consignas en contra del mandatario y de su gestión.
En cuanto a Venezuela, el presidente costarricense rechazó “las reiteradas violaciones a los derechos humanos en ese país” y pidió una solución basada “en el derecho internacional”.
El canciller venezolano, Jorge Arreaza, no respondió a Alvarado y, en cambio, expresó su “solidaridad” con Nicaragua, a la que comparó con Venezuela por estar “siendo asediados” por “medidas coercitivas unilaterales”.
Otro que expresó su apoyo a Nicaragua y también a Venezuela fue el ministro de Exteriores cubano, Bruno Rodríguez Parrilla.
El cónclave de Antigua tuvo como lema oficial “Una Iberoamérica próspera, inclusiva y sostenible”.
Sin la presencia de Maduro ni Ortega, los mandatarios iberoamericanos hablaron también de la importancia de la inclusión, de la lucha contra la corrupción, así como de la equidad de género.
“Nuestra comunidad no se puede entender sin las mujeres, pues somos un todo sin limitaciones ni exclusiones”, destacó el rey español Felipe VI.
Todos esos temas se incluyeron en la declaración final de la Cumbre, vinculada a la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible, un plan de acción de las Naciones Unidas (ONU) con 17 objetivos en esferas como la pobreza, igualdad de género, el cambio climático, entre otras, con el año 2030 como meta.
Texto: DPA
(Manolo Lagos, de Nicaragua, sostiene una foto que ilustra la represión en su país durante una marcha contra el presidente nicaragüense Ortega al margen de la XXVI Cumbre Iberoamericana en Guatemala. Foto: Morena Perez Joachin / DPA)
Nueva cumbre descafeinada
sin Daniel Ortega ni Maduro
Antigua, Guatemala. La migración, uno de los retos que afronta Iberoamérica, centró la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno que finalizó este viernes y que dejó fuera grandes problemas como las crisis en Nicaragua y Venezuela.
Aunque el número de mandatarios participantes fue superior al de ediciones recientes, con 15 jefes de Estado y de Gobierno, la cancelación a última hora de la asistencia del presidente nicaragüense, Daniel Ortega, descafeinó un cónclave que había generado ciertas expectativas y que tampoco contó con el presidente venezolano Nicolás Maduro ni con el cubano Miguel Díaz-Canel.
El único líder bolivariano que estuvo en Antigua fue el boliviano Evo Morales, quien en su intervención pública evitó referirse a la situación en Nicaragua y Venezuela, que en los últimos meses suscitó la condena de la comunidad internacional.
Sólo uno de los jefes de Estado y de Gobierno se refirió explícitamente a estas crisis ante el resto. El costarricense Carlos Alvarado se quedó solo al pedir que se haga uso de la diplomacia para tratar de darles una salida, lo que levantó tensiones con el país centroamericano.
Los mandatarios tampoco abordaron estos temas en el llamado “retiro” que les permite hablar en privado en estas citas sin orden del día ni tiempos marcados, según desveló el español Pedro Sánchez a su término en rueda de prensa.
La decisión de Ortega de cancelar su viaje a la ciudad guatemalteca de Antigua dos meses después de faltar a la Asamblea Nacional de la ONU, en Nueva York, aumenta el aislamiento de Nicaragua tras la represión policial de las protestas iniciadas en abril.
Ante una situación así, se esperaba que, de alguna forma, la comunidad iberoamericana se movilizara para buscar una salida al conflicto, que se cobró ya 200 muertos según el Gobierno y más de 500 según organizaciones de derechos humanos.
Las cumbres iberoamericanas, que arrancaron en 1991, han ido perdiendo fuerza e interés con el paso de los años. Algunos expertos consideran que no aportan respuestas concretas a los grandes desafíos de la región, pero la edición de Antigua, con una participación importante y con problemas graves en la palestra, se había presentado como una oportunidad para romper este cliché.
Ante la evidencia de que finalmente no hubo posicionamientos sobre Nicaragua y Venezuela, la secretaria general iberoamericana, Rebeca Grynspan, defendió que lo importante es que “haya diálogo y discusión” entre quienes piensan de forma distinta.
“Cada país dijo lo que tenía que decir y respondió respecto a su propia situación, como debe ser en un foro multilateral”, dijo cuando la prensa le preguntó sobre el tema.
La cumbre sí abordó otros problemas como la crisis migratoria. La declaración final firmada por los mandatarios incluyó un comunicado especial que aboga por “una migración ordenada y regular”, rechaza cualquier muestra de racismo y xenofobia hacia los migrantes y pide abordar “de manera integral” el desafío.
En medio de la ola de feminismo que sacude medio mundo, con el movimiento “Me too” como referente, muchos de los mandatarios expresaron también la necesidad de garantizar la igualdad entre hombres y mujeres en la región, con un comunicado especial que insta a derogar o modificar las leyes que obstaculizan el empoderamiento económico de las mujeres.
Texto: Ana Lázaro Verde / DPA